Enfrentan las Universidades un reto sin precedentes

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Circulo de Oro 2021
/ 23 agosto 2010

    Los gobiernos depositan en las instituciones educativas la expectativa de la solución de una gran diversidad de problemas económicos, tecnológicos y sociales al mismo tiempo que reducen los presupuestos destinados a la educación y a la investigación

    México, D.F..- Las Instituciones de Educación Superior enfrentan hoy un reto sin precedentes en su historia: los estudiantes demandan ser educados en una enorme variedad de temas que, la mayoría de las veces, no están contemplados en los planes y programas de estudio; las empresas e instituciones que sustentan su producción en la generación de nuevo conocimiento crean un mercado laboral para el que se espera que las universidades proporcionen profesionistas competentes.

    Los gobiernos depositan en las instituciones educativas la expectativa de la solución de una gran diversidad de problemas económicos, tecnológicos y sociales al mismo tiempo que reducen los presupuestos destinados a la educación y a la investigación y, por último, las universidades desarrollan investigación científico-tecnológica que genera, a una enorme velocidad, nuevos conocimientos y técnicas que incrementan las especialidades y la diversidad de campos de trabajo. Ante este panorama complejo, la transformación de las Instituciones de Educación Superior ocupa hoy un lugar preponderante en las agendas educativas de todos los países.

    Desde hace un par de décadas han surgido diversos modelos educativos que apelan a la innovación y al "emprendizaje" como elementos estratégicos para dar movilidad al conocimiento generado en las Instituciones de Educación Superior, de forma
    tal que dicho conocimiento tenga un impacto social real.

    El "emprendizaje" implica desarrollar nuevas competencias y habilidades en el alumnado, de manera tal que le sean útiles para emprender proyectos de impacto social y de aplicación directa del conocimiento que han adquirido en las Instituciones de Educación Superior. Para fomentar la cultura del "emprendizaje" entre los alumnos es necesario hacer adecuaciones curriculares, de tal manera que se incluyan prácticas orientadas a resolver problemas del mundo real, con énfasis en las prioridades de desarrollo nacional. La idea de estos cambios es que se establezca un vínculo muy estrecho entre lo que se aprende en el aula y lo que demanda la sociedad y sus sectores productivos, en los contextos local, regional y nacional.

    Los modelos educativos de innovación y "emprendizaje" pretenden fomentar en el alumnado una visión de transformación futura, y promover la capacidad emprendedora. Para instrumentarlos se requiere actualizar los métodos de enseñanza y enfocarlos hacia la innovación y el desarrollo tecnológico.

    Por su estrecha relación con el desarrollo de la investigación aplicada, este modelo de enseñanza-aprendizaje permite la participación de académicos y alumnos tanto en proyectos institucionales de incubación de empresas, como en proyectos de colaboración mixta entre la universidad y la sociedad, así como entre éstas y los organismos gubernamentales de investigación científica y tecnológica.

    La cultura de la innovación y el "emprendizaje" es, hoy día, un punto de partida a partir del cual se deben rearticular los paradigmas que caracterizaron la educación superior en las últimas dos décadas. ¿De dónde debe provenir el impulso para cambiar?
    Debe surgir, obligadamente, de las Instituciones de Educación Superior. Son los profesores universitarios y los emprendedores experimentados quienes deben estar a cargo de la enseñanza y la formación de nuevos emprendedores.

    A través de los modelos educativos de innovación y el "emprendizaje" se puede incidir, sin duda, en la formación de seres humanos polivalentes y multifuncionales a partir del diseño de propuestas curriculares flexibles; el desarrollo de estrategias de aprendizaje que promueven el dominio de competencias académicas, profesionales y del mundo de la vida; la puesta en marcha de un cambio sustantivo en el perfil docente; y la incorporación de la investigación como el eje de desarrollo académico.