El escritor regiomontano Oscar David López dará hoy un taller de ficción y crónica en la FILC donde la diversidad sexual será el punto de partida

La pluma de Oscar David López ha diseccionado algunos de los aspectos de la sociedad mexicana actual, en particular aquellos donde conceptos como la sexualidad, las drogas y la masculinidad son más cuestionables, con una voz irreverente y sin miedo alguno a llamar a las cosas por su nombre.

Con cerca de 15 años de trayectoria, este escritor regiomontano será de los primeros en comenzar con las actividades de la Feria Internacional del Libro de Coahuila 2018 a cargo del Laboratorio de Ficción y Crónica LGBTTTIQ “El Sudor de los Hipopótamos es Rosa”, que impartirá este sábado y domingo de 11:00 a 13:00 horas en la sala Enriqueta Ochoa.

“Vamos a revisar autores cuyas preferencias, orientaciones sexuales, identidades, estaban desdeñadas desde la normalidad y vino a conformar lo que ahora se denomina como la comunidad LGBTTTIQ”, comentó para VANGUARDIA el colaborador de Vice.

“Este es un taller que ya había dado en Monterrey pero con una frecuencia mucho mayor, porque se veía más material y habían muchos más ejercicios. Acá decidí dividirlo en dos partes, un día que será como una referencia, marco teórico y bagaje para quienes no tengan conocimientos sobre autores que conformen el panorama de identidades diversas, tanto latinoamericanas, mexicanas y universales, de diferentes épocas pero sobre todo los que se dieron en el siglo 20”.

“El taller tiene como objetivo principal plantear y cuestionar los escritos de estos autores y luego como una segunda actividad es que los asistentes puedan ejercitar su escritura a partir de pequeños ejercicios”.

Presencia LGBT+ en la industria del entretenimiento

Cada vez es más común que en películas, series, novelas, videojuegos u otros tipos de contenidos de entretenimiento se introduzcan personajes pertenecientes al amplio espectro de diversidad de esta comunidad, lo que siempre genera controversia entre los seguidores de dichos productos.

Series como “Star Wars”, “Harry Potter”, “Hora de Aventura”, “Steven Universe” y todo el universo de cómics de DC y Marvel han agregado personajes LGBT+ o cambiado la sexualidad de alguno de ellos y cuestionamos a Óscar David sobre la pertinencia de este tipo de modificaciones en una historia.

“Toda visibilidad se debe aplaudir, pero también hay que verlo con cierta distancia porque lo que hace la industria lo hace para vender y muchas veces es morbo y podemos caer en esta caricaturización de la comunidad”, comentó.

“Además no siempre tienen que estar incluidos, pero todos conocemos a alguien de estas características, de preferencia sexual, o identitarias, y existen historias muy crudas que presentan la variedad de esto y es importante que existan”, agregó.

Juan Gabriel, el último macho

Como colaborador de Vice, Óscar David López ha destacado por sus crónicas sobre sus experiencias y observaciones en el mundo LGBT+ pero una carta en particular que dedicó a Juan Gabriel, antes de su muerte, todavía sigue dando de qué hablar.

Este texto surgió luego de que una entrevista con el cantante no se pudiera dar. En él lanza las preguntas que más deseaba hacerle, cuestiones políticas sobre lo que sucedía en aquel momento en el país y porqué JuanGa nunca se pronunció al respecto de nada de eso.

“No pude hacer la entrevista pero escribí la carta medio en desahogo, porque Juan Gabriel representaba un valor importantísimo para la mexicanidad y para la masculinidad mexicana y eso es algo muy importante que no me gustaría que se olvidara, que esa figura estaba rompiendo estándares y haciendo que el macho más macho llorara, casi como un espectro de Pedro Infante”, comentó López.

“Uno se pregunta cómo es que la masculinidad fuera representada por el macho más llorón que sería José Alfredo Jiménez y su mejor intérprete fuera Chavela Vargas, una lesbiana aguerrida, y luego Juan Gabriel llegara, que podía hacer esta dualidad; en el escenario jotear con todos los permisos de quien estuviera viéndolo pero bajándose de ahí terminaba el show”, agregó.

Desde su perspectiva lo que importaba en Juan Gabriel no era su sexualidad, sino su valor artístico y musical, el peso que tenía como persona más allá de sus gustos y cómo todos los mexicanos veían y apreciaban eso de él, sin importar el resto, sin juicios para lo demás de su ser.

“Aunque podía jotear lo que en realidad importaban eran sus rolas, porque ellas hablaban netamente de los sentimientos que todos como humanos compartimos, tengamos la orientación sexual que tengamos, o identidad”, expresó.

“Mezcló la música popular con la música clásica. Juan Gabriel era aceptado en el populacho pero en el momento de ser aceptado en Bellas Artes se magnificó. Digamos que es el precursor de toda esta nueva ola de revalorar la música folclórica o regional mexicana y ahora tenemos estos duetos con cantantes poperos y que logran atraer un público al cual nunca pensaron llegar”.

“Es muy extraño, porque si uno pudiera hacer un censo en el arte mexicano la comunidad LGBT sería mayoría, pero no todos se atreven a admitirlo, y eso es medio falso, porque sus obras sí lo dicen. En ese sentido tenemos un gran repertorio para llorar y reír”, concluyó.

Vamos a revisar autores cuyas orientaciones sexuales e identidades estaban desdeñadas”.