5 placeres simples de vida que no debes dejar de disfrutar
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La vida está para disfrutarla, conoce qué cosas te ayudarán a lograr ese propósito
México, DF. Cuando eras niño las únicas obligaciones que tenías eran las de explorar el mundo, conocer las palabras que pudieran expresar lo que ibas descubriendo, sorprenderte con eso que era nuevo para ti, percibir la vida como un juego en el que sí había reglas pero también risas y diversión y ver en cualquier cosa una oportunidad de ser feliz.
Cuando creciste olvidaste esas tareas, creíste que debías abandonarlas, que era necesario tener otra actitud hacia la vida: ser serio, formal, responsable, maduro, dejar de jugar, creer que ya lo conocías todo, que tenías que trabajar duro para lograr una estabilidad económica no está mal plantearte esas metas que busquen tu desarrollo laboral y profesional, todo eso te dará muchas satisfacciones, en lo que no debes caer es centrarse sólo en eso y dejar de lado la parte emocional, la familia, amigos y dejar de disfrutar los pequeños momentos que hacen que la vida valga la pena.
No te conviertas en un simple pasajero de la vida, toma el volante y dirígete hacia donde quieras ir, toma las riendas de tu vida y de tu tiempo y permítete disfrutar de placeres que a veces das por hecho o no reparas en ellos como:
1. Comida. Las múltiples actividades, las prisas y la falta de tiempo son aparentes culpables de que no te sientes, pidas los alimentos que más te gustan, con calma masticar, identificar y saborear cada uno de los ingredientes, y que provoquen que comas en menos de 30 minutos, pidas algo rápido o incluso caigas en la mala práctica de no calentar los alimentos con tal de no tardarte tanto. Deja que tu paladar se deleite y que ese bienestar pase del estómago al corazón.
2. Dormir. Ya descansaré cuando me muera es una frase muy concurrida por aquellas personas que ven el trabajo su prioridad, el cuerpo no sólo lo necesita dormir para obtener energía y poder hacer todas las actividades, sino también para que tu mente funcione bien y tengas una buena estabilidad emocional; si no duermes 8 horas seguidas podrás estar irritable, no podrás concentrarte bien y fijar tu atención a lo que de verdad importa. Además que descansar plácidamente es una de las cosas más deliciosas de la vida, por eso te recomendamos que tu cuarto tenga unas cortinas que no dejen pasar la luz y que tu ropa de cama sea suave y muy acogedora.
3. Leer un buen libro. La lectura te transporta a mundos insospechados, hace de la imaginación su mejor cómplice para crear escenarios, circunstancias e incluso poder experimentar lo que sienten los personajes. Permítete hacer viajes mentales y deja que las sensaciones y emociones te llenen. Lo ideal será que crees un espacio para leer, con un sillón cómodo, buena luz y destines diariamente un tiempo para esta actividad.
4. El aire en el rostro. Détente un segundo, mira cómo pasa todo a tu alrededor, siente el viento en la cara, goza de cómo este te envuelve en su frescura y parece que delicadamente te acaricia y te da bienestar. Ese simple elemento puede darte tantas sensaciones que disfrutar, así como todo en la naturaleza, el chiste es que repares en ello, levantes la cara veas las nubes, abras tu panorama y te maravilles de cómo cae el sol o la lluvia, que logres destapar tu naturaleza.
5. Escuchar música. Normalmente para trabajar ponemos música pero al contestar mails, hablar por teléfono, conversar con otros compañeros, hacer documentos, etc. esta pasa a segundo plano. Date momentos relajantes a través de la música, ¿qué te parece el siguiente escenario? Ponte ropa cómoda, siéntate en un sillón, levanta los pies, tápate con una cobija, prepárate una deliciosa bebida y pon la música que más te guste y te ayude a sentir tranquilidad y bienestar, olvida las preocupaciones y no pienses en nada más más que en los compases y el ritmo de las melodías.