Uno más de los retos que tiene frente a sí la cuarta transformación es revertir la tendencia negativa en materia de empleo, que hasta ahora arroja números sumamente desfavorables. En la semana conocimos el dato de que durante los primeros ocho meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se perdieron 72 mil 547 puestos de trabajo formal en todo el país, es decir: el peor inicio de sexenio en materia de empleo desde Vicente Fox, que tuvo la catastrófica cifra de 360,938 empleos perdidos en sus primeros ocho meses, aunque en un contexto de crisis económica global que AMLO no está enfrentando, y aun así sus números han sido peores que los de Calderón y Peña Nieto en el arranque de sus respectivas gestiones.

Los números que arrojó la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI al segundo trimestre de 2019, confirmaron el mal momento: el desempleo aumentó a 3.5 por ciento, cuando en el mismo lapso de 2018 la cifra era de 3.3 por ciento. Eso significa que entre abril y junio de este año, 2 millones de mexicanos se sumaron a las filas del desempleo.

Llama la atención que Tabasco, el estado natal del presidente López Obrador, es el que reportó la tasa más alta de desocupación: 7.3 por ciento. Le siguieron la CDMX (5.2 por ciento), Coahuila (4.9 por ciento), el Estado de México (4.6 por ciento), Querétaro (4.6 por ciento), Baja California Sur (4.4 por ciento), Durango (4.2 por ciento) y Sonora (4.1 por ciento).

Pero es que además de la desocupación, preocupa que también hayan crecido los niveles de empleo informal y de subempleo. En esta última condición se encuentra el 7.7 por ciento de los trabajadores mexicanos, cuando en el segundo trimestre de 2018 el porcentaje era de 7.1 por ciento. En el caso del empleo informal, este creció 1.6%: 30.9 millones de mexicanos están viviendo de la informalidad, sin prestaciones, sin seguridad social, sin certezas.

Y, en el caso de La Laguna, concretamente de Torreón, lo que preocupa en mayor medida es el escenario para los jóvenes, pues la mayoría de ellos deben enfrentarse a trabajos duros con sueldos precarios. Torreón está, de hecho, en el quinto puesto de las ciudades con mayor tasa de desempleo abierto al segundo trimestre del año con un 4.72 por ciento. Por encima de la ciudad lagunera están Toluca (4.86), Ciudad de México (4.97), Tuxtla (5.59) y Villahermosa (6.72). Según reportó el Observatorio de La Laguna, el 49  de la población trabajadora en la Zona Metropolitana de La Laguna tiene sueldos de entre 3,060 y 6,120 pesos mensuales.

Pero sólo en el caso de Torreón, atendiendo a la ENOE, la mayoría de los trabajadores están en el rango de percepción de entre 1 y 2 salarios mínimos, pues son 192 mil 260 personas en esa condición. Le siguen los que ganan entre 2 y 3 salarios, con 121,320 y los que perciben sólo uno: 67,048. Los trabajadores torreonenses que perciben de 3 a 5 salarios suman 59,156 y sólo 31,909 los que ganan más de 5 salarios.

Por rango de edad, 10,359 torreonenses de 25 a 44 años están desempleados, pero el número es todavía mayor ente los jóvenes de entre 15 y 24 años, al alcanzar 11 mil 906. Es cierto, el atenuante en este rubro es el tomar datos de población menor de edad, que en términos estrictos no debería estar trabajando, pero el estrato abarca también la edad de egreso de los jóvenes universitarios, lo que significa que los niveles de colocación no son los mejores.

Hace unas semanas, en este mismo espacio, compartíamos el dato de que 6 de cada 10 jóvenes laguneros en edad universitaria, no están matriculados en ningún plantel de educación superior y los que sí logran egresar, no tienen nada garantizado, de hecho a quienes se colocan les espera un difícil panorama, pues en esta región el 60 por ciento de los trabajadores jóvenes percibe salarios no mayores a 6 mil 120 pesos mensuales. Todos esos elementos conforman lo que, esta semana, especialistas en educación denominaron una tormenta económica perfecta que cae sobre la población joven: un mundo laboral incierto y frágil, bajos sueldos y ausencia de prestaciones sociales.

@manuserrato