Fórmula para sobrellevar el <EM>jet lag</EM>
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No dejes que el sueño arruine tu viaje y aprende cómo contrarrestar los efectos de la descompensación de horarios
Hay situaciones que nos pueden echar a perder un viaje en cuestión de nada. Una dolencia de último minuto, la pérdida del equipaje o un compañero de asiento imprudente, son algunos ejemplos de esas "molestias viajeras" capaces de condenarte la paciencia al extremo, pero esas se quedan cortas cuando se trata del jet lag, esa molestia capaz de controlar tu organismo a su antojo
El nombrado jet lag no es otra cosa que cuando se altera el reloj corporal interno, y se produce cuando se cruzan las horarios, es decir cuando se vuela de este a oeste o viceversa. En otras palabras, cuando volamos de noche y llegamos de día. El jet lag puede causar indigestión y trastornos de la función intestinal, malestar general, somnolencia durante el día, dificultad para dormir de noche y reducción de las facultades físicas y mentales.
Sus efectos a menudo se suman al cansancio ocasionado por el propio viaje. Afortunadamente, los síntomas de jet lag desaparecen gradualmente conforme el organismo se adapta a la nueva zona horaria.
¿Se puede prevenir?
Según los expertos en el tema el jet lag no puede prevenirse, pero hay formas de reducir sus efectos.
- Se recomienda descansar como sea posible antes de la partida y descansar durante el vuelo.
- Consume comidas ligeras y aunque suene increíble, limita el consumo de alcohol. ¿Por qué? Pues porque aumenta la producción de orina lo que puede provocarte trastornos del sueño, al tener que despertarte para orinar. Además, una resaca puede exacerbar los efectos del `jet lag' y la fatiga del viaje. Por lo que si tomas alcohol debes consumirlo con moderación, tanto antes, como durante el vuelo. También debes limitar el consumo de cafeína.
- Intenta crear condiciones adecuadas para dormir. Antifaces para los ojos y tapones para los oídos pueden ayudarte. Así como el ejercicio regular durante el día, sin embargo evita ejercitarte enérgicamente antes de dormir.
- Si saliste de noche digamos de la ciudad de México y llegaste en la mañana a París, se recomienda que al llegar a la habitación te refresques y salgas. No te acuestes a dormir pues tu reloj corporal interno tardará en adaptarse.
Recuerda que el ciclo de luz y oscuridad es uno de los factores más importantes para fijar el reloj corporal interno. La exposición a la luz diurna en el destino generalmente, ayuda a adaptarse. Puede ser útil, al volar hacia el oeste, la exposición a la luz durante la noche evitando la luz de mañana (mediante el uso de cortinas o gafas oscuras), siendo recomendable al volar hacia el este, evitar la luz nocturna y exponerse a la luz de la mañana.
- El control de la temperatura ayuda a los patrones de sueño. Una ducha con agua caliente te ayudará a mantenerte despierto durante la noche si es que vuelas hacia el oeste, y una ducha con agua fría es recomendable para conciliar el sueño cuando se viaja hacia el este.
- Las pastillas para dormir de acción corta pueden ser de ayuda. Sólo debes usarla siguiendo recomendaciones médicas. Para dormir siempre puedes acudir a la melatonina, al té de manzanilla y cómo no, al vasito de leche calientita.