`Salud Digna' vs lucro vampírico
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Decía el filántropo Charles William que la salud es un bien indispensable para la felicidad y que la felicidad es necesaria para la buena ciudadanía, un concepto que fue el origen de todo un ministerio de curación que ha inspirado la creación de organismos civiles que hoy hacen trabajo social para lograr una "buena ciudadanía" a través de la salud, concepto que hoy repite en Saltillo el empresario Jesús Vizcarra Calderón mediante "Salud Digna", una institución privada sin fines de lucro que llega a esta ciudad en un esfuerzo de la Fundación Vizcarra y la Fundación Enrique Martínez y Martínez, acción que dignifica el justo anhelo de todo ser humano por preservar su salud.
Con ese propósito abrió sus puertas la clínica "Salud Digna Saltillo", inaugurada el pasado 6 de diciembre por el secretario de Agricultura Enrique Martínez y Martínez, el empresario Jesús Vizcarra Calderón, el delegado de la Secretaría de Economía en Nuevo León, Enrique Martínez y Morales y los alcaldes Jericó Abramo Masso e Isidro López Villarreal.
"Salud Digna" cuenta con 22 clínicas dedicadas a la prevención oportuna de enfermedades mediante especialistas y equipo médico de alta tecnología. Y decimos que Salud Digna es una institución que dignifica, porque es una opción accesible que nos evita caer en las garras de esa mafia médica vampírica que ha perdido todo sentido social, ético y humanitario.
Y mientras más se metalizan los mercaderes de la salud, más gente humilde muere a la puerta de hospitales sin haber tenido la oportunidad de prevenir su enfermedad. Es la consecuencia directa de la avaricia que gira en torno al frío interés de la ganancia que produce la desgracia ajena, la salud quebrantada de los demás. Aunque justo es decirlo; aún quedan en Saltillo honrosas excepciones.
Por eso no le extrañe a usted que un signo desolador de nuestro tiempo es ver cómo se han puesto de moda los vampiros y los zombis, "muertos vivientes" que son el reflejo de una sociedad enferma, muy dañada, donde la posibilidad de un mundo más justo, pleno de salud física y mental, es intolerable para esa mafia vampírica cuyo negocio es, precisamente, la enfermedad.
Y ante esa decadencia que no inspira valores, vale la pena recordar el caso de "Clínica Mayo", un ejemplo de medicina social fundada en Minnesota por la familia Mayo, como ahora lo es "Salud Digna", todo un concepto de medicina preventiva impulsado por la familia Vizcarra Calderón, obra social que conforta a los que se preocupan por su salud, pero que aflige a los que hoy ven afectado el interés mezquino de su lucro impúdico.
Motivo por el cual han surgido ataques arteros con el propósito de descalificar la labor filantrópica de Jesús Vizcarra Calderón, el empresario de origen sinaloense que es el mayor productor de carne bovina de México, exdiputado federal, exalcalde de Culiacán, considerado por la revista Expansión entre los 100 empresarios más importantes de México, pero sobre todo, unhombre sencillo, accesible, que no habla con el pronombre distante del "usted", con el que afablemente platicamos de amigos comunes en Sinaloa el día de la inauguración y que, además, tiene la humildad de reconocer momentos de adversidad y la grandeza de no mostrarse soberbio en la prosperidad. Bienvenida pues "Salud Digna" a Saltillo, instancia de salud para una mejor ciudadanía.