Notimex
Montreal.- Miles de canadienses están hoy estoicamente bajo la lluvia o la nieve en la calles de Ottawa para ver la caravana del presidente estadunidense Barack Obama en esta corta visita a Ottawa, que plantea más interrogantes que respuestas.
Para algunos esta visita ayudará a resolver los problemas que han llevado a la grave crisis económica, otros opinan que permitirá avanzar en la lucha contra el cambio climático.

Los sondeos dados a conocer este jueves, como el de la firma Nanos Research, revelaron que en general los canadienses confían mucho en las oportunidades que para este país crea la llegada de Obama a la Casa Blanca.

Pero, la "visita de trabajo" de seis horas a Canadá que comienza de manera oficial este mediodía, cuando Obama llegue al Parlamento, está también provocando quejas de parte de la oposición al gobierno conservador en el Parlamento canadiense.

En las últimas horas los dirigentes del Partido Liberal, que forma la oposición oficial en el Parlamento de Ottawa, acusaron de "mezquino" al gobierno del primer ministro Stephen Harper.

La razón es que el gobierno conservador, que es minoritario en el Parlamento, rompió con la tradición de que los gobernantes extranjeros que visitan Canadá, luego de la reunión con el primer ministro, se reunan con los líderes de los partidos de oposición.

El breve encuentro del presidente Obama con el líder liberal Michael Ignatieff fue programado para tener lugar en el aeropuerto de Ottawa, justo antes del regreso del mandatario estadunidense a Washington, y solo durará 15 minutos.

El diputado liberal Dan McTeague calificó de mezquindad el lugar y la duración de este encuentro: 'es muy típico del señor Harper, que no quiere compartir las cosas".

Ignatieff dijo por su parte que la reunión debería haber durado un mínimo de 20 minutos, el tiempo que Harper tuvo cuando era jefe de la oposición y el presidente George W. Bush visitó Ottawa, en 2004.

Los liberales destacan que Ignatieff y Obama tienen muchas cosas en común, entre ellas la Universidad de Harvard, donde Obama estudiaba Derecho cuando Ignatieff era director del Centro Carr para Derechos Humanos en esa universidad.

Durante el período de Harvard, Ignatieff era colega y amigo de Lawrence Summers, que preside el Consejo Económico Nacional de la Administración Obama.

El gobierno conservador canadiense tampoco incluyó a los otros dos lideres de bancadas en el Parlamento, Jack Layton del Nuevo Partido Demócrata y Gilles Duceppe del Bloque Quebequense, en la agenda de esta visita, algo inusitado según la tradición canadiense.

El analista James Travers del diario Star de Toronto consideró este jueves que por segunda vez en menos de una década "somos todos estadunidenses", la primera cuando los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la segunda este día con la visita de Obama.

Al endosar soluciones comunes a las amenazas que compartimos, como la crisis económica, Obama está recreando la oportunidad que perdió Bush en 2001, cuando Al Qaeda "convirtió en víctima simpática" la superpotencia que la mayor parte del mundo demoniza, dijo Travers.

Señaló que Obama eligió a Canadá, país que sigue siendo un modelo global, en lo multicultural, por la colegialidad internacional, la prudencia fiscal y la estabilidad política, para "presionar el botón de reset".