Veneno. José Fuentes recorría con calma su rancho, cuando una víbora lo mandó al hospital. / ULISES MARTÍNEZ
Mientras a un hombre lo atacó una víbora, otro más fue agredido por un perro, que saltó de la azotea para morderlo

Con una mordedura de cascabel en el dedo pulgar de la mano izquierda fue trasladado a las instalaciones del Hospital General José Fuentes Moreno, de 48 años, quien se encontraba caminando por su rancho, cuando la víbora al verse amenazada lo atacó.

Antes de las 10:00 horas de ayer miércoles, José estaba dando un paseo por el rancho El Pelillal, el cual está ubicado cerca del Ejido Fraustro en Ramos Arizpe, cuando sucedió el ataque.

José, al ir caminado, no se percató que se iba acercando a donde se encontraba una  serpiente de cascabel, la cual al temer por su existencia se lanzó hacia el hombre.

Agresivo. El perro saltó de una azotea para atacar al peatón./ ULISES MARTÍNEZ

Al sentir la mordida de la víbora, José pegó un grito que los pobladores escucharon. Al enterarse de lo que sucedió, dieron aviso al número de emergencias, por lo que a los pocos minutos llegó personal de bomberos a bordo de una ambulancia. 

Los socorristas comenzaron a realizar la atención correspondiente, mientras el mordido era llevado al Hospital General donde ya reposa ante la presencia de los médicos que lo tienen a cargo. 

Y LUEGO UN PERRO SALTA A ESCENA
Con varias mordidas que requerían sutura fue atendido Román de la Cruz Bautista, de 37 años, quien al caminar por José Rivera en la colonia Panteones fue atacado y mordido por un perro. 

Víctima. Román fue atendido y del dueño del perro nada se supo./ ULISES MARTÍNEZ

Según la versión de Román, caminaba por la calle cuando se pronto el perro comenzó a ladrarle desde arriba de una azotea, pero de pronto el canino saltó y lo atacó.

Fueron varias mordidas las que le endilgó el perro, quien fue ahuyentado por los vecinos y así también separado del hombre, quien se quedó sobre el piso doliéndose de las mordidas ocasionadas.

Paramédicos de bomberos acudieron a atender las lesiones de Román, pero a pesar de que eran heridas que necesitaban sutura decidió no aceptar ser llevado a ningún hospital para su atención.