En esta esquina...Suegra vs. nuera
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Mujer contra mujer: El género femenino es por naturaleza celoso. Toda mujer necesita afirmaciones constantes que la hagan sentir segura del amor de los demás, quiere ser el centro de atención de lo suyos. Ser la reina dondequiera que esté. El enfrentamiento ocurre pues suegra y nuera exigen lo mismo de la misma persona y así comienzan a competir por ser mejores mujeres y hacer más feliz al hijo/pareja para "ganarse" su afecto.
México, D.F. .- Al unirse en pareja, la vida familiar crece. En cuanto una mujer es asimilada y asimila a una familia ajena, parte de ella debe adaptarse a nuevas costumbres, hábitos, visiones y, en algunos casos, creencias, para mantener una sana relación. Es un camino de dos vías, de ella hacia la familia de su compañero y viceversa.
Hay situaciones que complican nuestra disposición para incluir en nuestras vidas a los parientes políticos. La sicóloga Angela Barrera nos indica que "siempre es mejor darnos la oportunidad de conocer a cada miembro de este nuevo clan" pues nos ayudará a comprender mejor y con mayor profundidad la forma de ser de tu compañero. Un pilar del comportamiento humano es la madre y por lo tanto resulta fundamental construir un lazo sólido con la suegra.
A pesar de la reputación negativa que tradicionalmente acompaña al concepto de "suegra" no todos tienen problemas con ella, en algunos casos es un apoyo o la mediadora en distintas situaciones. Sin embargo, es cierto que en muchos otros, una mala relación con ella puede convertirse en un obstáculo para la funcionalidad de la vida en pareja e incluso llegar a ser un elemento destructivo. Existen muchas variantes en los comportamientos, sin embargo hay rasgos comunes que enferman el lazo suegra-nuera.
Mujer contra mujer: El género femenino es por naturaleza celoso. Toda mujer necesita afirmaciones constantes que la hagan sentir segura del amor de los demás, quiere ser el centro de atención de lo suyos. Ser la reina dondequiera que esté. El enfrentamiento ocurre pues suegra y nuera exigen lo mismo de la misma persona y así comienzan a competir por ser mejores mujeres y hacer más feliz al hijo/pareja para "ganarse" su afecto.
Ella no es yo: La madre es la encargada de mantener a su clan unido y de alimentar y cuidar a los suyos. Su edad y experiencia la hacen portadora de conocimiento, pero no por eso superior. La nuera representa la inexperiencia, pero está por descubrir y vivir cosas nuevas y tomar sus decisiones. A menudo este proceso de aprendizaje por parte de una y las ganas de transmitir conocimiento por parte de la otra no es comprendido y, sobre todo, compartido.
Me roban a mi hijo: La mayoría de las madres no pueden dejar ir a sus hijos. Aceptar que ha llegado el momento de que comience una nueva familia con otra mujer es simplemente insoportable. La suegra tiende a dominar, a entrometerse y a querer formar parte central de la vida de su hijo, puede llegar a ser muy dependiente de él. La sicóloga Angela Barrera comenta que para una madre el hijo es su complemento, al separarse de él ya no está completa. La mujer que ahora lo acompaña se vuelve "la ladrona", "el enemigo que disolvió el perfecto vínculo madre-hijo".
Quién pasa la estafeta: La madre es, generalmente, quien transmite la cultura, las tradiciones, la religión, las costumbres, etcétera. Es más, la ideología de tu pareja viene directamente de la suegra y para ella una de sus mayores preocupaciones es que eso que transmitió no se pierda en el camino. Ella cree que su patrón es el mejor y que la nuera debería estar de acuerdo, aprender y claro practicar lo que ella dicta.
¿Dónde está él?: Ser el hombre en esta relación triangular no es fácil. El peso que ambas mujeres depositan en sus hombros es quizá más grande que el que ellas mismas cargan. Él se debate continuamente entre su madre y la mujer que ha elegido para compartir su vida. Esto no es un atenuante pero es fundamental recordar que él es el elemento de conflicto y que es importante saber qué le pasa y no relegarlo a un plano secundario.
Cordón umbilical: Hay hijos que no pueden cortar el cordón umbilical. A pesar de su edad o independencia económica no se atreven a enfrentar la responsabilidad de sus decisiones, aceptar su individualidad, ni a confiar plenamente en su juicio. La opinión de sus madres sigue siendo la más importante, afectando así su nuevo núcleo de pareja o familiar. Es necesario cortar el cordón umbilical para crecer y madurar.
Soy hombre, no me involucren: A pesar de la difícil posición que tiene el hombre, no está exento de participar en el conflicto, su papel es de mediador. Lo ideal es que establezca límites para ambas mujeres. La queja de muchas nueras es el miedo que su pareja tiene para enfrentar a su madre y poner un fin a esta situación. Él no debe ignorar la situación pues está dañando a su pareja y familia, en caso de haber hijos. El sicólogo José Manuel Bezanilla incluso recomienda acudir a alguna terapia de orientación familiar.
La suegra critica la forma en que la nuera cocina, todo el tiempo le dice cómo limpiar o cuidar y alimentar a sus hijos, le da consejos que no pide y además quiere que los lleve a cabo al pie de la letra. Todas son razones suficientes para que esté molesta con ella y la quiera lejos de ella y su familia. Al final es importante darle una solución, es la madre de su compañero. Para comenzar a sanar ayudará intentar lo siguiente:
1. La nuera debe realizar una lista de lo que su suegra haga o diga y a ella le moleste.
2. Debe concentrarse en lo que más le haya lastimado, no importa si son cosas pequeñas, si las recuerda y en su momento le irritaron hay que incluirlas.
3. Invitarla a algún lugar neutro, platicar con ella de manera amigable, nunca acusándola y escuchar sus argumentos.
4. Llegar a acuerdos con ella y ceder en algunas cosas.
Hay que recordar que se está trabajando por un mismo objetivo y es mejor crear alianzas que construyan una familia más armónica en la que no haya tensiones y las relaciones sean sanas.
Cuestión de género
La sicóloga británica Terri Apter en su libro What Do You Want from Me? (¿Qué quieres de mí?) muestra que 60% de las mujeres tienen relaciones delicadas con sus suegras, contra el 15% de los hombres y los conflictos más frecuentes son causados por la educación de los hijos y el trabajo en elhogar.