Teresa de Calcuta y la paz
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Quienes nacimos antes de 1997, nos tocó ser contemporáneos de una leyenda viviente: la madre Teresa de Calcuta.
El pasado 5 de septiembre recordamos el deceso de la beata. Hay que tomar en cuenta que a los beatos los beatifican, a los santos los canonizan y a las ratas las ratifican.
Ante las críticas que recibe el catolicismo, la madre Teresa fue un modelo a seguir de cómo debe comportarse un buen católico; me hubiera gustado conocerla, lo más cerca que estuvo de Saltillo fue la vez que vino a Tijuana a visitar una de sus múltiples casas para pobres.
De figura frágil pero de espíritu fuertísimo, trabajó incansablemente por los más pobres de entre los pobres. Dios le pidió en repetidas ocasiones que fuera a atenderlos en la India.
La madre Teresa de Calcuta recibió el premio Nobel de la Paz, cuando todavía sabían elegir bien a quien dárselo; ella consideraba que "las obras de amor son siempre obras de paz", esta paz que le hace falta a nuestro mundo, sumergido en la violencia y a punto de iniciar una guerra en Siria.
Dicha intervención militar fue ordenada por otro premio Nobel de la Paz, el presidente Obama.
En la actualidad resulta difícil creer que alguien haya hecho lo que hizo la madre Teresa. Nos enseñó que la mayor pobreza la encontró no en los arrabales de Calcuta. sino en los países más ricos cuando falta el amor, cuando permiten el aborto.
"Si conoces a alguien que no quiere al niño, que le tiene miedo al niño, díganle que me lo de a mí".
La madre Teresa abrió centros en distintos puntos del mundo para la atención de leprosos, ciegos, ancianos, enfermos de sida, así como orfanatos para niños pobres y abandonados.
Una vez comentó: "La santidad no es un lujo para pocos, es la tarea de todos: suya y mía, la santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, consiste en aceptar, con una sonrisa, lo que Jesús nos manda, consiste en aceptar y seguir la voluntad de Dios".
Las obras y sus palabras de la madre Teresa quedaron para la posteridad. Vale la pena recordar algunas de sus frases: "Preferiría cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza.
"La oración no consiste en pedir, la oración es ponerse en las manos de Dios, a su disposición y escuchar su voz en las profundidades de nuestros corazones. ".
"Los pobres son el mismo Cristo. ".
"Una cosa les pido: no se cansen de dar, pero no den lo que les sobra".
"Da hasta que te duela, hasta que sientas el dolor.".
"Somos pequeños instrumentos, pero muchos pequeños instrumentos en las manos de Dios pueden hacer milagros.".
"Ahora está de moda hablar de los pobres, desafortunadamente no está de moda hablar con ellos".
Un día se presentó un hombre bien vestido: era un banquero australiano, quien le dio un cheque en blanco para que ella ponga la cifra que quiera. Pero ella, rechazando el cheque le dijo: "No quiero sus dólares, lo quiero a usted".
Desde ese entonces, todos los jueves el banquero va a lavar a los enfermos, cortarles las uñas y jugar con ellos.
Entre sus principales acciones estuvo el fundar la congregación de la Misioneras de la Caridad. Hoy, la orden tiene 4 mil miembros en 697 fundaciones de 131 países.
Acerca de la paz, dijo: "La paz y la guerra empiezan en el hogar, si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro, precisamos que toda familia viva feliz".
Nada más qué decir.
jesus50@hotmail.com