Redacción
Es originario de Asia meridional y en el Mediterráneo fue conocido desde el año 650 después de Cristo. Desde las Canarias fue traído al continente americano, en 1516.
Los nutrientes más representativos del plátano son el potasio, el magnesio, el ácido fólico y sustancias de acción astringente, sin despreciar su elevado aporte de fibra.

A pesar de que muchas personas piensan que es una de las frutas más calóricas, lo cierto es que tiene menor aporte calórico que una manzana.

Muchos deportistas lo toman antes o durante una competencia, ya que el plátano resulta de mucha ayuda para recuperar fuerzas. Si se consume después de realizar ejercicio, aumenta la capacidad de resistencia, ya que aporta una excelente combinación de hidratos de carbono y potasio, ambos necesarios para la actividad muscular.

Lo habitual es comer el plátano como fruta fresca, ya sea de postre o como ingrediente de batidos y ensaladas, pues es la mejor forma de aprovechar todas sus virtudes nutritivas. Sin embargo, también puede disfrutarse frito, caramelizado, flameado y en muy diversas formas.

Al comprarlos, fíjate que estén intactos, sin golpes ni magulladuras y no demasiado blandos. El color de la piel indica el grado de madurez y no es necesario que hagas caso de las manchas o puntos oscuros, que no afectan la calidad de la pieza.

No requieren condiciones especiales de conservación, pues basta mantenerlos en un lugar fresco, seco y protegido de la luz directa del sol. Si los conservas en el refrigerador, notarás que el plátano se ennegrece y con ello se altera su aspecto externo, pero esto no afecta en absoluto a su calidad nutritiva. Puedes evitar el oscurecimiento de la piel si los envuelves en papel periódico.

Pudín de plátano

Ingredientes

* 1 cucharada de fécula de maíz
* 2 tazas de leche
* 3 yemas
* 3 plátanos Tabasco
* 1/2 taza de azúcar
* 1 cucharada de esencia de vainilla
* 1 cucharada de ralladura de naranja
* 1/2 taza de coco, rallado

Procedimiento

Disuelve la fécula en la leche y añade las yemas; bate ligeramente hasta integrarlas.

Cocina a fuego bajo hasta que suelte el hervor. Rebana los plátanos y agrégalos a lo anterior.

Añade el azúcar, vainilla y ralladura, mueve ligeramente y cocina hasta que espese.

Incorpora el coco (reserva un poco), cocina cinco minutos más y retira del fuego.

Distribuye el postre en copas y espolvorea más coco. Sirve a temperatura ambiente.

Rinde cuatro porciones

Tiempo de preparación:

45 minutos.