No somos hormigas
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Si los seres humanos fuéramos hormigas, seríamos una especie feliz: hemos colonizado el planeta, vivimos más y nuestros avances técnicos son impresionantes.
Madrid, España.- Javier Creus, Doris Obermair, Pablo Juncadella y Fernando Casado son los autores de "No somos hormigas", una obra con la siguiente dedicatoria: "A todos los pesimistas desinformados por hacernos ver que este libro era tan necesario".
"Hace años que empecé a cansarme del fatalismo y la falta de fe en la especie humana que me rodeaba", ha manifestado Creus a Efe, quien tras considerar que "la gente tenía la mente ocupada con las últimas malas noticias de cada momento" tuvo la idea de publicar una guía estructurada en tres capítulos: Lo que va bien, lo que no y lo que puedes hacer.
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EL MUNDO MARCHA
La población mundial ascendía a casi 7,000 millones de individuos en 2010, lo que significa que el número de habitantes del planeta casi se ha duplicado desde 1970. Este el primer dato que ofrece el ensayo, que aporta una visión general para demostrar que a nivel global se avanza más de lo que se retrocede: "Hay muchas cosas en la humanidad que van bien, saberlas te puede convertir al optimismo. Y del optimismo a la acción hay solo un paso", argumenta Creus.
Los avances en la sanidad, la educación y los derechos civiles son la mejor muestra de que hay motivos para creer en la sociedad, de donde han surgido los colectivos concienciados, grupos que en el siglo XXI se movilizan por un futuro mejor.
El ejemplo más representativo para el autor son las recientes revueltas en los países árabes. "Han triunfado casi sin resistencia en los países donde la alternativa llevaba años estructurándose pacientemente", añade el líder del proyecto.
Todos los datos del libro son presentados a través de gráficos e ilustraciones muy al estilo fanzine -obra de Pablo Juncadella-, a los que acompañan textos con la extensión de un tweet.
Precisamente Twitter, Wikipedia o Wikileaks reflejan la facilidad que tiene el ser humano para poder compartir y suministrar información, algo que evidencia que podemos comunicarnos más y mejor que nunca.
HEMOS FRACASADO
Desafortunadamente en la actualidad existe un gran porcentaje de personas incomunicadas, desplazadas o marginadas. El 12 por ciento de la población mundial consume el 60 por ciento de los productos y servicios y el 2 por ciento más rico de la Humanidad posee el 50 por ciento de la riqueza mundial, dos datos que hablan por sí solos.
Por eso, Doris Obermair cree que en la actualidad "ir a comprar es como ir a votar". "El cambio vendrá porque los consumidores nos vamos dando cuenta de que somos los que tenemos el poder a la hora de elegir nuestros proveedores de bienes y servicios", añade.
No comprar e intercambiar son las otras dos opciones manejadas por la coautora de "No somos hormigas", quien opina que la desconfianza del consumidor se debe a que existe "mucho green washing" (publicidad ecológica engañosa) en temas de comunicación y mercadotecnia por parte de las empresas, a los que les ha salido un duro competidor.
SALIR DEL HORMIGUERO
La innovación y la creatividad se dan la mano en proyectos como 5lobitos (un mercadillo infantil de segunda mano), truekalo (una red social para intercambiar objetos), bicing (un servicio de alquiler de bicicletas con una gran aceptación en Barcelona) y fixmystreet.com (un portal donde reclamar el arreglo de una calle dañada), cuatro alternativas útiles para el ciudadano.
Pero también Linux y los proyectos nacidos con el sufijo "commons" han revolucionado la forma de entender el intercambio de conocimientos.
"Creative y Science Commons son dos movimientos absolutamente necesarios y pioneros", comenta Obermair, quien resalta que "el acceso a lo común" en el campo de la ciencia sirve para "avanzar y acelerar" en las investigaciones de algunas enfermedades a las que las grandes empresas farmacéuticas no destinan recursos debido a "una cuestión de rendimiento".
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Antiglobalización y altermundismo son dos términos acuñados a finales del siglo XX que han servido para agrupar a los activistas que "declaraban la guerra" al pensamiento único, una etiqueta que no identifica al movimiento "No somos hormigas".
"No creemos ser altermundistas. No hay mas mundo que este. Eso si, somos planetarios y humanistas, y queremos destacar aquellos movimientos sociales que exploran, no tanto alternativas globales a lo que existe, sino nuevas maneras de hacer las cosas que complementan las que ya tenemos", concluye Creus, quien también es fundador de "Ideas for change", una consultoría de estrategia, mercadotecnia y comunicación que presta especial atención a las tendencias culturales, sociales y tecnológicas.
DESTACADOS:
* Twitter, wikipedia o wikileaks reflejan la facilidad que tiene el ser humano para poder compartir y suministrar información, algo que evidencia que podemos comunicarnos más y mejor que nunca.
* El 12 por ciento de la población mundial consume el 60 por ciento de los productos y servicios y el 2 por ciento más rico de la humanidad posee el 50 por ciento de la riqueza mundial.
* Los proyectos nacidos con el sufijo "commons" han revolucionado la forma de entender el intercambio de conocimientos.