Saltillo en agosto
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Es agosto y en automático en Saltillo pensamos en la feria, la fiesta del Santo Cristo y el regreso a clases.
Es increíble cómo una banda de corridos ocasionó el caos en la feria; 35 mil personas dentro y 10 mil personas fuera, intentando entrar a producto de gallina. El cupo era para 40 mil, ese poder de convocatoria lo quisieran muchos políticos.
También empezó ya el novenario del Santo Cristo y las multitudes que convoca la fiesta religiosa más importante de Saltillo, más fieles que la banda de corridos.
La fiesta no ha cambiado, cada 6 de agosto desde hace unos 400 años, como hasta hoy, la novedad ahora es que una de las coronas que en algún tiempo usó la imagen del Santo Cristo, visitará el penal de Saltillo. La pieza es patrimonio de la Nación, imagínese si se la roban.
Debe haber algo espiritual e importante que logre reunir tantas personas durante nueve días en la catedral.
Hay una polémica acerca de cómo llegó la escultura; que si la trajo Santos Rojo de Xalapa Veracruz o la otra teoría: según una tradición, la escultura fue enviada a Guadalajara y que la mula procedente de Xalapa se desvió y se fue derecho a Saltillo.
Esa tradición dice que apareció un 6 de agosto, ante el asombro de los saltillenses, una mula cargada con una gran caja, los vecinos la detuvieron frente a la Plaza de Armas, al abrir la caja con sorpresa vieron la escultura del Cristo.
¿Cómo empezó la devoción saltillense? Las personas le han pedido favores y se les conceden. En agradecimiento traían ofrendas entre las cuales se encuentran piezas llamadas milagritos. Se juntaron muchos y al padre Humberto González se le ocurrió la idea de plasmar todos los milagros en los muros del altar de Santo Cristo. Con ellos ahí están formadas las letras griegas alfa y omega.
Vito Alessio, en su historia de Saltillo, dice que acerca de los milagros de esta imagen: En 1708 un sacristán trasladaba la escultura cuando la vio sudar copiosamente. Advertido el cura, le enjugaron el sudor con lienzos y algodones, mandó repicar para notificar el milagro a los fieles que dieron fe del prodigio. El maravilloso sudor se repitió el 5 de marzo de 1722, siendo cura don Lucas de las Casas. Advirtiéndose que la materia de que está hecha la escultura se había tornado como si fuera carne viva y que la transpiración despedía un vivo olor.
La tercera ocasión en que se ha producido ese milagro fue en 1732. Las campanas se echaron al vuelo. Cuentan que en ese momento, un religioso de San Francisco que era paralítico, estaba en el convento de San Esteban. Invocó al Señor de la Capilla, se levantó sano y corrió, como los demás al templo donde sudaba la imagen.
Han pasado ya 300 años desde que la imagen sudó por primera vez. No se ha documentado que vuelva a sudar, a pesar de los calores por el calentamiento global. Entre las tradiciones se narra que el 25 de marzo de 1767, el niño José Joaquín Arizpe estaba trepado en una alta cornisa de la nueva capilla, perdió el equilibrio y cayó a tierra. En su caída, aseguró haber invocado al Señor de la Capilla y resultó ileso. Petra del Barro, en 1768, después de muchos años de estar paralítica, se hizo llevar a la capilla del Señor, lo invocó con ardiente fe, pidiéndole salud, y salió por su pie de la iglesia.
Una astilla de la cruz original de Jesucristo se encuentra en una cápsula de cristal al pie de la cruz de la escultura del Santo Cristo de la Capilla. La astilla fue donada por el obispo Guízar Barragán el 6 de agosto de 1973. Creo que en estos tiempos violentos se necesita que el Santo Cristo siga protegiendo a sus fieles y vuelva a sudar.
jesus50@hotmail.com