Foto: Vanguardia/ Archivo
Agencias
Cuando sientas que no puedes más con el clima de tu ciudad, te recordamos que le des un vistazo al pronóstico climático de estas ciudades, eso te hará sentir mejor.
Cuando muchas veces detestamos el clima tan voluble que pasa de un cálido día de sol a una fría y lluviosa tarde, es importante recordar que hay lugares en la tierra que tienen los climas más extremadamente fríos del mundo, lugares que no conocen el verano.

North Ice, Groenlandia: -66,1° C

North Ice fue un estación de investigación de la expedición British North la cual se encontraba en el interior de Groenlandia. A su alrededor hay varios pueblos donde se han llegado a registrar -66,1º C. Fue el 9 de enero de 1954.

Oymyakon, Rusia: -67,7° C

Se localiza al este de Yakutia, a una altitud de 750 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con aproximadamente unos 480 habitantes, y la duración del día es de 3 horas en diciembre. Esta localidad, en el año 1933 alcanzó una temperatura de -67,7 °, una de las temperaturas mas bajas registradas en un lugar habitado. Las temperaturas de invierno oscilan entre los -50 y -47° C. 

Verkhoyansk, Rusia: -69,8° C

Verkhoyansk se encuentra a orillas del rio Yana, entre los montes y la cordillera Verjoiansk. Actualmente esta ciudad cuenta con 1.200 habitantes. Su record de temperatura más baja es de -69,8° C, la cual se produjo el 7 de febrero de 1892. En inviernos tienen una temperatura media de -46,2 °C.

Base de Amundsen-Scott: -82° C

La base de Amundsen-Scott es una estación de Estados Unidos que se localiza en el centro del Polo Sur. Nunca está deshabitada. La temperatura más extrema registrada fue de -82,8 ºC y la media anual de la base oscila entre los -49 ° C.

Estación Vostok, Antártida: -89,2° C

El lugar más frío del mundo es la estación de Vostok. Aquí en 1983 se llegó a alcanzar una temperatura de -89,2°, la más baja registrada en el planeta. En general la temperatura media es de unos -55,2 °C. Y allí viven los que controlan la base.

Domo Fuji, Antártica: -91.2°C

El lugar recién descubierto, situado a lo largo de una cresta montañosa en la Antártida, podría congelar los ojos, la nariz y los pulmones de un ser humano en cuestión de minutos. Su temperatura es casi 13 grados por debajo del punto en el que el Dióxido de Carbono (CO2) se transforma de gas a hielo seco (-78.5° C).