Universal
Ciudad de México.- La tercera parte de la población mexicana presenta algún trastorno del sueño y el 10% insomnio y ronquido crónicos; tan sólo este último podría derivar en un infarto, embolia o enfermedad de tipo cardiaca o cerebro-vascular, aseguró Reyes Haro Valencia, director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM a través de un comunicado.
"Aún hay quienes piensan que roncar significa dormir bien y profundamente, pero no es verdad, es todo lo contrario, es un aviso de que hay una dificultad", agregó.

Advirtió que algunas personas dejan de respirar un centenar de veces en cada hora de sueño y estas apneas a veces llegan a durar más de dos minutos y, en consecuencia, "la disminución en los niveles de oxígeno modifica el funcionamiento del corazón en todo el organismo y activa una señal de alarma, porque de no reaccionar para volver a respirar sucumbiría la persona".

Tras aclarar que quien ronca de manera constante, continua, no tiene peligro en su salud y sólo tendría que vigilar el no subir de peso, así como evitar el alcohol y las comidas pesadas por la noche, pero recomendó que quienes presentan pausas respiratorias, denominado Síndrome de Apnea Obstructiva de Sueño (SAOS), deben llevar un tratamiento médico.

El especialista indicó que este trastorno, casi siempre heredado, cuando se presenta como SAOS provoca presión alta. "La hipertensión es el primer signo de que hay un riesgo importante de problemas cardiacos o cerebro-vasculares en un roncador".

Insistió en que el ronquido seguido no presenta un problema médico, pero cuando se registra con pausas de 15, 20, 60 ó más segundos, "ese silencio indica el tiempo que se está dejando de respirar".

Por otra parte, Haro Valencia comentó que el ronquido, junto con el insomnio, representan las patologías adultas más atendidas en las clínicas de trastornos del sueño en el país y el mundo: alrededor de un 80 por ciento de las consultas entre ambas, en porcentajes similares.

De acuerdo con estadísticas, afirmó que alrededor del 30% de los mexicanos ha padecido insomnio en algún momento de su vida y 10% de éstos lo sufren de manera crónica, mismos que llegan a perder cuatro o más horas de sueño cada noche, siendo una de las 20 causas de este trastorno la dependencia al uso crónico de inductores.

Haro Valencia aclaró que la gente altera la percepción de no dormir por días o semanas, pero "la ausencia de sueño no existe" en etapas tan largas, pues "no es posible estar mucho tiempo sin descansar, porque es una necesidad básica para que el organismo funcione bien. Es como el alimento", y refirió el registro de una persona que de forma voluntaria pasó siete días sin dormir, pero con "microsueños".

Aseveró que hay tres tipos de insomnes: quien tarda más de una hora en conciliar el sueño al acostarse, quien despierta constantemente durante la noche, y quien se levanta excesivamente temprano, sin poder volverse a dormir, y expuso que las causas del insomnio son diferentes entre sí, la mayoría psicofisiológicas, y su tratamiento también.