Desata polémica montaje de Benedicto XVI besando a líder musulmán
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El grupo juvenil "Papaboys" consideró la iniciativa como una "campaña asquerosa y ofensiva" y llamó al boicot contra los productos de la marca Benetton.
Ciudad del Vaticano. Una campaña publicitaria de la compañía de ropa Benetton desató hoy una polémica en Italia por mostrar, en un montaje fotográfico, la imagen del Papa Benedicto XVI que besa en la boca a un imán egipcio, un líder musulmán.
La gigantografía, colocada hoy en Roma, es parte de una serie de carteles similares que muestran besándose a los presidentes de Estados Unidos y Venezuela, Barack Obama y Hugo Chávez, o a los líderes de Alemania y Francia, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy.
La reacción negativa del mundo católico fue inmediata; por ejemplo el grupo juvenil "Papaboys" consideró la iniciativa como una "campaña asquerosa y ofensiva" y llamó al boicot contra los productos de la marca.
"La extravagancia y la ofensa no pueden ir al mismo paso y cuando se está obligado a golpear los símbolos de la religión significa que las ideas comienzan a escasear. La nueva campaña no traerá grandes ganancias. Sentimos sensación de asquerosidad y ofensa", indicó una nota del grupo.
"Invitamos a los jóvenes a boicotear los productos de Benetton hasta que esta campaña sea suspendida y removida la publicidad en todas sus formas. Esperamos inmediata indignación del Vaticano pero también de exponentes de la religión islámica, a los cuales pedimos perdón por la estupidez de esta empresa italiana", agregó.
En la imagen Benedicto XVI besa al imán de la mezquita de Al-Azhar en El Cairo, Ahmed Mohamed el-Tayeb, quien actualmente tiene rotas las relaciones institucionales con la Sede Apostólica tras un altercado diplomático de inicios de este año.
La compañía United Colors of Benetton se justificó asegurando que los carteles forman parte de la iniciativa "unhate" (anti-odio), la cual consta de varios eventos y busca enviar un mensaje de entendimiento internacional.
"Si el amor global permanece como una utopía a compartir, la invitación a no odiar, a combatir la cultura del odio representa un objetivo ambicioso pero realista", dijo Alessandro Benetton, vicepresidente ejecutivo de la empresa.
Explicó que la campaña busca dar visibilidad a una idea de "alta tolerancia" para invitar a los ciudadanos de todos los países a reflexionar sobre cómo el odio nace, sobre todo, del miedo del otro y de aquello que no se conoce.
"Los de Benetton comienzan a ser aburridos. Esperan un coro de indignación que no merecen. Piensan ser inteligentes; son sólo estúpidos y vulgares", apuntó Rocco Buttiglione, presidente del partido Unión de Centro.