Piden rescatar a tigres en cautiverio de Cancún
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Desde 2008, diversos activistas han denunciado las terribles condiciones en las que sobreviven dos jaguares y ocho tigres, propiedad de José Juárez Gil; uno de los tigres escapó la semana pasada
CIUDAD DE MÉXICO.- A través de la página http://www.savethecancuntigers.com/, diversas organizaciones han hecho un llamado a la sociedad para rescatar a ocho tigres y dos jaguares que viven en cautiverio en las cercanías del aeropuerto de Cancún, en un lugar llamado Pepe's, propiedad de José Juárez Gil, mejor conocido como Pepe Tigre.
El sitio denuncia que en 2005, después de la llegada del huracán Wilma, los animales que servían de atracción en el local comenzaron una penosa existencia en la que la falta de atención médica, la escasaza e inadecuada alimentación, así como la falta de limpieza y cuidados han sido las constantes.
Mientras que el Juárez Gil argumenta que no cuenta con los recursos para proporcionar alimento y atención médica a los felinos, se ha negado repetidamente a entregar a los animales a los que asegura querer.
Al percatarse diferentes organizaciones que luchan por los derechos animales de las terribles condiciones de vida de los animales de Pepe's, desde 2008 comenzaron una intensa campaña para presionar al gobierno mexicano para rescatar a los animales. No obstante, cuando todo parecía listo en 2009 para quitar la custodia de los felinos a Pepe Tigre, súbitamente las autoridades mexicanas cesaron el rescate sin explicación alguna, por lo que dichas organizaciones han intensificado la campaña.
Además la página reporta que una de las hembras tigre tiene su columna fracturada y temen que a estas alturas ya haya muerto por falta de atención médica, mientras que José Juárez Gil continúa ofreciendo recorridos turísticos por 50 dólares en su improvisado zoológico.
La semana pasada, un tigre de bengala llamado "Satán", propiedad de Juárez Gil, escapó lastimando de gravedad a un jardinero que trabajaba en las cercanías, así como a un perro.
Pepe Tigre asegura que sus detractores dejaron en libertad al tigre de 200 kilos para molestarlo. Juárez Gil señaló que Satán no tiene garras, ni dientes y que recientemente fue padre de cinco crías de las que hasta el momento sólo sobrevive una.
Es por ello que la página reitera el llamado para que todos los interesados se contacten con las personas que podrían hacer un cambio en la vida de estos animales maltratados.