“La muerte no tiene la última palabra”, Cristo ya la ha vencido, somos hijos e hijas de la luz, el evangelio de San Juan ya se ha cumplido de forma plena en estas cuatro hijas de Dios: doña María, señora Elvira, Rosa y Wendy, expresó el Padre Miguel Rubio.

San Pedro, Coahuila. – La Parroquia Resurrección del Señor, del ejido Concordia, Coahuila, lamentó los acontecimientos ocurridos en el ejido San Ignacio, donde les fue arrebatada la vida a cuatro hermanas de dicha la comunidad parroquial.

“Este lamentable acontecimiento nos debe conducir a un encuentro más cercano con nuestro Señor Jesucristo, sólo Él nos puede devolver la paz que se ha perdido, no podemos, ni debemos permitir que estos actos infames infunden en nuestro corazón odio y temor”, expresó el párroco Miguel Rubio.

Más allá de nuestra miseria humana, prevalece la grandeza de la misericordia de nuestro Padre justo y bueno”, compartió el padre en redes sociales.

No se angustien, confíen en Dios, en el hogar de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. (Juan. 14, 1ss)

Agrega que: “la muerte no tiene la última palabra”, Cristo ya la ha vencido, somos hijos e hijas de la luz. Este fragmento del Evangelio de San Juan, ya se ha cumplido de forma plena en estas cuatro hijas de Dios: Doña María, Señora Elvira, Rosa y Wendy, estos son los nombres que Dios ya ha pronunciado con ternura cuando les ha recibido en su Reino”.

Frente a los acontecimientos ocurridos este 27 de octubre de 2020 en el ejido San Ignacio, donde les fue arrebatada la vida a cuatro hermanas, la comunidad parroquial de La Resurrección del Señor, confirma su oración y cercanía con la familia afectada.

Este lamentable acontecimiento nos debe conducir a un encuentro más cercano con nuestro Señor Jesucristo, sólo Él nos puede devolver La Paz que se ha perdido, no podemos, ni debemos permitir que estos actos infames infundan en nuestro corazón odio y temor, porque más allá de nuestra miseria humana, prevalece la Grandeza de la Misericordia de nuestro Padre Justo y Bueno.

El Padre Miguel Rubio, pide unirnos oración por estas cuatro hijas amadas de Dios, y por su familia, para que La Paz que viene de Él sea el consuelo frente a la pena que embarga su corazón.

Implora que el alma de doña María, Elvira, Rosa y Wendy y por el alma de todos nuestros fieles difuntos por la Misericordia de Dios descansen en Paz.