Cuando la música es signo generacional
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La música es capaz de generar en nosotros sentimientos de grupo que otro arte difícilmente consigue.
Madrid, España.- Nuestra identidad personal está formada por miles de elementos, recuerdos y experiencias, que pueden ir desde unas vacaciones, una conversación con los padres, los libros que hayamos leído o aquel maestro que tuvimos que nos enseñó tan bien su materia. Sin embargo, la identidad colectiva es un concepto mucho más difuso.
Generacional, política, sexual, deportiva o construida alrededor de una afición, esta identidad es mucho más difusa, porque cada persona tiene su propia experiencia personal. No obstante, siempre hay elementos que la refuerzan: cómics, un estilo visual, de vestir
 Cada una tiene su propio símbolo, pero todas tienen uno común: la música.
Timothy Taylor, doctor en Musicología en la Universidad de California, Los Angeles (UCLA), explica la clave de la música en este proceso de construcción de la identidad:.
"Hay tantos tipos distintos de música como grupos sociales que la escuchan. Realmente no hay nada particular en la música, salvo su maleabilidad, que hace que haya tantos tipos posibles diferentes que un grupo social particular puede hacerla suya, o adherirse a una, para usarla para reafirmarse y para diferenciarse de otros grupos sociales".
CONTEXTO DE CRISIS
El sociólogo de la Universidad de Buenos Aires Marcelo Urresti, subraya la diferencia entre una música que marca a una generación o si es una generación la que marca la música:.
"La música puede convertirse en un símbolo si es generacional, como es el caso del rock. Si sucede en una sociedad donde los cambios generacionales son acompañados por una expresión musical, también".
Es decir, que la música puede ser el núcleo de una generación en sí o bien puede acompañar y definir ese proceso.
El propio profesor Urresti pone un ejemplo de una música que marcó en Argentina la generación de los años noventa y el nuevo siglo: "Se viene el estallido", de Bersuit.
En esos años, la sociedad argentina veía cada vez peor a los gobernantes que se sucedían en la Casa Rosada, y la canción de Bersuit cristalizó ese sentimiento en las siguientes líneas: "Se viene el estallido, se viene el estallido, de mi guitarra, de tu gobierno, también".
Hay ciertos músicos que parecen haber dado con la tecla mágica, con la nota adecuada para componer canciones que acaben convirtiéndose en himnos de su generación. No obstante, tanto Urresti como Taylor ponen el énfasis en el oyente, en la sociedad, y no en el compositor. En palabras de Tim Taylor:.
"No hay una estructura subyacente que lo facilite. Es un proceso social, no uno formal, por el que se escoge una canción particular para convertirla en himno".
BOB DYLAN Y CHARLY GARCIA
No obstante, ambos señalan dos ejemplos muy claros de compositores cuyas obras han ido pasando al imaginario colectivo como representantes de una o varias generaciones, o momentos de cambio: Bob Dylan y Charly García.
El primero es, junto con Woody Guthrie,el símbolo de la canción protesta norteamericana, que ha pasado por encima de fronteras y de idiomas.
Canciones como "Blowin' in the wind" o "The times are a-changin'" son símbolos de la generación de los sesenta, del sentimiento de libertad que nació en París y en Berkeley y que acompañó las protestas pacifistas y antibélicas en las calles de medio mundo.
García, por su parte, ha ido dejando perlas a lo largo de varias décadas. En los 70, con Sui Géneris, el profesor Urresti habla de "Rasguña las piedras" como una canción muy importante.
Con Serú Girán, en los ochenta, con canciones como "La canción de Alicia en el País", que se convirtió en un símbolo de denuncia de la dictadura de Videla, o ya en solitario con "Los dinosaurios" o "No soy un extraño" donde seguía atacando al régimen que tantas vidas se cobró.
Y no hay que olvidarse de otros compositores, como Atahualpa Yupanqui, la Negra Sosa o uno de los más grandes internacionalmente, John Lennon.
Más recientemente también encontramos a Calle 13 o Molotov. Músicos, en todo caso, que abanderan distintas causas para diferentes etnias, naciones y grupos.
Y tantos otros cientos de músicos y de canciones, propios de cada país, de cada pequeño pueblo, desconocidos para la gran mayoría, pero que contribuyen decisivamente a la formación de grupos, de comunidades, que dan forma y sentido a generaciones enteras en la búsqueda de su identidad.
DESTACADOS:
* Timothy Taylor, doctor en Musicología de la Universidad de California, Los Angeles (UCLA), explica la clave de la música en el proceso de construcción de la identidad: "Hay tantos tipos distintos de música como grupos sociales que la escuchan. Hay tantos tipos posibles diferentes que un grupo social particular puede hacerla suya para reafirmarse y para diferenciarse de otros grupos sociales".
* La música puede ser el núcleo de una generación en sí o bien puede acompañar y definir ese proceso. El profesor Urresti pone un ejemplo de una música que marcó en Argentina la generación de los años noventa y el nuevo siglo: "Se viene el estallido", de Bersuit.
* Ambos señalan dos ejemplos muy claros de compositores cuyas obras han ido pasando al imaginario colectivo como representantes de una o varias generaciones, o momentos de cambio: Bob Dylan y Charly García.