Perdonar infidelidad
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Para reconciliarse ante un engaño se necesita enfrentar el problema, conocer sus causas y resolverlo; ya que en muchos casos ser infiel nos habla de la capacidad de romper acuerdos.
México, D.F. .- A ti te enseñaron que perdonar es una acción tan noble y representa una capacidad tan elevada de amor al otro que decides perdonarle su infidelidad. Total, tú eres una gran persona y se lo vas a demostrar perdonando algo tan doloroso como eso.
La infidelidad perdonada es un arma de dos filos, si esto no conlleva un trabajo previo de conciencia. Muchas personas creen que perdonarla, más la enaltece. Curiosamente es cierto, pero no, en todos los casos, lo mejor.
Cuando nos ponen el cuerno tenemos varias opciones para reaccionar ante ello, una es la venganza que puede ir desde hacerle lo mismo al otro, hasta quitarle la vida o suicidarnos, de cualquier manera buscamos que "pague" y perdonar también es una forma de pasar la factura.
Por ejemplo, cuando nos vengamos con una infidelidad, dicen los sicólogos es más bien, la manifestación "con permiso" (el pretexto de que nos fueron infieles es una especie de permiso) para cometer una acción que desde el inconsciente deseábamos llevar a cabo y no nos atrevíamos, pues en realidad la infidelidad es un problema personal y no en sí del otro.
Algo parecido pasa cuando perdonamos para enaltecernos frente al otro; de manera inconsciente buscamos generarle un sentimiento de culpa, pero aún más de humillación y sobajamiento. Hacer sentir "miserable" a quien nos daño es otra forma de venganza. La factura tarde o temprano se pasa o se cobra en "cómodas mensualidades", cada que se puede le recordamos a la pareja lo vil que fue y lo "buenos" que fuimos nosotros al perdonarle su falta.
Esto se hace de manera explícita o encubierta. Lo podemos expresar tal cual por ejemplo al decir: "Oye, recuerda que yo te perdoné". O bien, con nuestras acciones como aumentar el control del otro, molestarnos si no llama más seguido, etc.
El perdón ciertamente es una acción que nos debe liberar y ayudar a mejorar las relaciones con los demás; pero para darlo, debemos estar conscientes de que eso no significa olvidar el asunto, hacer como que nada pasó, o usarlo como venganza. Para perdonar una infidelidad se necesita enfrentar el problema, conocer sus causas y resolverlo, ya que en muchos casos ser infiel habla de la capacidad de romper acuerdos y de la desvalorización de la confianza en una persona, lo que es un reflejo de una autoestima dañada que busca, de alguna manera, ser castigada o reprimida. Perdonarla para vengarnos alimenta el círculo vicioso.
El perdón auténtico, sanador, liberador de culpas se da a partir de la responsabilidad. Y para perdonar así requerimos ayuda.
Los problemas de infidelidad necesitan apoyo sicológico para resolver los conflictos internos. Perdonar no es un acto de amor, es una acto de conciencia que nos permite amar más sana y responsablemente.
Toma Nota
Las panameñas son tan infieles como los hombres, y aunque ambos conocen el peligro del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), un porcentaje reducido usa condón en sus relaciones sexuales, reveló la Encuesta Nacional de Salud Reproductiva. Los resultados señalaron que el 48.9% de las mujeres casadas o en unión libre han tenido dos o más parejas sexuales el último año.
En tanto, 46.4% de los hombres mencionó haber estado en esa situación para derrumbar el mito de que las mujeres eran más fieles.
Aunque 95% de hombres y mujeres dijo haber escuchado sobre el VIH, en la práctica poco utilizan esos conocimientos y los mecanismos para no ser infectados.
Un 6.4% de mujeres que tuvo más de dos relaciones sexuales en el último año usó condón para evitar contagios, mientras el porcentaje se incrementó al 52.1% en el caso de los varones.
Sobre métodos de planificación, los entrevistados dijeron conocer unas 7.5 técnicas, aunque sólo 48% usa alguno. Las mujeres en las áreas urbanas tienen 2.7 hijos en promedio y del total de nacimientos, 20% son concebidos por adolescentes, es decir, unos 12 mil al año.