Lila Downs en el rincón de una Cantina
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Quien se pierda hoy del concierto de Lila Downs, se estará negando a escuchar el embrujo de quien Chavela Vargas llamó su sucesora. Vanguardia habló en exclusiva con la mujer que ha convertido a las cantinas en visita obligada.
Su canto aterciopelado se apoderó de millones de televisores alrededor del mundo que sintonizaban en vivo la edición 75 de los premios Oscar. El embrujo procedía de una mujer vestida de mixteca que entregó un canto melancólico que salía de lo más profundo del corazón, ahí donde guarda el recuerdo de sus primas que cruzaron de "mojadas" para trabajar en la pizca de tomate: su nombre es Lila y para su poderosa voz no hay línea divisora, muros, ni fronteras.
Hija de una cantante indígena de Oaxaca, de quien heredó el amor por el canto y la tierra, esa donde enterraron su ombligo y donde creció escuchando la musicalidad de la lengua maya, mixteca y zapoteca. La niña Lila Downs también se topó de frente con el inglés de su padre, un documentalista y pintor norteamericano que se dejó seducir por el encanto de la sandunga.
Heredera de tres culturas, creció mudando de piel para deambular entre el mundo indígena, mestizo y anglosajón. Entre la canción mixteca, Bob Dylan y Antonio Aguilar.
Lila, amamantada con música, un día tuvo que decidir y convencida abandonó el olor al mole recién hecho para estudiar Opera y Antropología en la tierra de su padre. En Minneápolis fue discriminada, se pintó el pelo "güero", cantó hip hop, formó parte de una secta, se convirtió en hippie y se avergonzó de su pasado indígena y mestizo.
La muerte de su padre y el tema de su tesis -los textiles de la comunidad Triqui en Oaxaca-la devolvieron a sus orígenes, al apasionado mundo habitado por su madre, esa mujer aguerrida de la que se enamoró su padre mientras la escuchaba cantar ranchero en las cantinas.
Lila volvió a Oaxaca en donde asegura que no hay mucho más que hacer que echarse unos aguardientes los fines de semana. Y así lo hizo, agarró por su cuenta la parranda con el repertorio que después la llevaría por los escenarios del mundo; a las canciones que salen disparadas de lo más profundo del alma de Lola Beltrán, Lucha Reyes, Chavela Vargas o Las Jilguerillas.
Ese sería el nacimiento de una prolífica carrera que hoy es historia y que a través de cinco producciones discográficas da testimonio de un canto melancólico, dulce, enamorado y enigmático.
Lila dignifica y recrea con un talento descomunal, el gran teatro de la humanidad, con un libreto escrito por las prodigiosas plumas de José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Tomás Méndez, Alvaro Carrillo y Consuelito Velázquez. "La Llorona", "Paloma Negra", "La Cama de Piedra" y "Arboles de la Barranca", en boca de Lila, toman dimensiones insospechadas.
En su voz conviven las muertas de Juárez, el eterno viacrucis de los migrantes y el etílico reproche de los abandonados, pero también la deliciosa poesía que celebra la vida, la alegría de la tradición indígena, el bolero que enamora, los sones del alma, la música que no muere.
Lila, movida por el sonido del acordeón y el bajo sexto convertirá hoy a la Plaza de Armas en una enorme cantina, en donde se brindará con su voz aguardentosa por los amores difíciles, un ritual donde las campanas de Catedral servirán de fondo musical para acompañar su canto, ese dulce rumor de pájaros, que cuando levanta el vuelo hace estremecer la tierra.
-¿Cómo llegó la música a tu vida?-
"Pues mira, creo que como a cualquier persona en México. Nosotros nos nutrimos de diversos tipos de música que tienen que ver con Latinoamérica también. La cumbia en nuestro país y también la música norteña, la música de ustedes gusta mucho por acá en el sur.
"Yo crecí oyendo una combinación de música ranchera, música tradicional de acá: zapoteco y mixteco, porque vengo de una región donde se habla el mixteco y el zapoteco, y bueno, también otros 14 idiomas. Y por otra parte, cuando me iba a los Estados Unidos, porque me iba un año allá y me quedaba un año aquí, oía la música de allá. Me acuerdo que cuando era adolescente me interesaba más por la música psicodélica, que no necesariamente fue de mi generación".
-¿En tu carrera cómo se combinan estas dos culturas? ¿Con cuál de estas dos realidades musicales te sientes más cercana?-
"Pues tiene que ser la mexicana, porque es la música que sale del alma y donde uno se entrega totalmente, con tripas y todo. Y además a nuestra gente no la engañas, tú no puedes cantar una canción así de `pues qué bonito canta', pero si tú no le echas tripas es que no estás cantando de verdad y eso para mí ha sido un reto. De pronto me quedo sin voz, porque echo bastante garganta, pero gracias a Dios me he encontrado con algunos maestros de canto y últimamente con un maestro de canto que me ha salvado de muchas.
"Y pues, hay que echar verdad, sacar el sentir, así al ras de lo que uno vive y sufre, y sufre cantando, que es eso lo que la gente quiere sentir, para que ellos sientan también".
-Además de esta música que sale del alma, has cantado hip hop, incluso en el nuevo disco rapeas una canción de José Alfredo Jiménez-
"Sí, me encanta el hip hop porque es como más tajante, es más directa la cosa y pues esa parte política y de grilla nadie me la quita, porque así soy como buena oaxaqueña y como buena mexicana. Pero sí, estamos trabajando el siguiente disco que se va a llamar `Calavera', que trata sobre los muertos y la cuestión de la curandería, la regeneración, combinándola un poco con cumbia y con banda, pero creando cosas más blueseras. Y pues a ver qué dicen por allá en el norte y vamos cantar unas rolas, de esas nuevas, en nuestro conciertos en el Fórum y allá en Saltillo".
-¿Cómo llegan las canciones al repertorio de Lila?-
"Es un proceso bien largo, porque hay que hacer investigación de cosas que ya se han grabado, pero es más como trabajo de campo; trabajo de campo antropológico. Me gusta mucho retomar piezas que no se habían escuchado en mucho tiempo o, a veces, yo también soy un poco excéntrica, y en ese sentido me gusta agarrar una rola como `La Bamba', que es muy conocida, pero darle una interpretación un poco más fusionada, me atrevo a hacerlo, aunque por acá en el sur me regañen los maestros".
-¿Tienes a algún autor que sientas más cercano, y que a lo mejor siempre estés retomando, o que siempres tengas ahí puesto en tu casa?-
"Pues oigo mucha música, pero últimamente he estado oyendo a otros latinoamericanos, como Jorge Drexler. Me gusta mucho un cantautor, que es un poco como yo, que es mitad de Alaska y mitad de Argentina, él es Kevin Johansen, es buenísimo, creo que fue nominado a varios Grammys este año. Y claro, uno nunca deja de oír a los grandes, como Lola Beltrán, a doña Chavela Vargas y Mercedes Sosa, ella es una de las gentes que siempre me acompañan".
-¿Qué piensas de que Chavela diga que tú eres su heredera en la música mexicana?-
"Imagínate, que impresión para mí, para demostrar a ver sí es cierto, ¿no? Son palabras mayores, ella tiene como el perfil de un caudillo de la Revolución, imagínate, que te echen esas flores así, pues se siente uno con mucho honor, con mucho respeto, especialmente hacia esa mujer".
-¿Cómo combinas música y literatura, porque has musicalizado el poema de Jaime Sabines: "Mi Corazón Me Recuerda"?-
"Fue por influencia de David Haro, yo lo conocí hace más de 10 años, cuando el venía a Oaxaca a tocar. Lo invitábamos a `El Sol y la Luna', a que se subiera a cantar con nosotros, y él cantó esta canción. Una vez me permitió que yo los grabara y pues conocí la obra de don Jaime. Desde antes había leído yo el poema de `Los Amorosos', y pues es muy difícil musicalizar poemas, pero creo que lo que logró David fue una cosa extraordinaria y especialmente esa canción, creo que es de las cosas más fuertes que David ha hecho".
-¿Piensas retomar esto?-
"Sí, estoy intentando hacer algo con algún poema de Octavio Paz, pero estoy en la búsqueda, porque tiene una gran cantidad. En primera, fue muy prolífico y en segunda, quiero encontrar una manera que no sea tan rebuscada y que funcione en niveles intelectuales, porque muchas veces la obra de Paz es nada más traducible para un público que lee mucho y Sabines es un poco más accesible".
-¿Cómo fue tu experiencia en el cine, cuando colaboraste con "Frida"?-
"Pues con Salma estuvimos trabajando un ratito. Nos invitó Julie Taymor, que es la directora de la película, y pues hicimos una labor de cantar y de improvisar un poco sobre las líneas que me dio a mí, que yo aprendiera, y pues terminamos con lo que acabó. Me parece interesante, porque tiene como diferentes facetas de lo que se ofrece en nuestro país, que a veces mucha gente en el extranjero no conoce esas otras vertientes de nuestra música como el son jarocho, el son calentano y también esas formas de cantarlo".
-¿Qué piensas de la película y de las críticas que se le hicieron en donde se decía que era una Frida rasurada y descafeinada?- "A mí me parece que la parte visual fue muy bella, muy fuerte y muy respetuosa de la belleza que se vive en nuestro México.
La parte del guión a mí tampoco me gustó, pero yo sé que si a mí me pusieran a hacer un guión, qué voy a saber. Pero creo que hay que respetar a cada quien en lo suyo. Lo que a mí me chocó es que estuvo en inglés el texto, y esa parte como que a uno le pica, porque Frida fue tan de izquierda y protectora de nuestra nacionalidad, de nuestra identidad mexicana".
-Y también antiyanki...-
"Sí, es verdad. Y también muy crítica con nuestra sociedad".
-Lila, esta película te dejó la experiencia de poder cantar en los Oscares en el año 2003, ¿cómo fue para esta niña que enterró el ombligo en Oaxaca encontrarse en un escenario como éste en donde llevaste la canción mexicana ante el mundo?-
"Fue de miedo, ahora sí que me temblaron la piernitas. Me acuerdo que había estallado la guerra contra Irak, y me acuerdo que fue también un momento muy triste, porque creo que había mucha gente ahí que no estaba de acuerdo con lo que estaba haciendo el gobierno estadounidense. Pero sí sentí mucho orgullo de representar a mi México, mi México indígena. Siempre he tratado de representar con mucho orgullo y con mucha dignidad y riqueza la indumentaria que porto".
-¿Cómo se abrieron las puertas de un mercado internacional después de esta participación y cómo reciben la música mexicana en otras partes del mundo?-
"Son los medios los que ya me reconocen más y pues siempre es la película de referencia. Esa parte ya es un logro, porque ya sabes que nosotros hemos luchado un `chorro' para dar a conocer nuestra música, ya que a veces se cree que no es muy comercial y yo creo que ha sido el respeto por la cuestión de la diversidad lo que también interesa mucho en el extranjero, porque es nuevo para ellos.
"Con nuestra música se dan cuenta de que está muy viva nuestra cultura indígena, que se siguen hablando los idiomas; que no somos piezas precolombinas que estamos olvidadas en el polvo, que somos piezas vivientes".
-¿Qué tanto ha servido tu música para alzar la voz y decir como los zapatistas "ya basta"?
"Pues bastante, porque me uno mucho a los esfuerzos de los paisanos que viven en Estados Unidos, que piden respeto, que nos tomen en cuenta como seres humanos, simplemente. Yo creo que esa parte es básica, que se nos respete, porque tantos de nosotros estamos trabajando allá y principalmente en las labores que son como las más importantes, que en cualquier sociedad se olvidan. Estamos en la alta sociedad y se nos olvida de dónde vino el cariño para cultivar esa lechuguita que estamos comiendo en la ensalada, esos canapés maravillosos... Yo creo que hay que recordar siempre que el idioma español va ser la segunda lengua de Estados Unidos, lo quieran o no".
Entrevistando a otros grandes cantantes, como Martirio, siempre sale a relucir el nombre de Lila Downs, a mucha gente le gustaría trabajar contigo -¿tienes la intención de colaborar con alguien?-
"Sí, hacer el siguiente DVD de `La Cantina', que va a ser en España, en Madrid, en donde invitamos a participar a Martirio. Va a estar con nosotros Enrique Bumbury, y no ha confirmado Jorge Drexler, pero lo invitamos. También otra cantante que acaba de intepretar una canción de nosotros que se llama `Agua de Rosas', que salió en una película sobre la vida de Lola Flores, se llama Maya y vamos a estar con ella. En el siguiente disco tenemos planeado invitar al maestro Winto Masalis, en estas rolas que están dedicadas al día de los muertos, y también a algunos músicos de jazz muy reconocidos como Eddie Palmieri".
-¿Nos puedes adelantar algo del nuevo disco?-
"Sí, se va a llamara `Calavera' y vamos a adelantarles algo en Saltillo. Hay una rola que estamos cantando en el siguiente disco que se llama `Hombre Chiquito', en inglés `Little Man', que habla del poder del dinero y de cómo el dinero mueve al mundo, pero en realidad lo que nos mueve internamente es otra cosa que no es dinero, sino un corazón grande, dice la canción.
"Hay otro tema que vamos a cantar allá, que es `The Men I Love', que es una rola de George Gershwin y alguna que otra sorpresa. Y en español muchas, la mayoría son en español, y tenemos la sorpresa de tener a un mariachi invitado especial para cantar algunas canciones".
-¿Con qué se va topar la gente en el concierto de Saltillo?-
"Estamos trabajando con unos cineastas, entonces hacemos imágenes de diferentes temas, por ejemplo salgo cantando `El Relámpago', que es un son de la zona de Michoacán, de Jalisco y donde se venera al dios de la fertilidad, se baila con las enaguas y se venera al relámpago, que es como esta representación de la antiguedad. Aunque se ha perdido esa parte de la religión, se sigue venerando al relámpago en muchos lugares.
"Vamos a cantar algunas muy queridas de José Alfredo Jiménez, como `Tu Recuerdo y Yo', `La Cama de Piedra'. Y las rancheras que son muy queridas en el norte, bueno, yo creo en todas partes del país, porque hasta acá en Oaxaca las rancheras son las más pegadoras".
-¿Hay algún autor de música ranchera que tengas por ahí pendiente?-
"Quiero mucho la música que cantó Chalino Sánchez, básicamente yo soy una fan muy grande de él, y más que nada cantó tradicionales y corridos".
...si te acompañara el flaco Jiménez sería genial...
"Ojalá a futuro podamos hacer algo. Tengo planeado hacer un disco con mariachi, con norteña y banda. Entonces es un proyecto a largo plazo, de buscar en repertorio, un poco tirando con la idea de los paisanos que están en el extranjero, con la idea de la nostalgia".
-¿Qué recuerdos te trae Saltillo y Coahuila en general?-
"Qué cosa tan bonita. Fíjate que el ingeniero Pedro Moreno nos llevó a Cuatrociénegas y nunca se me va a olvidar, porque en esa época todavía permitían que nos metiéramos a nadar ahí. Y además fuimos a Múzquiz, la primera vez fue hace 11 años, y la verdad que nosgustó mucho. Nos identificamos mucho con el norte, su manera de ser, de veras que son muy directos, muy honestos, son gente bonita, como dicen ustedes".
Retrato hablado
-¿Cómo te imaginas la vida después de la muerte?-
"Pues yo creo que en paz".
-¿Qué olor te devuelve a la infancia?-
"El olor al espino y a los ocotes".
-¿Cuál fue el último libro que no fuiste capaz de terminar?-
"La mayoría; es que siempre leo de poquito en poquito".
-¿Cuál es cambio de look más radical?-
"Pues el último. Me depilé la ceja y me veo bien diferente. Puede ser que Frida no esté muy contenta conmigo, pero por el motivo por el cual me la quité, ella estaría en solidaridad; fue cosa de mujeres".
-¿Cuál es el objeto que más tiempo lleva en tu mesa de noche?-
"Pues mi Virgen de Juquila".
-¿Qué música buscas por instinto?-
"La ranchera".
-¿Qué personaje te hace cambiar de acera?-
"Mejor ni te digo porque me acaba de pasar el día de ayer".
-¿Cuál ha sido la peor imprudencia de tu vida?-
"Yo creo que no me arrepiento de nada; vivo la vida con la pistola en la mano, como dice doña Chavela Vargas".
-¿Cuál fue el motivo de una celebración inolvidable? -
Siempre la celebración de la vida: los cumpleaños.
-¿Cuál fue el primer pesamiento de este día?-
"Fue de que hay que hacer el mole, de que hay que moler y de que hay que tostar".