Las compras compulsivas esconden culpas o ansiedad

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Circulo de Oro 2021
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    Para algunas personas, las compras pueden tener un efecto terapéutico, incluso puede llegar a ser tan placentero como el tener sexo

    Para algunas personas, las compras pueden tener un efecto terapéutico, incluso puede llegar a ser tan placentero como el tener sexo.

    Sin embargo, esto puede volverse una patología, ya que si se carga con alguna culpa o estados severos de ansiedad pueden convertir eso que sería relajante en un problema.

    Las personas que son compradoras compulsivas suelen adquirir objetos sin siquiera neesitarlos, incluso, pueden llegar a dejarlos en su caja intactos.Gastan de una forma incontrolada y así encuentran la calma, según información de El Nacional.

    Pero llegar a este punto no sucede de la noche a la mañana, sino que poco apoco se llega a ese estado. Los especialistas que están estudiando estos casos, aún no resuelven en qué categoría debe encasillarse la compra compulsiva, ya que tiene características propias de las adicciones y de los trastornos de control de impulsos.

    Estos trastornos, llevan al sujeto a hacer acciones que considera irresistibles. Entre ese grupo está la piromanía, la cleptomanía, la tricotilomanía impulso de arrancarse los cabellos y el trastorno explosivo intermitente. Mientras, las adicciones pueden ser al sexo, Internet o sustancias químicas.

    La compra compulsiva tiene tres elementos típicos de las conductas adictivas: la necesidad de consumir cada vez en mayores cantidades, la angustia cuando se deja de hacerlo y la pérdida de control una vez que se comienza a gastar.

    Ese trastorno de la conducta tiene, además, una característica típica de los trastornos del control de impulsos: La angustia que invade al individuo, una angustia que sólo desaparece cuando satisface la conducta.

    Es decir hasta que no compra, juega o quema, esa ansiedad no se va. Una mezcla de todo. Cada paciente es único y así debe ser tratado. Por ello, los condicionantes de tipo emocional, social y cerebral deben tomarse en consideración a la hora de hacer un diagnóstico del comprador compulsivo.

    El psicólogo Miguel Rodríguez indicó que la mayoría de las personas no suelen ir a consultas a tratarse ese trastorno de la conducta, puesto que no lo ven como un problema. Hay personas que lo asumen como algo normal. Pero no se dan cuenta de que están tratando de escapar de su realidad.

    Definitivamente la compra compulsiva debe ser tratada, no sólo por las implicaciones financieras que puede traer a la vida de una persona o familia, sino también por la necesidad de resolver en el individuo esa situación que le causa ansiedad. La compra compulsiva revela estados de ansiedad y culpa. A veces sucede que las personas compran para regalar por una culpa que sienten hacia la esposa, el hijo o el hermanos.

    O en otros casos, compran sin saber para quién. Allí se demuestra una carencia afectiva. Son muchos los casos y deben ser evaluados de manera individual.

    Ninguna conducta inestable debe ser dejada de lado y menospreciada. Un estado alterado de conciencia requiere atención y guía. A ese tipo de conductas muy pocas personas les prestan atención.

    El tratamiento para ese tipo de trastorno debe ser una dupla perfecta: terapia más medicamentos. De acuerdo con el psiquiatra Guadalberto Rodríguez, cada uno por separado no resolverá el problema. Ni los medicamentos solos ni la terapia sola van a ser efectivos. Hay que combinar, dijo.

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