París celebra el 50 natalicio de Basquiat
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"Jean-Michel Basquiat es un eslabón muy importante en la cadena que llevó a la liberación de negros americanos", dijo el curador Dieter Buchhart, agregando que el forcejeo del artista con el racismo fue un tema importante en su trabajo. "Es abiertamente político y aborda asuntos de raza y cuestiona el capitalismo de los modos más fuertes".
París, Francia.- Hacia el final de la corta vida de Jean-Michel Basquiat, el artista de Nueva York de talento explosivo, pero aquejado de problemas tenía un sueño: montar una gran exhibición de su colorido trabajo lleno de garabatos en París.
Casi 50 años después de su nacimiento, y 22 después de su muerte a los 27 años por una sobredosis de drogas, el deseo de Basquiat finalmente se ha vuelto realidad.
"Basquiat", inaugurada el viernes en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, reúne más de 150 piezas que trazan su surgimiento de un artista de graffiti a un astro de la escena del arte de Nueva York.
De padre haitiano y madre puertorriqueña, Basquiat fue el primero en romper la barrera de desigualdad que había mantenido a los negros fuera de la élite de las artes. Los curadores dijeron que su deslumbrante ascenso le allanó el camino a otros prominentes afroamericanos, incluidos el presidente Barack Obama, quien nació un año después de él.
"Jean-Michel Basquiat es un eslabón muy importante en la cadena que llevó a la liberación de negros americanos", dijo el curador Dieter Buchhart, agregando que el forcejeo del artista con el racismo fue un tema importante en su trabajo. "Es abiertamente político y aborda asuntos de raza y cuestiona el capitalismo de los modos más fuertes".
"Slave Trade", una pintura descomunal de 1982 que muestra a un rematador blanco ofreciendo un cráneo con una corona de espinas, explora la trágica historia de la llegada de los africanos a Estados Unidos, mientras que "Undiscovered Genius of the Mississippi Delta" (1983) expresa el atrofiante legado de la segregación.
Un lienzo sin título de 1981 muestra a un hombre negro vestido de preso rodeado por dos policías blancos. Los agentes, corpulentas figuras vestidas de azul, lucen gorras pulcras, mientras el prisionero lleva en la cabeza algo más etéreo: un halo.
Las pinturas de Basquiat celebran iconos de la cultura negra, desde campeones del boxeo como Cassius Clay, luego conocido como Muhammad Ali, Sugar Ray Robinson y Joe Lewis hasta jazzistas como Miles Davis. "Now's the Time", un gran disco de madera negro pintado con líneas blancas para dar la impresión de un enorme LP, es un tributo a Charlie Parker.
También es una de las piezas más sobrias de la muestra parisina, que explota en colores saturados, líneas nerviosas y letras y palabras que, repetidas obsesivamente y a veces tachadas, abarrotan las figuras crudamente dibujadas. Los lienzos son palimpsestos, con varias capas superpuestas de pintura de acrílico y parches de pastel unidas a dibujos en papel.
"Basquiat constantemente trabajaba y volvía a trabajar en sus pinturas, agregando elementos y pintando sobre ellos para que lo que antes estaba allí sólo dejara el más débil de los trazos", dijo el curador Buchhart, agregando que la naturaleza obsesiva del artista para con su trabajo fue una fuente de fricción con Andy Warhol, quien tomó a Basquiat bajosu ala a principios de los 80.
La exposición incluye varias colaboraciones entre ambos, incluyendo "Arm and Hammer II" de 1984, con dos grandes logotipos de la marca de bicarbonato de sodio, uno junto al otro. El de la derecha, de Warhol, es una fiel reproducción del emblemático logo, con un musculoso brazo blandiendo un martillo, mientras que Basquiat presenta a Charlie Parker con un saxofón amarillo colgando de sus labios como elemento central del logotipo.
"A veces las colaboraciones no salían tan bien", dijo Buchhart. "A veces Warhol no estaba tan contento porque él pintaba algo y Basquiat se metería y pintaría sobre todo. Pero Basquiat a veces pensaba que Warhol era flojo porque terminaba rápido y Basquiat quería volver a todo una y otra vez".
Además de las pinturas, la mayoría grandes lienzos y paneles de madera, la muestra incluye objetos artísticos inesperados, como un refrigerador pintado y hasta un casco de fútbol americano del que brota un fino musgo de pelo humano.
Buchhart describió la exhibición, abierta hasta el 30 de enero, como la realización de uno de los sueños de Basquiat.
"Hablé con su padre, quien me dijo que en los últimos meses de su vida, Basquiat dijo que realmente quería hacer una gran exposición en París", dijo. "Nos alegra tanto que finalmente haya pasado".