Murió a los 93 años el humorista gráfico español Antonio Mingote
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Su último gran reconocimiento llegó hace apenas cinco meses, cuando el rey Juan Carlos lo nombró Marqués de Daroca.
Madrid, España.- El humorista gráfico y escritor español Antonio Mingote murió hoy en el hospital Gregorio Marañón de Madrid a los 93 años, según informan medios locales sin dar detalles sobre las posibles causas de su fallecimiento.
Referente del humor, Mingote comenzó su carrera en el suplemento del semanario "Blanco y Negro" y en la revista "La codorniz". Su trayectoria estuvo ligada al diario "ABC", con viñetas que satirizaban la actualidad española. El periódico creó en 1996 un premio de periodismo gráfico que lleva su nombre y con el que fue distinguido en su primera edición.
Nacido en Sitges (Barcelona), publicó libros de humor gráfico traducidos a varios idiomas, entre ellos "Pierna creciente, falda menguante", "Historia de Madrid, "Hombre atómico" o "Mingote, punto y aparte", y es autor de las novelas "Las palmeras de cartón" y "Adelita en su desván".
En 1987 marcó un hito al convertirse en el primer humorista gráfico elegido académico de la lengua española, y entre otros galardones fue distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y el Premio Nacional de Periodismo.
Maestro del humor, académico de la Lengua y marqués
Su último gran reconocimiento llegó hace apenas cinco meses, cuando el rey Juan Carlos lo nombró Marqués de Daroca por su "destacada, aguda y creativa" carrera como dibujante humorístico, escritor y académico de la Lengua.
Antonio Mingote Barrachina, fallecido hoy a los 93 años después de meses de enfermedad, hizo reír a varias generaciones de españoles con sus caricaturas, de estilo inconfundible, y con las que hasta su muerte satirizaba la actualidad del país.
Nacido en Sitges (Barcelona), el 17 de enero de 1919, publicó su primer dibujo con apenas 13 años, en 1932, en el suplemento infantil "Gente Menuda" de la revista "Blanco y Negro". En 1946 comenzó a colaborar en "La Codorniz" y siete años más tarde con el diario "ABC" de Madrid, al que se mantuvo fiel hasta el resto de sus días publicando viñetas con personajes característicos, como pobres, galanes o damas de la alta burguesía con los que ejercía crítica social en clave de humor.
"Razonar hasta más allá de lo razonable. Despojar de la hojarasca que envuelve las cosas hasta hacerlas cómicas", era la máxima de Mingote a la hora de dibujar.
Mingote ingresó en su juventud en la academia militar, pero la abandonó para estudiar Filosofía y Letras, carrera que tampoco terminó. Después comenzó como dibujante y escritor, hasta ingresar en 1987 como catedrático en la Real Academia Española, para ocupar el asiento de la letra "r". Con ello, fue el primer humorista gráfico en entrar en la institución.
Al margen de sus caricaturas en prensa diaria publicó numerosos libros de viñetas traducidos a varios idiomas, como "Soltera y madre en la vida", "Pierna creciente, falda menguante", "Hasta que el matrimonio nos separe", "Este señor de negro" o "Solo pobres". También participó en obras colectivas como "El Humor en la transición. Cinco años con mucha guasa" (2001), "Patriotas adosados" (2001) y "De buena tinta" (2002).
Uno de sus trabajos más importantes fue una serie de ilustraciones para "El Quijote", realizadas en 2005 con motivo del cuarto centenario de la obra de Cervantes y a las que dedicó dos años en total. Como novelista publicó "Las Palmeras de cartón" (1948) y "Adelita en su desván" (1991).
También se adentró en el mundo del teatro. Junto a Tony Leblanc, Concha Velasco y Alfredo Landa, participó en la obra "Los que tocan el piano" (1968). Además, diseñó los decorados de la comedia musical "Ven y ven Eslava" y de la obra "La venganza de don Mendo" (2004). Como guionista, estrenó en 1978 la película "Vota a Gundisalvo".
Casado dos veces y padre de dos hijos, entre los muchos homenajes y distinciones recibidas por Mingote se encuentran los doctorados "honoris causa" de varias universidades españolas, como la de Alcalá de Henares y la rey Juan Carlos de Madrid. Igualmente, era portador de la Orden de Isabel la Católica (1961) o las medallas de oro al Mérito en el Trabajo (1996) y en las Bellas Artes (2002).