Malvinas: Darío Volonté, un excombatiente que transformó su dolor en música
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El 2 de abril de 1982 Volonté fue destinado al crucero general Belgrano, con la misión de recuperar las Islas Malvinas, que estaban manos británicas.
Buenos Aires, Argentina.- "El canto apareció en mi vida de casualidad y la Guerra de Malvinas fue como una segunda oportunidad", dice el argentino Darío Volonté, que en 1982 sobrevivió al hundimiento del buque general Belgrano durante el conflicto entre Buenos Aires y Londres, y que actualmente es un gran tenor lírico de reconocimiento internacional.
En 1981, a los 17 años, Volonté descubrió su vocación por el canto cuando, durante un reposo por enfermedad, vio en televisión al tenor Plácido Domingo, quien se encontraba en la capital argentina para protagonizar "Otello" en el emblemático Teatro Colón.
Quedó tan impactado por lo que acababa de escuchar que de inmediato decidió imitar al cantante español. Para su asombro, descubrió su propio potencial.
"No era nada despreciable", cuenta el tenor sobre la sensación que le dio de su primera experiencia con el canto lírico. Aunque de pequeño integraba el coro de una comunidad religiosa, en su casa, un hogar de trabajadores, sólo se escuchaba tango y folclore.
Al año siguiente, el 2 de abril de 1982, mientras hacía el servicio militar, Volonté fue destinado al crucero general Belgrano, con la misión de recuperar las Islas Malvinas, que estaban manos británicas, igual que ahora.
El tenor había estudiado en la Escuela de Suboficiales de la Armada, donde obtuvo el título de oficial tornero. El 2 de mayo, el Belgrano fue hundido por el submarino nuclear británico HMS Conqueror. Murieron 323 miembros de la tripulación.
"A nivel personal, con el paso del tiempo Malvinas se me reveló como una segunda oportunidad, donde todas las cosas tienen mucha importancia. Cuando terminó la guerra, pedí la baja del arma y decidí seguir para adelante", dice a dpa el ex combatiente.
Entonces conoció a su primer maestro, José Crea, un barítono del Colón, y estudiaba canto mientras trabajaba como fletero, juntaba cartones o compraba y vendía papel. "Era un buscavidas. Pero tuve la fortuna de poder conjugar mi vida de antes, durante y después de las Malvinas", asegura Volonté, quien nació en Buenos Aires el 1 de septiembre de 1963.
A partir de los 31 años, su vida cambió drásticamente. Una audición y el posterior debut en una zarzuela en el teatro Avenida de Buenos Aires fue el puntapié inicial de su exitosa carrera, que lo llevó por las salas de ópera y conciertos más renombrados del mundo. Su repertorio incluye a Puccini, Verdi, Bellini, Girodano y Leoncavallo, entre otros.
En 1999 debutó en el Teatro Colón con la ópera Aurora, del compositor argentino Hector Panizza. En 2011, en el marco de los festejos del Bicentenario de su país, Volonté cantó el himno nacional junto a su mujer, la mezzosoprano de origen croata Vera Cirkovic.
"Como he dicho muchas veces, cantar en un teatro una ópera o concierto, o una presentación en televisión, es tan importante como un momento de soledad donde me tomo un mate o leo un libro o estoy con mis seres queridos, simplemente charlando o compartiendo la vida", asegura a dpa.
"Resumiendo, lo grande o importante no lo es tanto, así como tampoco lo pequeño. Cada momento de la vida merece ser vivido a conciencia y en paz", señala Volonté, quien cree en la reencarnación y encontró su inspiración espiritual en la lectura oriental y el taoismo.
El lunes 2 de abril se cumplirán 30 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas, que siguen bajo dominio británico, mientras que Londres se niega a negociar: "Es un tema muy complejo", comenta el ex soldado.
"Hay que luchar incansablemente a nivel político y diplomático por nuestros derechos, pero con mucha cautela. Creo que se deben tener en cuenta todos los factores que hay en juego", opina Volonté.
"Se necesita una estrategia de largo plazo donde se logren acuerdos comerciales, políticos y de cooperación, que sean beneficiosos para ambas partes, y desde allí seguir avanzando en nuestro reclamo", dice.
Según Volonté, que transformó su dolor en música, la guerra solo sirvió para que se acabara la última dictadura militar argentina (1976-1983) y retornara la democracia. El respeto por los derechos humanos y la pacificación institucional es lo que trata de tener "como consuelo" para él mismo y para todos los que no pudieron volver.