Carlos Fierro fue uno de los jugadores más destacados del Tri Sub-17. Foto: Vanguardia/ Archivo
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Carlos Fierro fue uno de los jugadores más destacados del Tri. Anotó cuatro goles en el mundial, los cuales estaban firmados con dedicatoria especial: para su hermano enfermo, Gustavo Iván
México.- Gracias al Mundial de futbol Sub 17, celebrado en nuestro país, pudimos conocer a las jóvenes promesas del balompié nacional. Uno de ellos fue precisamente el portador del número 9, Carlos Fierro.

El delantero originario de Los Mochis, Sinaloa, ha sido chiva de corazón desde muy pequeño. A los cuatro años de edad comenzó a entrenar con un equipo filial al club tapatío, allá en su ciudad natal.

Aunque el ganador del balón de bronce de la justa mundialista ha dicho en más de una ocasión que su máximo anhelo es emular los pasos de Javier "Chicharito" Hernández y así convertirse en un jugador exitoso, en realidad, Carlos Fierro tiene otro héroe a quien querer parecerse, y ese es su hermano mayor, Gustavo Iván.

En una entrevista radiofónica, con el conductor Carlos Puig en W Radio, Irma Guerrero, madre de Carlos, reveló uno de los motivos por los cuales, el juvenil rojiblanco pretende seguir trabajando por el buen camino y con ello, conseguir debutar en la primera división del futbol mexicano, pese a las dificultades que afronta la familia Fierro Guerrero.

Gustavo, cinco años mayor que Carlos, fue quien le metió la cosquillita de practicar futbol. Según indica elmanana.com.mx, se preparó en la escuela del club Dorados de Sinaloa, posteriormente fue a probar suerte en el equipo filial del Necaxa, hasta arribar finalmente a las Chivas en el 2007.

Un año después, Carlos dejaría su casa para seguir los pasos de su hermano, con quien fue a vivir a Guadalajara para formarse en las fuerzas básicas de Chivas, con la única ilusión de que juntos debutaran en el máximo circuito del balompié mexicano.

Las cosas se estaban dando y parecería que pronto alcanzarían la meta, pues Gustavo ya jugaba con las Chivas en la segunda división. Inesperadamente, la situación dio un giro radical, pues Gustavo tuvo que abandonar su sueño, debido a que le fue detectado cáncer testicular y de pulmón.

Carlos se quedó solo en la capital tapatía, pues su hermano regresó a Sinaloa para someterse a tratamiento médico y poder ser atendido por su madre. Todo indicaba que volvería también a su hogar.

Por fortuna, la familia de uno de sus compañeros de equipo, Giovani Casillas, también jugador sub 17, le abrió las puertas de su casa y prácticamente lo han adoptado con el fin de que el chico no coartara sus sueños.

Aunque en un principio la señora Irma se planteó el no decirle a Carlos la gravedad del estado de salud de su hermano, finalmente se dio cuenta que tomar esa decisión sería un error y hoy, la situación ha hecho que su hijo menor sea un joven más maduro y una mejor persona.

"Sabe que Gustavo Iván está enfermo y sabe que es algo con lo que tenemos que vivir. Esto lo motiva en los juegos, porque los goles se los dedica a él. Siempre lo ha considerado como un ídolo, siempre quiso ser como él", señaló, según el portal sitiototal.com.

Al terminar los compromisos con la selección, tras conquistar el mundial sub 17, Carlos Fierro viajó a su tierra para estar a lado de su hermano un par de días, antes de regresar a entrenar a Guadalajara, pues quiere estar con él el mayor tiempo posible.