Niño recibe cinco órganos en una sola cirugía
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Médicos madrileños lograron trasplantar exitosamente el hígado, estómago, duodeno, intestino delgado y páncreas, el menor había sufrido un grave accidente quirúrgico
MADRID.- Un niño español de cuatro años salió con éxito de una cirugía en la que le fueron trasplantados hígado, estómago, duodeno, intestino delgado y páncreas, en el Hospital Universitario La Paz, de Madrid.
La cirugía de trasplante multiorgánico tomó seis horas y al parecer se ha conseguido salvar la vida al niño enfermo, que se encuentra aislado, con ventilación mecánica y bajo pronóstico reservado.
Todo comenzó el 29 de noviembre pasado, cuando el niño fue operado en el hospital vasco de Cruces para extirparle un tumor "muy grande" en el abdomen, que resultó ser un embrión gemelo, un caso muy atípico, según el cirujano.
El niño sufrió entonces un "accidente quirúrgico" y quedó sometido a una situación "irreversible", por lo que fue urgentemente trasladado a La Paz en Madrid. La tumoración intraabdominal que padecía distorsionó sus estructuras internas y eso ocasionó una lesión inadvertida de dos arterias vitales.
El paciente tenía una lesión isquémica abdominal que le produjo múltiples infartos en el hígado y el bazo, la desaparición de la zona central del duodeno y cabeza del páncreas, necrosis del yeyuno y lesiones en parte del ileón terminal.
Los especialistas dijeron que el pronóstico del niño es reservado porque puede sufrir complicaciones y rechazos, pero precisó que desde el punto de vista técnico el trasplante "ha sido un éxito".
En cuanto a la posibilidad de que el paciente sufra un rechazo de los órganos injertados, el cirujano reconoció que esto puede producirse "incluso años después del trasplante". De hecho, el niño tendrá que tomar una medicación inmunosupresora de por vida.
Los trasplante multivisceral son procedimientos procedimiento "muy infrecuentes" que a nivel mundial sólo se practican entre cincuenta y cien veces al año.
El responsable de trasplantes dijo que las donaciones infantiles tampoco son habituales, dado que al año hay unos treinta donantes tipo como el que necesitaba el paciente, no sólo por edad y peso, sino también porque es necesario que la muerte sea encefálica.