La arquitectura, entre los grandes edificios y el deber social
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"Creo que la arquitectura tiene una responsabilidad social de primer orden", señala Miquel Adriá
México, D.F..- "La arquitectura está muy lejos de haber resuelto el debate entre el servicio al ciudadano común y la construcción de grandes edificios", dice Miquel Adriá, director de la revista especializada "Arquine" y organizador del 13 Congreso Arquine de arquitectura y diseño que se hará en marzo en Ciudad de México.
"En general, las ciudades son muy poco eficientes. Creo que la arquitectura tiene una responsabilidad social de primer orden y no me parece que pueda permanecer indiferente a los problemas que plantea la vida moderna", señala en entrevista con dpa el arquitecto nacido en Barcelona.
En la era global la arquitectura ha mostrado euforia por las construcciones monumentales e icónicas, reflejo "de la fiesta económica que ciertas sociedades vivieron antes de la crisis económica mundial, esa espiral enloquecida en que se convirtieron algunos centros del planeta", explica Adriá.
En ese contexto se construyó, por ejemplo, la torre Burj Khalifa en Dubai, considerada la más alta del mundo con 827 metros de altura y, aunque según Adriá "la lucha por tener el edificio más alto del mundo persistirá porque es algo inherente al hombre que ya viene de los tiempos de la Torre de Babel, esa fiesta de los monumentos y los grandes edificios terminó".
Este y otros temas serán analizados en el Congreso Arquine, cuyo eje será este año los desplazamientos.
Figuras de la arquitectura mundial como la iraquí Zaha Hadid, la primera mujer en ganar el Premio Pritzker, el japonés Sou Fujimoto y el estadounidense Cameron Sinclair, con su visión humanitaria del oficio, debatirán sobre los desplazamientos y los inmigrantes, los dos temas convocantes del encuentro.
"Trataremos el concepto de desplazamientos desde distintas perspectivas. Por un lado, el de los arquitectos que se desplazan a un sitio por elección, a los lugares donde se están dando las oportunidades y, por el otro, analizaremos el fenómeno de los desplazamientos forzosos de comunidades, originados en cuestiones políticas o desastres naturales", explica Adriá.
"Así como en los años 1920, artistas e intelectuales se desplazaban a París y luego de la Segunda Guerra Mundial a Nueva York, detectamos que ahora se dan casos como el de la iraquí Hadid y el alemán Patrik Schumacher, que tienen su estudio en Londres y desde allí viajan a Medio Oriente, donde construyen el grueso de sus obras".
La italiana Benedetta Tagliabue, que tiene su oficina en Barcelona y trabaja en Shanghai, así como el estadounidense Steven Holl, con sede en Barcelona y Pekín, son otros de los convocados a este encuentro, que también tiene como atractivo principal la realización de un concurso que premiará al mejor proyecto para construir un albergue para desplazados centroamericanos.
Se trata de elegir el mejor diseño que reemplace al actual Albergue San Juan Diego, situado cerca de Ciudad de México, que es parada obligada de inmigrantes en su ruta a los Estados Unidos. Su infraestructura es deficiente, con paredes derruidas e instalaciones sanitarias casi inexistentes.
El concurso, cuyo dictamen se conocerá en el marco del Congreso Arquine, está dotado de un primer premio de 100,000 pesos (unos 8,000 dólares), un segundo de 60,000 pesos y un tercero de 30,000.