Carrera en tacones en México
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La revista Fernanda y la tienda departamental El Palacio de Hierro, cuyo slogan publicitario es "Soy totalmente Palacio", convocó a mujeres mayores de 25 años a participar en lo que denominan una "Divertida y Singular Competencia, Unica en México": la Gran Carrera en Tacones 2007, que se llevó a cabo ayer domingo 28 de octubre a las 9:00 horas en la sucursal Moliere de El Palacio de Hierro, en la Ciudad de México
La carrera consistió en correr 100 metros planos, en un máximo de dos minutos, ¡en tacones de aguja! Tal vez sea única en México, y ojalá única adquiera el sentido de irrepetible, pero ya hubo actos similares en Amsterdam, Berlín, Estocolmo, San Petersburgo, Moscú y otras ciudades rusas, organizados por la revista "Glamour" con el respectivo consorcio comercial más exclusivo y excluyente de cada ciudad.
La convocatoria estaba dirigida a mujeres mayores de 25 años y el pase a la "gran final" estaba reservado a "mujeres por naturaleza" (sic), a quienes se les exigió mostrar una identificación oficial que avale su edad y "género" (sic). Traducción: transexuales y transgénero que hayan recorrido el largo y complejo camino de la reasignación de sexo, abstenerse. ¿Por qué la discriminación? Por cierto, en Amsterdam hubo un hombre que corrió con su par de tacones bien calzados. En realidad, en un país como México, donde un cuerpo femenino semidesnudo sirve igual para vender autos que bolsas de hielo, la discriminación sexual sí tiene por qué indignarnos, pero no por qué sorprendernos.
Lo más interesante de esta gran carrera fue el calzado permitido: zapatos de tacón de aguja de un mínimo de 8 centímetros y un máximo de 10.5 centímetros, sin plataforma. No se permitieron participar con zapatos que no sean de aguja, tuvieran tacón de plataforma, sean botas o botines. No hizo falta ser ortopedista para anticipar un desastre.
El costo de inscripción fue de 450 pesos y se indicó que un porcentaje será donado a APAC, IAP.
Los premios a las competidoras cuyos tobillos sobrevivieron a esta tortura sumaron un total de 200 mil pesos en certificados de regalo de El Palacio de Hierro. Se regalaron también suscripciones a la revista Fernanda, trofeos y medallas. Hubo además premios especiales, en certificados de regalo de El Palacio de Hierro, por supuesto, para "el mejor peinado", "la más elegante" y "la mejor sonrisa".