¿Los dejaremos llegar al Senado?
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En la prensa se han manejado algunos nombres para integrar la fórmula de candidatos al Senado por el PRI-Coahuila. Lo sorprendente es que en la lista se encuentran dos de los principales responsables de los problemas financieros que hoy sufre nuestro estado: Humberto Moreira y Fernando de las Fuentes.
Los pecados de Humberto Moreira son ampliamente conocidos (por lo cual no me detendré en ellos). Durante su gobierno se gastó de forma irresponsable el dinero de los coahuilenses para acrecentar el poder del exgobernador. Dicho de otra forma, hipotecó el futuro de los coahuilenses para satisfacer una ambición personal.
Por su parte, Fernando de las Fuentes es un político sin talento que se limita a seguir órdenes. ¿Usted recuerda alguna acción positiva que Fernando haya hecho durante su gestión como diputado local (en dos ocasiones), diputado federal o alcalde de Saltillo? Yo no, pero en cambio sí recuerdo que, como diputado local y presidente de la Junta de Gobierno del Congreso traicionó a sus votantes al justificar la deuda adquirida ilegalmente por funcionarios del Poder Ejecutivo. También se negó a perseguir a los culpables, aumentó los impuestos y, para colmo, todo lo hizo bajo un halo de opacidad.
Durante meses, Fernando de las Fuentes negó que la deuda hubiera sobrepasado los 13 mil millones de pesos cuando la cantidad era abismalmente mayor, pero incluso suponiendo que su desconocimiento fuera legítimo, es inexplicable que la primera acción del Congreso, al enterarse del nuevo monto (33 mil millones de pesos), no fue perseguir a los responsables, sino el de aceptar sin chistar un acuerdo secreto con los bancos, al tiempo que aprobaron una serie de cambios legales que hicieron legítima toda la deuda contraída con anterioridad.
Cada uno de los diputados que votó a favor de la nueva ley es cómplice de Javier Villarreal y de Humberto Moreira, comprometieron a la entidad para salvarle el cuello a políticos corruptos, incluso relajaron los criterios para solicitar deuda. El Poder Ejecutivo ya no se tiene que acudir al Congreso para pedir autorización para adquirir deuda, así que Rubén puede seguir endeudando al estado de forma indiscriminada (suponiendo que encuentre a un banquero incauto que quiera prestarle dinero a Coahuila).
Pero los agravios no terminaron ahí. Los diputados comandados por Fernando de las Fuentes no sólo sirvieron de tapadera en el asunto de la deuda, sino que además aprobaron importantes aumentos en las contribuciones estatales, así usted y yo pagaremos día a día los actos de corrupción de la administración anterior. Cuando usted vaya y pague sus placas, la licencia, su pasaporte, el Impuesto Sobre Nómina, los derechos de venta de alcohol, un acta del Registro Civil o hasta cuando vaya a correr a la Ciudad Deportiva recuerde que el cargo adicional fue avalado por personajes como Fernando de las Fuentes, Hilda Flores Escalera, Salvador Hernández Vélez, Francisco Tobías, Pablo González, etc...
Muchos de ellos van a querer competir por un cargo de elección popular. Ellos pueden aspirar a lo que sea. La cuestión es si los ciudadanos vamos a permitir que un político que le ha hecho tanto daño a Coahuila reciba como premio un nuevo empleo con cargo al erario.
No hay que ser ingenuos; impedir que ganen un puesto de elección popular no es tarea fácil, en Coahuila el voto clientelar es una tradición muy arraigada. Si estos personajes se vuelven a presentar, de seguro tendrán cuando menos el 30 por ciento de la votación asegurada y sólo les hará falta convencer a un porcentaje que oscila entre el 10 y el 21 por ciento para ganar una elección.
El caso de Humberto Moreira y Fernando de la Fuentes es más grave porque pueden colocarlos en el primer lugar de la fórmula de senadores del PRI, y hay que recordar que se eligen tres senadores por estado, llegan a la Cámara los dos integrantes de la fórmula ganadora y el que ocupa el primer sitio de la fórmula que quedó en segundo lugar, y como en esta entidad sólo dos partidos tienen presencia electoral, es casi seguro que el que obtenga el primer lugar de la fórmula de senadores tanto del PRI como del PAN tengan asegurado su sitio en el Senado.
Lo que ahora nos corresponde hacer a los ciudadanos es ejercer presión para impedir que estos personajes lleguen a ser candidatos, ya que si esperamos a que se definan las candidaturas puede ser demasiado tarde. Hay maneras sencillas y económicas para mostrar un desacuerdo con dichas postulaciones. Usted le puede escribir un correo al presidente del PRI en Coahuila, Salvador Hernández Vélez (jshv0851@gmail.com) o puede llamar por teléfono a las oficinas estatales del partido (485-15-51), y hacerles ver que para los ciudadanos es una ofensa que estos personajes aparezcan en la boleta.