Municipios `quebrados', ¿qué quiere decir eso?
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Un dato se ha repetido con insistenciaen las últimas semanas y se trata de algo que, tomado literalmente en la forma en la cual ha sido comunicado, resulta realmente preocupante: la mayoría de los municipios de la entidad se encuentran en, o camino a la "quiebra".
Todos sabemos lo que significa el término "quebrado" en materia contable: una persona -física o moral- tiene en la cuenta del pasivo una cifra superior a la suma de sus activos o, para decirlo en términos más claros aún, debe más de lo que tiene y, por tanto, le resulta imposible cumplir con sus obligaciones financieras.
Las consecuencias de la declaratoria de "quiebra" también son muy conocidas: debe procederse a liquidar los bienes del ente en bancarrota y cubrir sus compromisos hasta donde los recursos derivados de tal liquidación lo permitan.
Se trata, sin embargo, de un procedimiento que sólo puede aplicarse a los entes privados pues por muy "quebradas" que se encuentren las finanzas de un Gobierno, éste no puede ser "liquidado".
En otras palabras, los gobiernos están exentos de la posibilidad de quiebra tal y como se define ésta en términos contables.
Esto no quiere decir, por supuesto, que los entes públicos, en este caso los ayuntamientos de Coahuila, se encuentren a salvo de las dificultades financieras y que, tal como se ha dicho en los últimos días, eventualmente puedan atravesar por un bache particularmente complejo.
Resulta llamativo, sin embargo, que el anuncio de "quiebra" se haya dado justo en esta época del año, porque estamos precisamente en el momento de mejores condiciones financieras para los municipios.
Las estadísticas no dejan lugar a dudas en este sentido: el mayor ingreso propio de los ayuntamientos, el impuesto predial, se cobra fundamentalmente entre enero y marzo y, dado que regularmente los ingresos registrados en este período superan por mucho a los egresos, se constituye una suerte de reserva que se consume durante el resto del año.
Por otra parte, las transferencias por impuestos vehiculares, que también se cobran en el mismo período, incrementan la citada reserva y hacen que, al menos durante el primer semestre de cada año, los municipios puedan solventar sin problemas -e incluso con holgura- sus compromisos.
Por ello, a menos que se presente evidencia contundente en contrario, la única razón por la cual un ayuntamiento podría estar en "quiebra" en esta época sería porque quienes lo encabezan se han dedicado a dilapidar los abundantes recursos con los cuales cuentan a principios de cada ejercicio fiscal.
Y si esto fue lo que ocurrió, lejos de buscar "rescatar" a las administraciones municipales "en problemas", lo urgente sería identificar sus malas prácticas administrativas y obligarles a corregirlas.