Miscelánea de sofismas políticos
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La palabra "sofisma" se refiere a una razón o argumento mediante el cual se intenta defender lo que es falso. Se trata de una falacia discursiva que expone premisas falsas como si fueran verdaderas o un aparente silogismo mediante el cual, a partir de premisas verdaderas, se llega a conclusiones falsas, por ejemplo; "Algunos políticos son ladrones. Los hijos de Martha Sahagún no son políticos. Por lo tanto, los Bribiesca Sahagún no son ladrones". Asimismo, un sofisma puede tener premisas y conclusiones verdaderas y sin embargo no deja de ser una falacia, ejemplo; "Jorge Torres López tiene responsabilidad en la deuda de Coahuila; Los panistas no lo critican porque es un López".
Y es que al menos en Saltillo, ya pasada la elección, el vocero de don Isidro, pese al triunfo, sigue "jorobando" al priísta que jugó limpio y perdió en buena lid: "Isidro López ganó la elección porque es un empresario generoso; Fernando de las Fuentes perdió por ser, precisamente, un político". Luego remata con el maniqueísmo más chabacano: "Empresario significa inversión, empleo, solución, proyecto, trabajo, desarrollo. Político es igual a corrupción, abuso, deshonestidad, tonto, promesas, problemas". Vaya usted a saber si se trata de las enseñanzas de Escrivá (o acaso de Marcial Maciel), porque eso de acariciar el dinero y el poder político es cuestión de ultraderechas. Lo que tal vez no sea don Chilo es ser "grillo", pero político, por el bien de las mayarías tendrá que serlo, porque eso de "empresario generoso" es una falacia muy grande.
Hubo también otro sofisma que es necesario citar; "El Diablito ganará la elección porque se puso la chamarra del SNTE, porque lo apoyan Tere Banda, las huestes de Berino y la CROC". Y confiado en tal falacia al "Diablito" le dio por yuxtaponer a dichos aliados. Si acaso el candidato hubiera imaginado a Mao Zedong, porque en este caso la CTM, CNC, CNOP, SNTE, PANAL y PVEM, no le hicieron ni cosquillas a don Chilo, es más, hasta votaron por él. Esas entelequias, hubiera dicho Mao, también son tigres de papel.
Asimismo, es una falacia que Isidro López se sorprenda porque el "Diablito" ya era terrateniente en 1987, en las postrimerías del sexenio de su padre, don José de las Fuentes ¿Acaso un López no se convirtió en terrateniente texano después de haber sido alcalde y gobernador de relleno?
Y ahí le va otro sofisma chicloso; "El empresario invierte y es generoso. El político es corrupto y deshonesto. Los López no son políticos". Cierto, es fabuloso ser empresario y más en los negocios privilegiados por el gobierno. Cuando Torres López gobernaba, había un "empresario" López que cargaba una bombita con veneno para plagas. Recorría las oficinas públicas rociando los rincones y si viera usted qué exitoso era el empresario López (la empresa era el señor López y su bombita de "flit"), en efecto, la facturación al gobierno era fabulosa.
Claro que la política siempre ha tenido fisuras de credibilidad, ¿y los empresarios no?, ¿y luego el Fobaproa? También es cierto, Fernando de las Fuentes siendo diputado local aprobó la deuda pública estatal. Una deuda que también un López, de manera muy irresponsable, generó. Y también es cierto, no todos los López son iguales. Tampoco los políticos.