El día después de las elecciones

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Especial
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    Dentro de pocos días amaneceremos con un nuevo Presidente o Presidenta.
    A la distancia, la historia podrá juzgar el papel de Felipe Calderón. A mi juicio ha sido malentendido y subestimado.

    Le tocó gobernar en condiciones adversas, lo cual opacó su papel. Esto fue aprovechado muy bien por la oposición. Calderón está cerrando fuerte, la última reunión que tuvo con los países del G20 fue un éxito.

    Recibió elogios de presidentes de diversos países quienes reconocieron su liderazgo. Se lograron acuerdos que se traducirán en beneficios tangibles para México y otros países. Asimismo, el papel que realice el próximo gobernante en turno, lo empezaremos a conocer en los hechos.

    Cuando hay elecciones se genera incertidumbre en cuanto a qué irá a pasar después. La economía se pone nerviosa y algunos indicadores se desequilibran. Lo que se pone en juego en la mayoría de las elecciones es la opción entre continuar o cambiar, entre la conformidad o el descontento con el estado actual de cosas.

    A pocos días de la elección todavía los candidatos están apelando al famoso voto útil, el mismo sufragio que popularizara Vicente Fox; ahora López Obrador pide el voto de panistas y priistas. El candidato de Nueva Alianza también apela al voto útil.

    Un amigo comentó en Facebook: El voto útil es para Josefina; Peña lleva una ventaja de más 12 por ciento promedio, eso implica que Peña gana de cualquier manera. ¿A quién quieres en segundo lugar??? López que va decir que fue fraude o a Josefina que va reconocer su derrota. López en segundo es un peligro para la paz.

    Voto útil=Josefina. Las diferencias entre las preferencias por los candidatos no son muy marcadas. El electorado se encuentra dividido, lo cual es sano para la democracia y no tan bueno para la unión del país.

    La lógica electoral anda a todo lo que da: Ante la falta de convencimiento de los candidatos, hay quienes se encuentran confusos aún en definir su voto por lo que consideren "el menos peor".

    También he escuchado el comentario: "Si gana Peña estaremos como en Colombia, nadie dice nada ni se queja, entre Peña y Obrador el menos malo es López Obrador. No te va a quitar tus propiedades". Sin embargo, en lo personal no me convence la izquierda, aunque sea "moderada" como le pretenden llamar.

    Los jóvenes jugarán un papel muy importante en esta elección. Si su participación resulta numerosa tendrán la definición del resultado en sus manos. El voto joven también es rebelde, contrario al estado actual de cosas.

    Mi memoria no es tan buena, pero no recuerdo haber visto manifestaciones contrarias a algún candidato presidencial en plenas campañas. Parece que en esta elección hay un mayor interés de los jóvenes por participar en cuestiones políticas, se percibe por sus conversaciones y manifestación de opinión.

    El acceso a mayor información, cortesía de las redes sociales, les permite a los jóvenes formarse un mejor criterio. Si bien la manipulación mediática no es exclusiva de la televisión y otros medios, se presenta también en las redes por Internet. Un usuario dijo: "Prefiero ver los debates sin entrar a Twitter, porque luego me `sesgo'".

    Sería una desgracia que retrocediéramos lo ganado en democracia, que volviéramos a los tiempos en que nadie dice nada, por miedo a la represión, los tiempos en que "todo está muy bien" porque las noticias son a modo del gobernante.

    Enfrentar la realidad puede ser duro, pero vivir en una mentira es peor. El enfermo tiene derecho a saber que tiene cáncer; ocultárselo no lo hará sentir mejor. No es sano vivir en el mundo de la fantasía, de la bendita ignorancia y dedicándonos a "administrar la riqueza", como dijo un ex presidente.

    jesus50@hotmail.com

    Columna: Ecos de la ciudad