Feliz cumpleaños atrasado

Especial
/ 1 agosto 2015

    Hace unos días, el colega Enrique Abasolo publicó en VANGUARDIA una columna acerca de las cosas que odia de Saltillo. Por su parte, el escritor Julián Herbert, saltillense por adopción, hace unos días comentó Feliz cumpleaños, Saltillo. Todavía te odio y todavía te amo. Inspirado por estos dos personajes, hoy quiero tocar el tema de las cosas que amo y me gustan de Saltillo.

    Además, esta columna se la debo de regalo a mi ciudad, porque en sus últimos cumpleaños he estado fuera de ella. Sólo espero que no sea difícil encontrar las razones para amar a Saltillo.

    Para facilitar las cosas, hice un pequeño sondeo entre distintos amigos, preguntándoles qué es lo que más les gusta de Saltillo. Me di cuenta que es una cuestión muy subjetiva lo que algunos les gusta, otros más les desagrada. Las mismas cosas que aparecen en la lista de lo que algunas personas  más odian de Saltillo, en otras personas las mismas cosas aparecen en su lista de lo que más aman de Saltillo.

    La mayoría coincide en que le gusta el clima, otros dicen que ya no tanto, que hace mucho calor. El tema del clima es muy relativo; a veces tenemos neblina tipo Londres, en ocasiones que llueve con sol, otras llueve y vuelve a salir el sol. Un amigo dice que podemos llegar a 37° en verano al mediodía y en la madrugada 17°.

    Otras respuestas recurrentes, con las cuales coincido, fueron: la vista que tiene a sus montañas y sus atardeceres los mejores que he visto en mi vida, Saltillo tiene un cielo impactante, limpio, amplio. El pan de pulque, los sarapes, El museo del desierto, la Alameda, el Museo de las Aves. Los edificios emblemáticos como el Ateneo, el Tecnológico  de Saltillo y la catedral también son queridos por varios saltillenses.

    Sus festividades: el 6 de agosto esa misma respuesta también la vi en lo que algunas personas odian de Saltillo. Sus dulces típicos como cajeta de membrillo, sus nogales. Su gastronomía y restaurantes también fueron mencionados. La calidad de vida y sus vialidades.

    Me sorprendió que algunos mencionaran entre las cosas que más les gustan de Saltillo, las cámaras para las multas. Quizá lo decían de manera irónica o retórica. A mí me gusta que Saltillo sea una zona desértica, lo que propicia que se agudice nuestro ingenio para sobrevivir y un ambiente que invita a la reflexión.

    Me gusta que Saltillo sea una ciudad con mucha historia, con lugares en los que parece que el tiempo no pasa y la arquitectura de los lugares sigue igual. La herrería de Saltillo también es digna de admirarse. Me gusta que en Saltillo existan muchos estudiantes que le dan vida y rejuvenecen la ciudad.

    Algunas respuestas sorprendentes de un amigo cuyo nombre dejamos anónimo: que pasas por la Normal a mediodía y se le ven los calzones a las alumnas sentadas en la banca de la Alameda desde el carro por la calle Aldama, la altura es ideal. También dijo: que los buitres de la Narro ya no se visten de vaqueros, ahora se visten a la moda de una marca pirata. Que hay una plaza de los huevones. Esta última plaza también está en la lista de lo que algunos odian más de Saltillo.

    Lo que me llamó la atención de mi sondeo fue que pocos hablaron de las personas de Saltillo, creo que una ciudad no la hacen sólo los lugares, edificios y atractivos turísticos. Es importante la cultura de su gente, sus valores y actitudes,  su forma de ser,  su trato.

    Sólo pocas respuestas acerca de los saltillenses: Iván Quintero me dijo: escribe sobre su gente.

    Otra personas respondieron que les gusta de la ciudad: los parientes, amigos en torno a unas cervezas y un asador o sea las reuniones sociales y una más: su gente sencilla.

    Creo que cuando uno conoce a fondo a las personas de Saltillo, fuera de la apariencia de ser cerrados, nos damos cuenta que existen muchas personas honestas, muy trabajadoras, conservadoras en sus valores y amigables. Considero que eso, más que los lugares y el clima, nos distingue y debemos cuidarlo.

    jesus50@hotmail.com




    Columna: Ecos de la ciudad

    COMENTARIOS