Zapatos, fetichismo en la sociedad objeto de culto
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Los zapatos pasaron de ser sólo una necesidad para proteger los pies en la antigüedad, a objeto de culto, narcisismo y fetichismo con el paso del tiempo.
Hay algo en ellos que nos fascina, nos apasiona, nos seduce y nos atrae, que los hace irresistibles, de acuerdo a un artículo titulado "Tacones cercanos", de Victoria García Jolly, que publica la revista Algarabía en el número 43.
Jean Baudrillard afirma en su libro "El Sistema de los Objetos", que en la sociedades actuales los objetos han cedido ante la función y ahora cargan con significados más fuertes y personales.
"Los objetos son (...) otra cosa más, profundamente relativa al sujeto, no sólo a un cuerpo material que resiste, sino un recinto mental en el cual yo reino, una cosa de la cual yo soy el sentido, una propiedad, una pasión" .
De ahí que podamos entender qué significa un par de zapatos para una mujer que tiene 350 pares acomodados en su clóset, agrupados por temporada, estilo, color, material y época y que acomodará cuando llegue el cambio de estación.
Esta pasión por el objeto, por los zapatos va más allá de su función, algunos son símbolos como la acumulación, posesión, identidad, la esencia, la feminidad y hasta el poder, mostrando la personalidad de quien lo porta.
La especialista Linda O'Keeffe afirma en su libro "Un Tributo a las Sandalias, Botas, Zapatillas... Zapatos", que "los zapatos no sólo nos reflejan, sino que son un diario personal de nuestras vidas".
Y agrega: "Los zapatos son una especie de espejo de las sociedades y las economías de sus dueños, los materiales y el diseño de un par pueden dejar de manifiesto no sólo el poder adquisitivo, sino la personalidad de su poseedor y hasta su profesión".
Ejemplos de ello son las botas de minero, botín jarocho, zapatilla de ballet, zapatos blancos de doctor o enfermera, choclo bostoniano para el ejecutivo y bota de plástico para el jardinero, entre otros.
Hay de zapatos a zapatos, en esta amplia gama están los cómodos, los de batalla, los de lluvia, los de primavera, los del uniforme, los de boda, los de playa, los de invierno, los de presilla, los de agujeta, las botas, los huaraches, la zapatilla, los tenis, los choclos, los que están a la moda, además de los sexys, entre otros.
La forma del zapato de mujer, la forma que adopta el pie dentro de un zapato alto y el propio pie han sido considerados a lo largo de la historia como fetiches.
Se manejan conceptos como la feminidad, la sensualidad, el dominio, la posesión y la pasión radica en el pie y su envoltura, pues entre más altos y más puntiagudos, mayor sensualidad y poder.
"Toda mujer no sólo es consciente de la importancia de sus pies, sino que también lo es de su carga sexual", apunta el diseñador André Perugia.
En China, desde tiempos inmemoriales se consideraba que la belleza de la mujer radicaba en el pie pequeño, el "pie de loto", que se lograba al ponerse las niñas vendajes apretados para impedir el crecimiento del pie, lo cual representaba para ellas mucha tortura, pero portaban zapatos hermosamente bordados y decorados.
Cabe mencionar que el fetichismo por el pie y los zapatos no solamente es privativo de las mujeres, sino también los hombres pueden caer en la seducción del zapato.
Algunos usan curvados con las puntas arqueadas hacia arriba, los que no combinan con el calcetín, los tenis de deportista, los que tienen estoperoles, los mocasines, los de seda, hasta los de peluche.
Los zapatos son personajes muy importantes en la sociedad, han estado presentes en el cine, los cuentos, las canciones, así como en dichos y frases populares.