Zona de vestigios mayas sufre "crimen" arqueológico
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El Tortuguero, en Tabasco, ha sido explotado para la extracción de grava y arena.
Macuspana, Tabasco.- Dinamitado y arrasado por máquinas trituradoras para convertirlo en material de construcción, el sitio arqueológico de El Tortuguero, en Macuspana, Tabasco, es destruido de manera indiscriminada y con ello cuatro siglos de la cultura maya, que ahora adquirió relevancia por anunciar el fin astrológico del mundo para 2012.
Ninguna autoridad federal, estatal o municipal se ha preocupado por detener la destrucción del patrimonio cultural que contiene ese asentamiento maya descubierto en 1900 -a 60 kilómetros al oriente de Villahermosa- y que a partir de 1940 es arrasado por encontrarse prácticamente sobre un banco de piedra cantera.
En un estado como Tabasco, donde casi todo el territorio es pantanoso, las autoridades han preferido explotar la cantera para producir piedra, grava y arena, en lugar de conservar uno de los más importantes patrimonios de la cultura maya.
"El sitio arqueológico quedó regado en las carreteras de Tabasco, construidas con el material extraído del lugar", lamentó el director regional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Juan Antonio Ferrer.
Y no sólo empresas constructoras mexicanas, también durante décadas Petróleos Mexicanos (Pemex) se abasteció en esa zona arqueológica de material para la construcción de caminos, presas de desechos de hidrocarburo para asentar torres de perforación.
Este sitio tabasqueño es señalado como de suma importancia por contener vestigios de los 400 años de cultura maya, entre ellos la estela conocida como Tortuguero Número 6, asociado con la creación del mundo y que anuncia el fin de un período astrológico para el 23 de diciembre de 2012, cuando descienda a la tierra el Bolom Yucte, la máxima deidad maya.
Junto con esa estela, también fueron encontrados otras siete de piedra rescatadas por el poeta tabasqueño Carlos Pellicer Cámara, en 1947.
Actualmente, El Tortuguero, que prácticamente ha desaparecido, cobra relevancia entre las autoridades que lo consideran de importancia turística al acercarse la fecha del final del Bactun, así nombrado el período de 400 años de la cultura maya y que, según las profecías, será acompañado con el descenso del dios Bolom Yucte.
Incluso, se tiene proyectado reconstruir lo que aún queda de vestigios y colocar réplicas de los monolitos con inscripciones mayas encontrados para que puedan ser admiradas por los turistas que se prevé visitarán la zona el año próximo.
"El asunto es que nos vengan a visitar", mencionó Juan Antonio Ferrer tras revelar que para ello pedirán "prestados" al Museo Metropolitano de Nueva York dos pequeños fragmentos de la estela que allí se exhiben y que son propiedad de un particular.
A la par con estos proyectos, no se tiene ningún plan para detener la trituración de la zona arqueológica, donde también existen varias cuevas naturales que contienen vestigios.
Según el secretario general del ayuntamiento de Macuspana -donde se sitúa El Tortuguero-, Julio Ernesto Gutiérrez Bocanegra, los empresarios de la construcción instalaron en la zona numerosas plantas productoras de grava con la complacencia del INAH, la Semarnat y Profepa, sin estudios de impacto ambiental de por medio, lo que aceleró la "despiadada" destrucción del sitio.
El funcionario denunció que la Semarnat y la Profepa otorgan permisos que cuestan menos de mil pesos para explotar la cantera, y con ello permiten devastar no sólo los vestigios prehispánicos, sino también áreas de milenarios árboles de Ceiba, Caoba, Cedro, Macuillis, Guayacán y otra variedad de flora, junto con fauna silvestre.
Vestigios a flor de tierra
En un recorrido por la falda del cerro de El Tortuguero se encontraron varios vestigios prehispánicos casi a flor de tierra. Algunos ancianos del lugar aseguraron que aún existen importantes restos enterrados y que en algunos casos los lugareños han optado cubrirlos con tierra para evitar el saqueo.
Pablo López García, de 77 años; Enrique González Nieto, de 89 años, así como Concepción Solano, dijeron haber presenciado el descubrimiento de los ocho estelas de piedra que luego fueron trasladadas a Villahermosa.
Relataron que en 1947, en una zona donde las graveras privadas y de Pemex trituraban el material de la montaña, una parte del cerro de El Tortuguero se derrumbó tras una lluvia, lo que puso al descubierto varias tumbas en las que estaban los monolitos.
González Nieto es propietario del terreno, de unas cinco hectáreas, donde se localizaron las tumbas prehispánicas, y aseguró que a lo largo de los años no se ha podido detener el saqueo.
"Si ustedes escarban un poco nada más, encuentran piezas", aseguró Francisco González, otro lugareño, mientras sus hijos pequeños jugaban con varios anillos de piedra verde que encontraron en la zona. El hombre consideró que si las autoridades decidieran construir un museo ahí, se le podría pedir a los pobladores las reliquias que tienen en sus casas.
Total olvido
La estela Tortuguero Número 6 relata la vida del gobernante de ese asentamiento maya, Balam Ajaw, en un templo que aún sigue enterrado.
El monolito, de 1 metro 90 centímetros de altura, contiene el texto maya más largo que se conoce con referencias al arte, uso de yerbas y el nacimiento y entronización del gobernante; trata sucesos bélicos y muestra emblemas de la ciudad de Palenque, con la que se le supone parentesco de dinastías.
De acuerdo con el director regional del INAH, el lugar fue olvidado de tal forma por esa institución que se ignora en dónde estaban los ocho monolitos encontrados, porque no se tiene registro de ello y ahora se recurrirá al testimonio de los habitantes para lograr establecer el sitio de cada estela.
La directora del Museo Regional "Carlos Pellicer Cámara" en Villahermosa, Rebeca Perales, mencionó que en el asentamiento había al menos siete edificios importantes y aseguró que esa institución tiene bajo resguardo los ocho monolitos.
Agresión ecológica
Los vecinos se quejan de que las empresas productoras de grava están afectando el entorno con la detonación de dinamita para extraer la roca, principalmente la planta del Grupo Industrial Rubio que realiza tres explosiones al día en el cerro de El Tortuguero.
No sólo paredes y pisos de muchas casas de la zona muestran cuarteaduras, también algunas partes del cerro, al grado de que el lugareño Pablo López García consideró peligroso realizar la tradicional peregrinación de Semana Santa en la parte más alta, por temor a un derrumbe.
Demolición
* El secretario general del ayuntamiento de Macuspana, Julio Gutiérrez Bocanegra, declaró que los empresarios instalaron en la zona arqueológica numerosas plantas productoras sin estudios de impacto ambiental
* Advirtieron que la Semarnat y la Profepa otorgan permisos que cuestan menos de mil pesos para explotar la cantera, y con ello permiten devastar no sólo los vestigios prehispánicos, sino también áreas de milenarios árboles, variedad de flora y fauna silvestre
INAH analiza expropiar 6 predios en Puebla
Seis zonas arqueológicas descubiertas en territorio poblano podrían ser rescatadas por el gobierno y abiertas al público, reveló Víctor Hugo Valencia Valera, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El funcionario recordó que hace unos años se descubrieron las ciudades prehispánicas en las comunidades Barranca Honda y San Sebastián de Aparicio, sin embargo, no se ha dado la atención correspondiente.
Se estima que al menos hay 30 hectáreas que albergan vestigios arqueológicos, entre terrenos públicos y privados, por lo que tendría que recurrir al proceso de expropiación.
Aunque no precisó en qué tiempo podría iniciar la recuperación de los espacios ni qué presupuesto se necesitaría, el funcionario dijo que serán espacios importantes para turismo.
Mencionó que debido al hallazgo, en el último bienio de la administración del priísta Mario Marín, el trazo del Libramiento Arco Norte fue alterado en 15 ocasiones.
Sentenció que el Libramiento -una de las magnas obras anunciadas durante el marinismo- fue desviado en un diámetro de 10 kilómetros para proteger los seis asentamientos prehispánicos en la franja limítrofe entre Puebla y Tlaxcala.
"(El Arco Norte) se abrió más de 10 kilómetros y su trazo se desvió 15 veces para no afectar los vestigios de San Sebastián de Aparicio y Barranca Honda, donde localizamos un promedio de cinco a seis asentamientos que ahora están en terrenos privados o comunales", expresó.
Explicó que pese a las maniobras de la constructora para preservar los restos arqueológicos, varios no pudieron salvaguardarse, por lo que el INAH tendrá que hacer una nueva evaluación en coordinación con la nueva administración.
Valencia Valera recalcó que estos descubrimientos son comunes, ya que "Puebla, como el DF, está asentado sobre desarrollos prehispánicos que fueron ignorados por los españoles durante la conquista".
El territorio poblano cuenta con varias zonas arqueológicas, entre ellas la de Cholula, localizada a 10 kilómetros de la capital. Esta área está reconocida como la cuidad más antigua de América; en ella está la pirámide en honor a Chiconahui Quiahuitl.
También cuenta con la zona arqueológica de Cantona, donde hay 3 mil patios habitacionales, la Acrópolis y 24 áreas del juego de pelota.