Chopin, Poeta Universal De La Música
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Han pasado 200 años desde su nacimiento, sin embargo su inmenso legado ha perdurado en el tiempo y como suele ocurrir con las creaciones excepcionales, la obra de Frederic Chopin sigue viva y continúa conmoviendo a los amantes de la música.
El compositor polaco ha dejado una huella profunda e imborrable en la cultura universal gracias a sus arrobadoras melodías sin las cuales toda obra posterior resulta inconcebible.
Chopin (nacido el 1 de marzo de 1810, según algunas fuentes) fue el máximo exponente de la música de su época y su herencia constituye la piedra angular sobre la que construyeron muchísimos compositores, incluso coetáneos suyos, como fue el caso del virtuoso del piano y compositor, Franz Liszt, amigo y gran admirador de la obra de Chopin, o Sergei Rachmaninov.
"Él cambia la ida esencial de la música en el piano", explicó en conversación con dpa Ana Guijarro, Catedrática de Piano del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. "El legado pianístico es impresionante porque él cambia la manera de tocar. Lleva a cabo una revolución en lo que a la técnica pianística respecta", comentó la catedrática madrileña, experta en Chopin. Fue "un músico completamente atípico" que descubrió que "quien construyó el piano era una persona muy sensible a la conformación natural de la mano".
En definitiva, "la mayor revolución y trascendencia que tiene la obra de Chopin es de tipo técnico y estético", aseguró y afirmó incluso que "todo lo posterior no podría existir sin Chopin". Fue un compositor esencial para la obra de músicos como Claude Debussy o en el caso de los compositores impresionistas españoles Enrique Granados principalmente, aunque también incidió en menor medida en Isaac Albéniz o Manuel de Falla, precisó la catedrática, que como jefa del departamento de piano del conservatorio madrileño, estima que Chopin es el "compositor en que todo pianista debe basar su formación".
Iniciado en la música por su madre y su hermana Ludovica, Chopin enseguida demostró extraordinarias aptitudes para el piano siendo un niño. Compuso su primera obra con tan sólo siete años (Polonesa en sol menor) y no tardó en forjarse un nombre como prodigio. Comenzó a ofrecer también recitales en salones de alta alcurnia y conciertos benéficos. Recibió clases del director de la Escuela Superior de Música de Varsovia, Ksawery Elsner a los 16 años, aunque éste más que instruirle en técnica pianística le formó en materia de composición, pues Chopin era ya entonces un gran improvisador.
Para la profesora de conservatorio Ana Guijarro, Frederic Chopin fue en muchos aspectos un autodidacta. El papel que desempeñó Elsner como profesor fue el de "dirigirle en el camino en el que era ya su propio maestro". Se limitó a ayudar al joven Chopin a consolidar sus "conocimientos armónicos", sostuvo.
Chopin tuvo ocasión de viajar no sólo por ciudades europeas como Viena, Praga, Dresde o Breslau (actual Wroclaw) donde asistió a diversos conciertos y entró en contacto con otros músicos así como literatos y artistas de su época. Viajó también por su propio país donde ofreció numerosos recitales de piano. Los frecuentes desplazamientos dentro de las fronteras de su país le acercaron a la música popular polaca que le inspiró para componer después algunas de sus obras. "Tiene muchas composiciones de connotaciones folclóricas.
Él escribe mazurcas, polonesas, valses; todas esas composiciones arraigadas en el folclore polaco consolidan una parte de la escritura muy típica de Chopin", apuntó esta catedrática de piano, que ha dedicado y continúa dedicando al compositor una parte importante de su interpretación para piano.
La nostalgia de Chopin por abandonar su tierra natal, a la que tan apegado se sentía, le acompañó toda su vida. Es precisamente ese sentimiento de añoranza hacia su patria lo que le lleva a introducir elementos del folclore en muchas de sus piezas. Los acontecimientos políticos del 29 de noviembre de 1830 darían un giro inesperado a la vida de Chopin al poco de terminar sus estudios. En esa fecha estalla la revolución polaca contra la dominación rusa en Varsovia.
Fue un hecho trágico para él que le llevó a abandonar para siempre su país y a establecerse en París un año después. De esa época convulsa, de profunda aflicción para él, data también su famosa "Marcha Fúnebre".
La insurrección polaca y posterior victoria rusa le alejarían definitivamente de su patria hasta el fin de sus días. Esa tristeza atribuida a la separación de Polonia y a varios desamores, aflora de manera más o menos explícita en sus composiciones y sobrecogió a muchos de sus admiradores coetáneos como fue el caso del Marqués Custine, que después de una de sus audiciones públicas en París le escribió : "Ha ganado usted el sufrimiento, en poesía; la melancolía de sus composiciones penetra más adentro en el corazón".
Su manera de tocar sobrecogía al público, pese a la poca potencia sonora, por la elegancia y delicadeza en la ejecución. "Yo creo que esa es la esencia de su música: la belleza de las melodías con esas armonías tan sutiles, con esos cambios armónicos, con esas modulaciones tan sorpresivas que conmueven; esa es su esencia", sostuvo Guijarro y agregó que "su universalidad radica en su belleza que no puede claudicar nunca porque el mundo está lleno de belleza; por eso Chopin es la estética pura", opinó y coincidió plenamente con la definición que en su día dio el escritor alemán Heinrich Heine del compositor polaco, al que calificó de "poeta del piano". "Su música es poesía pura" agregó Guijarro.