Derecho a la objeción de conciencia
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La Fundación MacArthur otorgo un premio a la red de organismos civiles de derechos humanos TDT (Todos los Derechos para Todos).
La Casa del Migrante y el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios en Saltillo forman parte de esa red; el premio no es poca cosa, lo dan a quien contribuye a construir un mundo más justo y más pacífico, ambas instituciones han hecho una buena labor en ese ámbito.
Además no es poca cosa: el premio otorgado fue de 350 mil dólares, aunque repartido entre todos los de la red no les toca tanto; se afirma que miembros de la red TDT han recibido amenazas a su integridad física.
Ser defensor de los derechos humanos, al igual que ser migrante en México es uno de los deportes extremos más peligrosos. Los migrantes sufren de maltrato y humillación, si bien les va, y digo si bien les va porque esos migrantes pueden ser secuestrados, golpeados y obligados a cometer delitos, y si se niegan hasta los matan.
Amnistía Internacional no ve con buenos ojos a México, nos tienen con tacha en varios renglones, incluido el de la libertad de expresión.
Un derecho del que pocos estamos conscientes es el de la objeción de conciencia. La objeción de conciencia es el rechazo al cumplimiento de determinadas normas jurídicas por considerarse éstas contrarias a las creencias éticas o religiosas; este derecho es pocas veces ejercido o invocado, y creo que muchas veces es violado por alguna autoridad.
Por ejemplo, un legislador que no está de acuerdo con una ley que promueve el aborto y que su partido pretende impulsar. En ocasiones le piden que vote en bloque para apoyar a su partido, aunque dicho legislador considere que el aborto va en contra de sus principios, creencias y valores, morales o religiosos.
En todos lados se cuecen habas, en Estados Unidos hay una polémica reciente: El Departamento de Salud recientemente aplicará una ley que obliga a las asociaciones, incluyendo a las religiosas, a pagar a sus empleados, anticonceptivos, abortos y esterilizaciones; no habrá oportunidad de apelar al derecho a la libertad de conciencia.
Están considerando al embarazo como una enfermedad que a prevenir y curar dentro de un seguro médico. Estos casos son evidentes violaciones a la libertad de conciencia y al derecho a negarse a hacer algo alegando la objeción de conciencia.
También cuando hay guerras hay quien se abstiene de participar alegando objeción de conciencia. Existen casos en que es menos evidente y se manipula sutilmente a las conciencias.
El derecho a elegir una educación de acuerdo con nuestras creencias, discriminación y rechazo por ir en contra de lo que dicen o hace la mayoría; se impone la creencia de que lo bueno y lo malo depende de la mayoría y no de lo que dicta la conciencia.
En contrapartida también se puede caer en el otro extremo: no existen verdades absolutas, no existe el bien ni el mal, todo depende de lo que te dicte tu conciencia. Desafortunadamente hay conciencias distorsionadas o permisivas que pueden decir que matar inocentes esté bien, entonces según esa lógica no hay problema. Mientras tu conciencia te lo dicte.
Tener este derecho de la objeción de conciencia es vital, porque es una especie de seguro contra leyes injustas, y de esas leyes estamos llenos; otras, aunque son justas se tuerce su interpretación al gusto del gobernante o juez. Para poder acudir a la objeción de conciencia primero hay que formar esta última.
Saber distinguir entre lo que esté bien o mal permite no perder la brújula.
jesus50@hotmail.com