Ofrece con éxito OSM concierto de villancicos en Sala Nezahualcóyotl
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México.- Villancicos de paz y amor que recuerdan el nacimiento de Jesús fueron ofrecidos por la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, recinto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Poco más de dos mil 600 personas abarrotaron esta sala, considerada una de las más importantes de México, a fin de escuchar un recital emotivo y lleno de alegría.
Con la participación de 170 voces del Coro Convivium Musicum, el Coro ProMúsica y el Coro de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, coordinados por Víctor Luna, director del primer ensamble vocal, el concierto destacó por el reencuentro de diferentes estilos, épocas, voces e instrumentos.
Con obras del compositor alemán Georg Friedrich H,ndel (1685-1759), del italiano Arcangelo Corelli (1653-1713), del francés Georges Bizet (1838-1875) y del ruso Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893), entre otros, los presentes quedaron envueltos por el espíritu navideño.
Fue tanta la convocatoria que tuvo la víspera dicha agrupación que incluso en los pasillos laterales de la sala se tuvieron que colocar sillas, pues el público seguía llegando hasta abarrotar el lugar.
Bajo la dirección de José Arean, director de la Compañía Nacional de Opera, el repertorio dio inicio con la obra "A Christmas Festival", de Leroy Anderson (1908-1975); le siguió "Concierto para la Noche de la Navidad", de Arcangelo Corelli (1653-1713); y "El primer Noel", de Robert Shaw (1916-1999).
Tales melodías se unieron a los villancicos mexicanos "Toda está en silencio", "Vamos pastores vamos, canten vivas", "Gloria a ti en los cielos", "Por el valle de las rosas" y "Alegres pastorcillos", entre otros.
Por espacio de casi 120 minutos, chicos y grandes disfrutaron de piezas brillantes, exultantes, llenas de alabanzas y muy apropiadas para la época de Navidad.
Tan pronto como acabó la primera parte del recital, decenas de personas se levantaron de sus asientos en busca de un programa musical a fin de dar seguimiento a estas obras "contagiosas" llenas de fervor y marcadas por el espíritu navideño; sin embargo, los cuadernillos "volaron".
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Ofrece... dos... "volaron".
Para la segunda parte se interpretaron "Farandole de L'Arlésienne", de Georges Bizet; y la obra más esperada de la noche, la Suite de "El Cascanueces", del ruso Tchaikovski.
Compuesta por los movimientos "Marcha", "Danza rusa", "Danza china" y el "Vals de las flores", dicha obra es una de las piezas musicales más populares entre los niños y un panorama obligado en los días previos a la Navidad.
En el recta final, los 170 coristas prepararon su voz y lucieron con la canción más famosa de Navidad, "Noche de paz", un villancico compuesto originalmente en alemán por el sacerdote austríaco Joseph Mohr y el músico Franz Gruber.
El espectáculo musical cerró con "Aleluya", una de las liturgias cristianas de forma antifonal, muy adornada entre versículo y versículo del salmo u oración.
Esta alabanza, compuesta por George Handel (1685-1759), denota el hecho de maravillarse ante la creación, la elección y el amor a Dios.