Valdés Castellanos calificó al crecimiento en los homicidios como uno de los mayores problemas de la actual administración federal. / Archivo
En visita por Saltillo, exdirector del Cisen afirma que reconfiguración de cárteles podría recrudecer lucha criminal; alerta por alza en homicidios

Hay síntomas de que la violencia por el narcotráfico puede resurgir, el incremento en los homicidios en varios Estado del País es un indicio de eso, aseguró ayer Guillermo Valdés Castellanos, exdirector general del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en el sexenio de Felipe Calderón.

El especialista participó ayer como orador en la Sesión Plenaria que los senadores del PAN sostienen en Saltillo y que hoy culmina.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hay una tendencia al alza en homicidios dolosos que se empezó a registrar desde 2015. 

En este contexto, Valdés Castellanos calificó al crecimiento en los homicidios como uno de los mayores problemas de la actual administración federal.

“El agravamiento de la inseguridad en muchos estados del país…los homicidios están creciendo y lo que pudiera estar atrás de esto es un repunte o conflicto entre organizaciones del narcotráfico”, expresó.

Al cuestionársele si la violencia por el narcotráfico pudiera reactivarse en el País, alertó sobre esa posibilidad.

“Así es (se podría reactivar), eso revela por ejemplo el secuestro de los hijos de ‘El Chapo’ (Joaquín Guzmán), de que le están disputando al Cártel del Pacífico el control de plazas (por parte de) el Cártel de Nueva Generación. Si esto es así, puede haber un incremento todavía mayor de los homicidios”, advirtió.

Guillermo Valdés Castellanos, extitular del Cisen.

Acecha problema de ingobernabilidad
El experto consideró que por la violencia y otros problemas, el Gobierno Federal se encuentra actualmente en problemas de gobernabilidad.

“(También está) el conflicto de los maestros con el gobierno federal,  realmente el gobierno está en un predicamento por la demanda de los maestros, se siente arrinconado por la incapacidad de atender la demanda,  porque por un lado no puede derogar la Reforma Educativa  y tampoco puede usar la fuerza pública, entonces hay un ‘impasse’ terrible en el conflicto con los maestros”, consideró.

Otro problema es la situación económica, en la que hay una economía que no crece mucho, con las finanzas públicas que, consideró, siguen deteriorándose, lo que limita al gobierno su capacidad de respuesta a las demandas sociales.

Añadió otros conflictos, como los problemas con el empresariado, cuando el gobierno debería de estar en muy buena relación con la IP  para que aumenten las inversiones.

Vanguardia