Enrique Barajas Pro: Entre la emoción intelecto

Circulo de Oro 2021
/ 25 febrero 2010

El artista zacatecano habla sobre su obra pictórica, que presentará hoy en la Escuela de Artes Plásticas `Rubén Herrera'

Desde que era niño, Enrique Barajas Pro se sintió atraído de forma irresistible por el dibujo, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que necesitaba más experiencias y técnicas para poder plasmar en el lienzo las ideas e inquietudes que bullían en su interior.

Después de dejar la carrera de Arquitectura, para el artista zacatecano fue evidente que su experiencia empírica tenía que enriquecerse con talleres y maestros, para poder trabajar técnicas como el acrílico o el óleo. 

"Siempre es muy sano comenzar con los clásicos, así que inicié con Miguel Angel, con Leonardo Da Vinci, los de cajón, también por la cuestión del dibujo. Me percato que toda la habilidad que tenía para el dibujo era sólo eso, habilidad, y me comienzo a preocupar por la técnica, por hacer bien las cosas. La pintura fue también un poco eso, yo no podía comenzar con una figuración libre o abstracta, o definir un estilo, tenía que empezar con la formación en sí.
 Así que comienzo con el dibujo, trabajo dos años con dibujo y entonces comienzo a pintar y esas pinturas eran reflejo de los dibujos que hacía: bodegones, objetos, planchas, muros, manos, copiaba todo lo que tenía al alcance", recuerda el pintor.

De tal suerte que "luego llegó la idea de la composición".  Y el pincel inquieto de Barajas ha producido obras variopintas. Los temas que ha manejado el zacatecano van del "surrealismo realista", el hiperrealismo y la semi abstracción, hasta la experimentación no sólo con técnicas, también con las ideas y sensaciones.

"Hice piezas en las que todo era hiperrealista, muy fotográfico, entonces me empiezo a aburrir porque llega un momento en que se me hacía fácil. La satisfacción llegaba al final y yo tenía un poco de prisa para ver el resultado. Entonces dejo la copia original y me enfoco en la figura humana y era un poquito las dos cosas, la figura humana muy subjetiva, pero con un toque de realismo".
 
Aún en este realismo, Barajas Pro nunca imprimió un rasgo de "piel natural" en sus piezas, en las aparecían "mujeres verdes, grises, blancas". "Las temáticas eran muy simbolistas, por ejemplo podía estar un personaje sentado tranquilo, pero los elementos que lo rodeaban hacían que hubiera un cierto conflicto en la emoción y en la atmósfera, entonces se volvieron cuadros muy psicológicos y muy filosóficos al mismo tiempo. Empiezo a observar a la gente, cómo se comporta", rememora.

Después de pasar un tiempo en la Ciudad de México para trabajar con una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, Barajas Pro se muda a España para continuar con su exploración plástica.

"Fue un choque cultural y emocional, pero me hizo bien enfrentarme a la experiencia, me faltaba ese sentido de valor", expresa el artista. En ese año de aprendizaje, el pintor regresó al dibujo académico y, al volver a Zacatecas, empieza "a definir cosas".

"Todo empieza a encajar, me meto mucho al collage, al papel, empiezo a pensar en que la pincelada y el papel sean la misma expresión, el mismo gesto. Una dualidad muy matérica, pero a la vez no, hay cosas que semejan ser papel o collage y no lo son".

Basura y metáfora

En esta búsqueda por hallar su propia identidad plástica, Enrique Barajas se acerca a pintores consagrados como Pablo Picasso, Rembrandt y Lucian Freud, así como a los "abstraccionistas abstractos de los 50 y 80", Joan Mitchell y Susan Tothenberg, "y un poco a Gironella y Francisco García Ponce".

"Empiezo a entender un poco esa mecánica de cómo pensar la obra, cómo irla cuajando y luego comencé a retomar cosas realistas y las empecé a pintar. De pronto se ven elementos muy realistas en las composiciones y luego me empiezo a llenar un poco con elementos muy superfluos como las aves o los personajes", explica el pintor, quien dio un taller semanal a estudiantes universitarios.

La frontera entre la emoción y el intelecto, entre el aprendizaje y la ejecución, dan como resultado una obra que confronta al pintor con su trabajo, pero también al espectador consigo mismo, en la exposición "Relleno Sanitario", que se inaugurará hoy, a las 19:00 horas, en la Escuela de Artes Plásticas "Rubén Herrera".

"Esta serie surgió pensando un poco en esos temas que se comercializan y se vuelven moda, pero que no nos hacen reflexionar, simplemente son como el ruido, pero la intención es tomar la situación de manera más seria.
Entonces empiezo a construir esta serie de `Relleno Sanitario', un poco por los tiraderos de basura, pero también por los tiraderos que tenemos como seres humanos, lo que decimos que es basura, lo que pensamos que es basura y que de alguna manera se recicla. Son cosas que incluso ahora, en cuestiones de política, se manejan mucho, esa doble moral que de pronto ciega a quienes en un momento dado no pueden comprender más allá de su campo visual y que los engaña, los engatusa", explica el autor sobre las piezas plagadas de color que se observan en los muros de la galería universitaria.

Collages, imágenes recurrentes de aves o perros, pinceladas que otorgan la ilusión de que se está contemplando un retazo de periódico, una hoja arrancada de un cuaderno infantil o un trozo de triplay, configuran las obras que el zacatecano creó entre 2007 y 2008.

"Está el hilo tendido desde el 94 con la cuestión filosófica, emocional, con lo que siente la gente, pero antes tomaba la forma de pensar de las personas como yo lo entendiera y lo plasmaba allí", plantea Barajas. Hoy, el espectador se sigue confrontando con sus problemas, sus miedos e ideas al mirar los cuadros que conforman "Relleno Sanitario", una invitación a explorar una cara del arte que critica la sociedad, pero que también busca mostrar el sello personal de su creador.

Sylvia Georgina Estrada (Monterrey, NL) es escritora, periodista cultural y editora. Es autora de los libros Músicas (Los libros del perro, 2021), La casa abierta. Conversaciones con 30 poetas (UANL, 2021), El Libro del Adiós (Editorial Pape, 2016) y del catálogo Pinacoteca del Ateneo Fuente 100 años (UAdeC, 2020).

Su trabajo se ha publicado en periódicos y revistas de circulación nacional, así como en antologías de poesía, cuento, microficción y periodismo cultural.