Esther Quintana Salinas
Cuando se desgajó el presidencialismo al perder el PRI en el 2000 la presidencia de la República, y repetir el inpass en el 2006, se rehicieron los cacicazgos al estilo del Alazán Tostado o de Garrido Canaval, de triste y despreciable memoria. Uno del norte y otro del sur.  Y todo parece indicar que se regenera con singular alegría -para los herederos- esta cultura sórdida, de feudalismo del siglo 21.
Cuando se desgajó el presidencialismo al perder el PRI en el 2000 la presidencia de la República, y repetir el inpass en el 2006, se rehicieron los cacicazgos al estilo del Alazán Tostado o de Garrido Canaval, de triste y despreciable memoria. Uno del norte y otro del sur.  Y todo parece indicar que se regenera con singular alegría -para los herederos- esta cultura sórdida, de feudalismo del siglo 21.

No acaban de morirse los sátrapas del corte de Rubén Figueroa, de Fidel Velázquez, depositarios de tan "precioso y edificante" legado. Se regaron a lo largo y ancho del territorio nacional como la cizaña, y están impidiendo el brote de una manera distinta de ejercer el poder público. Y los mexicanos, el grueso de los mexicanos, como figuras de piedra. Algunos hastiados, otros angustiados, indignados muy pocos, pero inmóviles.
Embozados en una indiferencia, ya no se si fingida o genuina, que está permitiendo que el PRI vuelva cual hijo pródigo, a vestir túnica blanca y a sentarse a la mesa a degustar el banquete con el que se celebrará su "arrepentimiento", "su conversión", después de haber burlado por décadas la confianza de la república.

Ni siquiera es novedoso el discurso demagógico que acompaña el retorno, ni tampoco es distinta la unción de los que abanderan las candidaturas tricolores en los estados en los que se elije gobernador. El saliente, designó al delfín. Fidel Herrera, "bendijo" a Duarte, y a todos los candidatos que le vinieron en gana, para alcaldías y diputaciones. La aspirante a alcaldesa por Veracruz, por ejemplo, es una "chapulina", el dueño de Veracruz, la mueve a discreción de un puesto a otro, y el que busca la alcaldía de Boca del Río, también responde al mismo patrón. La dirigencia nacional, o sea la señora Paredes, nomás mandó en donde no gobierna el partidazo.
La consigna del Gobernador en turno estriba en conservar el poder a costa de lo que sea y como sea. De tal suerte que disponer de recursos del erario público, de someter al organismo electoral y de "comprar" a los que se oferten porque en eso radica su modus vivendi, a nadie extraña tampoco.
En Coahuila hasta se hacen leyes electorales a modo. Fiel a sus orígenes, o sea al PNR del callismo, el PRI derrocha su amorcillada "modernidad" y la viste de blanco inmaculado.
Vuelven, sin el menor sonrojo a hacer lo que saben hacer mejor que nadie en este país: mantenerlo en el socavón oscuro de la antidemocracia. El acto más reciente de su "pulcritud" ha corrido a cargo del fidelísimo de Veracruz. Clón de Garrido Canaval y del Alazán Tostado.

Está indignado el muy fresco porque lo agarraron con las "manos en el teléfono", disponiendo de los dineros de los veracruzanos para "apuntalar" a los candidatos de su octogenario partido. El grado de desfachatez no tiene parangón. Se defiende, acusa, se ofende...Si él es el que agravia, él es que está disponiendo de lo ajeno, él es que está mofándose de la  normatividad que prohíbe lo que ha hecho...Y brinca doña Beatriz y revira el bonito de Edomex, alumno "aventajado" del sistema. ¡Qué bonita familia!

Herrera está montado en la impunidad garantizada que le brinda el control férreo de los dos poderes - que de poderes nomás tienen el nombre - que le sirven a modo, el Legislativo y el Judicial. Y además como bien lo apunta en su columna de ayer, el periodista Granados Chapa, ni siquiera será tocado con el pétalo de una rosa, porque las explicitas conversaciones fueron obtenidas según versiones, de manera "ilegal".  Y él lo sabe, por eso se crece... ¡Qué horror!
Sólo los veracruzanos pueden cambiar el curso de la determinación fidelista. Sabrá Dios si se atrevan. Quien sabe si tendrán los arrestos para deshacerse de los lastres de una burocracia enferma, de quistes regionales obsesionados con la perpetuación de un partido monolítico y de un líder nefasto.

En el municipio de Minas, asesinaron a los padres del candidato a alcalde de Acción Nacional...Quebrar al adversario es la consigna. El muchacho estaba destrozado, pero no renunció.
 
El 4 de julio será fecha de réquiem o de vida para la democracia que no acaba de cuajar en México.
 ¡Animo Veracruz! Nada está escrito.