Grosby Group / Guacamouly www.guacamouly.com
El vehículo fue construido específicamente para el piloto brasileño, pero eventualmente llegó a manos del capo de la droga colombiano

Solo 15 unidades se construyeron del Porsche 911 IROC RSR de 1974, una de las cuales perteneció al narcotraficante Pablo Escobar y ahora se vendió en 2.2 mdd a través de Atlantis Motor Group.

De acuerdo con el portal guacamouly.com el vehículo fue originalmente construido para el piloto brasileño Emerson Fittipaldi, campeón de la Fórmula 1 en 1974. El objetivo de esta serie de autos fue ser conducidos en la Carrera Internacional de Campeones.

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El porsche, al igual que los demás de su línea, tiene un color único para ser diferenciado en los recientes televisores a color de la época y este está firmado por el piloto en la parte trasera.

La pieza automotriz llegó a los Estados Unidos a través del ex piloto de carrera y magnate Roger Penske, donde eventualmente terminó en la colección de Pablo Escobar.

El capo de la droga fue un aficionado de este deporte, e incluso llegó a ser piloto, con una breve carrera que quedó eclipsada por su faceta como narco, aunque.

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Pablo Escobar era un gran entusiasta de las carreras de auto, aunque su carrera como piloto fue sumamente modesta, en comparación con su notoriedad como narcotraficante. A pesar de esto se dice que terminó segundo lugar en la Copa Renault 4, pero de acuerdo con el sitio existen rumores de que hizo trampa, al involucrar a la policía local para detener a sus rivales.

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Tras la muerte de Escobar en 1993 el Porsche quedó almacenado y se desconoce la manera en que llegó de nuevo a los Estados Unidos, donde fue restaurado y repintado y ahora fue vendido en Florida por la cantidad de 2.2 millones de dólares.