Víctimas. Las redes sociales se han convertido en espacios donde las mujeres se sienten vulneradas en su privacidad. Foto: Cuartoscuro
Informe dimensiona la violencia de género en los medios digitales; jóvenes entre 12 y 29 años, las más vulnerables

CDMX.- Nueve millones de mexicanas de 12 años o más han sido víctimas de acoso digital, de acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2015, único en su tipo, que fue parte de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) del Inegi. El rango de edad en que las mujeres son más vulnerables al ciberacoso es entre 20 y 29 años, seguidas por las jóvenes de 12 a 19.

Sobre el tema ha destacado el informe La Violencia en Línea Contra las Mujeres en México, elaborado por Luchadoras MX con otras organizaciones.

El estudio señala que son “actos de violencia de género, cometidos, instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), plataformas de redes sociales y correo electrónico; causan daño sicológico y emocional, refuerzan los prejuicios, dañan la reputación, causan pérdidas económicas, plantean barreras a la participación en la vida pública y pueden conducir a formas de violencia sexual y otras formas de violencia física”.

En el informe, Luchadoras MX, SocialTIC y la APC señalan 13 tipos de ataques digitales que pueden o no confluir: acceso no autorizado (intervención) y control de acceso; control y manipulación de información; suplantación y robo de identidad; monitoreo y acecho; expresiones discriminatorias; acoso; amenazas; difusión de información personal o íntima sin consentimiento; extorsión; desprestigio; abuso o explotación sexual relacionada con las tecnologías, afectaciones a canales de expresión y omisiones por parte de actores con poder regulatorio.

De acuerdo con el informe, los desconocidos son los principales perpetradores de este tipo de violencia, con 86.3 por ciento, mientras que los conocidos ocupan el segundo lugar, con 11.1 por ciento. De este último grupo, 5.9 por ciento eran amigos; 4.5 por ciento, colega o compañero de clase; 2.2 por ciento, pareja o expareja, y 2.3 por ciento, un familiar. 

Las principales acciones que tomaron las mujeres para reaccionar al ciberacoso experimentado fueron: bloquear a la persona, 26.3 por ciento; ignorar la situación, 26.3 por ciento; cambiar o cancelar su número o cuenta, 13.9 por ciento; informar a un tercero, 11.3 por ciento; confrontar a la persona, 5.6 por ciento; denunciar ante la autoridad, 4 por ciento, y tomar otras medidas, 4.2 por ciento.

En 2017 se observaron seis tendencias: odio viral cuando una denuncia en redes sociales detona ola de violencia en línea, expulsión y derribo de espacios de expresión, campañas de ataques organizados, extorsión bajo amenaza de difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, espionaje de Estado y campañas de desprestigio.

Los derechos vulnerados son: a la privacidad, a la intimidad, a la libertad de expresión y acceso a la información, y el de acceso a la justicia y garantías judiciales. 

AUTORIDADES OMISAS

Danya Centeno, abogada de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), señala que “no es satisfactoria la respuesta de las autoridades, falta sensibilidad y aplicar una perspectiva de género.

“Hemos encontrado que la violencia de género suele minimizarse, no se interpreta como si fuera real. Si es una amenaza en línea, mientras no trascienda al aspecto físico suele demeritarse”, agrega Centeno.

En marzo de 2017, Luchadoras MX y La Sandía Digital registraron a partir de una encuesta los síntomas de daños a la integridad física, emocional y sicológica, resultado del ciberacoso, entre los que destacan: sudoración; náuseas; dolor de cabeza, espalda y estómago; falta o exceso de apetito; tensión corporal y llanto, así como pesadez en el cuerpo y autolesión. También puede haber afectaciones nerviosas, estrés, angustia, ira, enojo, depresión, paranoia, confusión e impotencia. En el listado también figuran síntomas como miedo a salir, autorrestricción de movilidad, abandono de tecnologías y autocensura.

“De acuerdo con lo que documentamos, las agresiones que viven las mujeres en el entorno digital son mayores y tienen más impacto. Es violencia diferenciada porque la mayoría tiene carácter sexual o de género. Se ataca a las mujeres por salirse del rol al que se supone deberían apegarse, no es el mismo tipo de violencia”, dice Danya Centeno, de R3D.

En cuanto al actuar de las autoridades, la abogada explica que no se puede conocer el panorama porque a la fecha no existen estadísticas oficiales.  

EL DATO

9 millonesde mujeres han sido víctimas de este delito.

El problema en cifras

Las modalidades más comunes de ciberacoso que padecen las mujeres son:

Spam o virus 23.7%
Recepción de contenido multimedia 13.8%
Llamadas telefónicas 13.5%
Contacto con identidad falsa 13.4%
Registro en sitios web 10.7%
Recepción de mensajes 9.7% 
Robo de identidad 7.7%
Rastreo de sus sitios web 3.9%
Divulgación datos personales 3.2%
Robo de contraseñas 0.5%