Los Madero y José de San Martín
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Un día como hoy, 28 de julio, pero del año 1821, el Generalísimo José de San Martín proclamaba en la Plaza Mayor de Lima la Independencia del Perú. Era el resultado de una serie de rebeliones contra la monarquía española cuya culminación se logró con la expedición libertadora de San Martín que, junto al general Bernardo O'Higgins, había realizado una de las más grandes epopeyas de la historia militar universal; cruzar los Andes de Argentina a Chile, más de 600 kilómetros de abruptas montañas, acantilados y precipicios, guiando a 5 mil soldados, 2 mil caballos, 11 mil bestias de carga con pertrechos, hazaña que consolidó la independencia de Argentina, que derivó en la Independencia de Chile y posteriormente la de Perú.
San Martín, el gran emancipador nacido en Río de la Plata, ya había sido combatiente de la Corona española en Europa y Africa, antes de convertirse en el gran revolucionario americano; el Primer Protector del Perú, Capitán General del Ejército de Chile, General en Jefe del Ejército de los Andes y General en Jefe del Ejército del Norte. Junto a Belgrano, O'Higgins, Sucre, Bolívar, Martí, Hidalgo y Morelos, José de San Martín está considerado como uno de los grandes Libertadores de América.
Conocido como el "Santo de la Espada", San Martín es venerado como héroe en varios países sudamericanos y hoy, que lo festejan en Perú, lo recordamos porque José Vasconcelos en su libro sobre Evaristo Madero Elizondo, "Biografía de un Patricio", afirma lo siguiente: "Para los Madero de Parral -don Joaquín, don Isidro y sus respectivos hijos- el movimiento de Independencia de nuestra nación presentaba atractivos especiales. Oportunamente conocieron los episodios de la epopeya del sur del continente, y era natural que les impresionase la figura suramericana que llevaba el nombre y la sangre de sus mismos ancestros: el general San Martín". Según Vasconcelos, entre los ascendientes de don Evaristo están don José Martín Madero y doña Francisca Angela de San Martín.
Y es que no debe extrañarnos de que en Parras de la Fuente existan familias con alcurnia de sangre y conciencia de pueblo, don Francisco I. Madero es el mejor ejemplo de ese linaje. Asimismo relata Vasconcelos que doña Rafaela Hernández (primera esposa de Evaristo Madero Elizondo) era bisnieta de don Alonso de León, nombrado gobernador de la provincia de Coahuila en 1687 por el virrey Portocarrero, con la encomienda de expulsar a los franceses de las costas texanas y fundar los presidios de Panzacola y Aldáis.
Los héroes son figuras emblemáticas que representen lo mejor de nuestra sociedad; "son encarnación sucesiva de un gran impuso universal que identifica a los hombres con Dios", nos dice Thomas Carlyle. Asimismo reza el Eclesiastés (Cáp. 44) que debemos reconocer y elogiar a los hombres ilustres por sus proezas, "los hombres de bien cuyas obras de justicia no han sido olvidadas".
Hay miembros de la familia Madero que han sido gobernadores, alcaldes, legisladores, presidentes de partidos políticos, destacados militares y un Presidente de la República. No dudamos que don Francisco I. Madero lleve la sangre de José de San Martín, el que cruzó los Andes hasta llegar a Guayaquil al encuentro de Simón Bolívar, los tres reconocidos como héroes de la Libertad.