Obesidad y sexo, mala combinación
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El exceso de peso puede traer consigo disfunción eréctil y baja autoestima; una vida saludable ayuda mejorar las relaciones sexuales
Tener una vida saludable mejora el estado óptimo de nuestro cuerpo tanto en sus actividades diarias como en el ámbito de la sexualidad.
Y, por el contrario, la obesidad y sexualidad no se llevan, debido a que esta enfermedad trae consigo trastornos como diabetes y disfunciones, que pueden alterar en mayor o menor medida la vida sexual o sicológica de una pareja.
Se ha comprobado que el ejercicio físico, según los especialistas, mejora ampliamente el rendimiento sexual, ya que mejora el rendimiento y la elasticidad. El acto sexual pone en funcionamiento casi el 80% de los músculos del cuerpo; estudios recientes realizados por la Universidad de Texas comprobaron que el ejercicio en las mujeres las prepara para la actividad sexual.
Además de que ya se sabe que el ejercicio ayuda a estimular la liberación de hormonas como las endorfinas que son las que nos generan placer, está comprobado que realizar ejercicio en ocasiones redunda en un círculo favorecedor para el sexo al haberse comprobado que en muchos casos no sólo mejora la actividad sino que además ésta se duplica.
En México, la obesidad es una enfermedad grave y ha tomado dimensiones de epidemia. Cuando este padecimiento se mete bajo las sábanas, los resultados son nada esperanzadores. Según una investigación del "Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism", los hombres obesos tienen una vida sexual menos satisfactoria.
Diversas investigaciones revelaron que la obesidad se relaciona con una menor cantidad de espermatozoides y con una mayor tasa de infertilidad. Investigadores de la Universidad de Utah siguieron durante dos años a 64 varones con obesidad severa que se sometieron a un bypass gástrico para reducir el peso y los compararon con un grupo de control.
Los participantes fueron analizados antes y después, y los resultados mostraron que los niveles más bajos de testosterona y la disminución de la calidad de vida sexual estaban relacionados con un mayor índice de masa corporal.
El sobre peso también tiene consecuencias sicológicas. Por ellos, obesos mórbidos (muy severos), pueden tener muy baja autoestima y además sufrir el rechazo de su pareja, lo cual agrava su rendimiento sexual.
Estos problemas emocionales llegan a generar estrés, depresión (que puede llevar a tomar antidepresivos, los cuales disminuyen la libido) y ansiedad.
Según un estudio publicado por la Asociación para el Estudio de la Obesidad, los obesos que pierden sólo un 10% de su masa corporal incrementan positivamente su autoestima que a su vez se lleva a la cama.
Con las mujeres sucede igual o peor, debido a que existe un fuerte marco social que las empuja a ser siempre delgadas y perfectas. Ese mismo estudio reveló que un 70% de las féminas que padecían sobrepeso no se sentían atractivas, no se consideraban capaces de atraer a alguien y evitaban tener relaciones sexuales para evitar ser vistas desnudas.
Otra consecuencia importante en quienes padecen obesidad son los problemas de erección, ya que según algunos estudios, el sobre pesp, la hipertensión y la diabetes provocan trastornos que afectan la vida sexual.
Sin embargo, existen soluciones para ello. Una dieta llevada a cabo por un nutriólogo, ejercicio y un aumento de autoestima a través de pensamientos positivos puede asegurar un buen camino. Por ello, tener una vida saludable puede ser más importante de lo que se piensa en materia sexual.