Ron Mueck y la técnica para crear a los gigantes

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Circulo de Oro 2021
/ 21 septiembre 2011

    A través de una entrevista realizada al escultor, conoce paso a paso la inspiración que tuvo para crear su obra Big Man

    CIUDAD DE MÉXICO.- En esta entrada, traducida del inglés de una entrevista realizada por Sarah Tanguy, Ron Mueck nos habla de la génesis y realización de su conocida obra Big Man.

    Durante la entrevista, Mueck hace énfasis de su desafío al utilizar en esta época las técnicas tradicionales de diseño y construcción, en contraposición al diseño por computadora. Lo cual resulta curioso, porque ha sido precisamente la tecnología (internet) quien primero se ha ocupado de mostrar la obra del escultor.

    Veamos cómo modela sus esculturas Ron Mueck.

    ¿Cómo y cuándo surgió la idea de jugar con las escalas en tus figuras? Nunca hice figuras de tamaño natural porque nunca me ha parecido interesante. Todos los días vemos gente a tamaño natural.

    ¿Alteras la escala para provocar un impacto emocional y psicológico? Más bien, hago las cosas para que no parezcan tan normales.

    Con Big Man, ¿sabías de antemano que ibas a trabajar en una escala gigantesca? Él no comenzó siendo grande, sino surgió de otra pieza que yo había esculpido, una pequeña figura de un hombre envuelto en mantas, para la que no utilicé ninguna referencia, ni tampoco ningún modelo, sino que salió totalmente de mi imaginación.

    En esa época yo trabajaba como artista residente en la National Gallery y ellos tenían una clase de dibujo. Yo trabajé allí y di mis primeras clases, y lo disfruté mucho.

    Cuando volví a mi estudio y vi la pequeña figura del hombre envuelto en mantas, pensé, "¿Cómo sería si hiciera lo mismo, pero trabajando con la vida, dándole un aspecto más real?".

    Yo nunca trabajo con modelos vivos. Yo utilizo fotografías o referencias que veo en los libros, tomo mis propias fotografías o miro en mi interior.

    Sin embargo, yo intenté encontrar un modelo real, parecido a aquel pequeño individuo envuelto en mantas. Localicé a uno que era físicamente similar, y trabajé en mi estudio con él durante tres horas, hasta que me di cuenta que él no me iba a ayudar a salir adelante con mi proyecto.

    Sus miembros no eran lo bastante flexibles. Su vientre tenía su propia forma. Aquel hombre no podía adoptar la postura de mi pequeña escultura. Por otro lado, yo tampoco me sentía bien teniendo un modelo en mi estudio. Me di cuenta de que me intimidaba tener allí a alguien con el que tenía que relacionarme.

    Tenía allí a un hombre desnudo y completamente afeitado. Él no tenía ni medio pelo en el cuerpo. Todo eso me impedía estar a gusto. Pensé, "bien, ¿qué hago yo aquí con un hombre desnudo?".

    Así que le pedí que se sentara en una esquina mientras yo pensaba todo esto. Él entonces me sugirió algunas poses y tomó alguna de esas posturas ridículas que suelen realizar los modelos. Eran falsas y artificiales, y me di cuenta de que todo aquello no me servía para nada.

    Yo trataba de reunir todo mi valor para decirle que se marchara. Lo miré, allí sentado en la esquina, tratando de decidirme. Él no estaba tan enfadado como loparece estar Big Man, pero tenía esa misma posición. Y pensé en ese momento, "¡Qué buena idea!", y así nació la pose de Big Man.

    Primero hice un boceto en arcilla de él en esa posición, aproximadamente de un pie de alto. En ese momento pensaba que ese podría ser el tamaño final de la escultura.

    Tomé algunas fotografías de lo que hacía, como hago a menudo, porque considero que si fotografío mi trabajo, puedo verlo de una manera diferente. Es como cuando te miras en un espejo, y te das cuenta de todas las imperfecciones y asimetrías, que no puedes ver de otra manera, porque las has mirado durante demasiado tiempo.

    Luego, mientras miraba esas fotografías, y en una de ellas, dibujé una pequeña figura que parecía mirar el boceto de arcilla. Así, que a ojo de buen cubero, me di cuenta que la relación a escala entre el boceto de arcilla y la figura dibujada podía ser como de ocho pies. Con el dibujito al lado, a él se le veía muy grande. Y pensé, "bien, puedo intentar hacerlo a ese tamaño".

    Una vez decidida la escala, tomé mas fotografías. Tomé una de perfil, de la que saqué, dibujándolas, las líneas del contorno y todo eso lo llevé a papel. Después dibujé todo en papel marrón a tamaño de siete u ocho pies. Y una vez lo terminé, decidí que lo haría así.

    A partir de ese enorme boceto monté la armadura con alambre y lo cubrí todo con yeso, un yeso dental más duro que `el yeso de París', que tiene esa pigmentación amarilla, aunque luego lo pinto todo.

    Ron Mueck hizo esperar a México

    Al inaugurar la exposición Ron Mueck. Hiperrealismo de alto impacto, la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, no ocultó su emoción por la presencia del escultor australiano en México.

    En el Antiguo Colegio de San Ildefonso, ante la presencia de la coordinadora ejecutiva del espacio museístico, Paloma Porraz, Sáizar afirmó que "conociendo el trabajo de Ron Mueck (1958) me entusiasmó que viniera a la ciudad de México".

    Destacó que por fortuna "siempre cuento con el enorme apoyo de San Ildefonso, quienes de inmediato se sumaron, y con el gran profesionalismo, decidido talento, de Paloma Porraz y su equipo lo hicieron posible".

    Tras señalar que la exposición, que permanecerá hasta el 5 de febrero de 2012, empezó a planearse desde hace año y medio, refirió que también el artista australiano le manifestó, la mañana de ayer, su felicidad porque su obra estuviera en el referido museo.

    Precisó que fue en el Museo Nacional de Antropología (MNA) fue donde Mueck "me dijo que estaba muy contento de que estuviera en este edificio formidable, (donde) sus obras que alcanzaba una dimensión verdaderamente distintas".

    Por su parte, Paloma Porraz comentó que Ron Mueck se ha destacado en el escenario del arte contemporáneo a nivel internacional como el artista figurativo por excelencia, alguien con el que a través de su obra el cuerpo humano se aprecia hacia un realismo deslumbrante.

    "Al reducir o aumentar la escala de sus figuras, Mueck trasciende el mimetismo formal del hiperrealismo para enfocarnos en ámbitos emocionales y psicológicos, es así que sus obras pueden apreciarse como obra realistas, figuras en una introspección profunda, miradas perdidas en un horizonte indefinido, figuras pensativas concentradas en su propia condición de aislamiento", detalló.

    Su obra Pareja acurrucada ocurre a lo lejos, es una intimidad que destapa a medida que uno se acerca, la distancia que atrapa al hombre y a la mujer, cada uno atrapado en sus pensamientos, dijo.

    Por su parte, continuó, El recién nacido puede medir cinco metros o 26 centímetros, y sin embargo las expresiones de estas criaturas "nos generan reacciones distintas al mirarlas".

    Con una trayectoria que le ha merecido el reconocimiento como uno de los escultores más sobresalientes en la escena mundial, Ron Mueck llegó al espacio del Centro Histórico, gracias a la unión de voluntades de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Conaculta y el Gobierno del Distrito Federal.

    Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.