Peugeot 308, funcionalidad para gente activa

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Autos
/ 3 agosto 2015

Con el 308, Peugeot diseñó una versión deportiva de un compacto familiar que amplía claramente la cartera de clientes de la firma del león.

Madrid, España.- Las arquitecturas familiares de los compactos no cesan de ganar en atractivo visual y gracias a ello su peso frente a los monovolumemes del mismo tamaño, entre otros, está aumentado en los últimos tiempos a un buen ritmo.

Las conocidas antiguamente como rancheras  han cambiado sus denominaciones comerciales y ahora, dependiendo de la marca, se denominan Sport Tourer (ST), Station Wagon (ST) o Variant, entre las acepciones más extendidas.

Ya no solo van destinadas al que necesita capacidad de carga y espacio interior para el resto de la familia, sino al que simplemente quiere funcionalidad para transportar la bicicleta, la tabla de surf o el material deportivo con el que disfrutar del tiempo de ocio.

La facilidad de carga, el volumen disponible y el diseño exterior, en ocasiones más deportivo que el de la versión compacta de la que derivan, está haciendo que el cliente vea a estos turismos de otra manera y empiece a considerarlos en detrimento de su hermano de gama o incluso de un monovolumen de similar tamaño.

Consciente de ello, algunas marcas se atreven con versiones de carrocería familiar con potentes propulsores e, incluso, asociados a cajas automáticas.

Este es el caso del modelo que nos ocupa. El Peugeot  2.0 TDI de 180 CV de potencia con la nueva caja automática EAT6, la versión más exclusiva y deportiva de la gama, bajo la grafía GT, con aspiraciones de militancia en el mercado 'premium', pero esto se ver·.

Antes de describir las sensaciones obtenidas con este vehículo hay que recordar que Peugeot ofrece otra versión GT para los amantes de la gasolina, la configurada con el motor 1.6 THP de 205 CV, ligada a una caja de cambios manual de seis relaciones.

Ya centrados en el motor 2.0 blueHDI con acabado GT hay que subrayar que se trata, primero, de un coche que llama la atención y que invita a disfrutar de la conducción en carretera, gracias a un motor rápido prestacional, al margen de un evidente eficiencia en materia de consumo.

En un rápido vistazo a la ficha técnica nos encontramos con que la potencia máxima se alcanza a las 3,750 rpm y que el par máximo es de 400 Nm a 2,000 rpm. Datos muy reveladores que ya dan una idea del potencial que más tarde se confirma sobre el asfalto, favorecido por una relación peso/potencia de 7.3 kilogramos por caballo.

Este familiar GT certifica una velocidad máxima es de 218 km/h y un tránsito de 0 a 100 km/h en el que emplea 8.6 segundos.

El consumo mixto que el fabricante ha homologado para este coche es de 4.1 litros. En esta prueba el consumo ha sido de 6 litros, lo que no está mal para un coche de 180 CV de potencia y doble personalidad, la turística y la deportiva.

Las salidas desde parado se tornan rápidas a poco se pise el acelerador, lo que también hay que agradecer a la rápida respuesta de la caja automática de convertidor de par de 6 velocidades a la que va ligada este 2.0 TDI.

La caja ha sido desarrollada en colaboración con Aisin AW y dispone de la tecnología Quickshift que garantiza transiciones rápidas y la posibilidad de bajar m·s de una marcha de manera simultánea.

Es destacable la reducción de las fricciones internas que el conductor percibe como una mayor suavidad, asÌ como la falta de resbalamientos en el paso de una relación a otra por la asociación de convertidores bloqueables.

En recta el coche alcanza rápidamente la velocidad de crucero y en carreteras con cuestas de elevado porcentaje de inclinación siempre se obtiene una buena respuesta de este eficaz propulsor diésel.

En curva, el coche no pierde la compostura y enlaza con facilidad los giros, a lo que contribuye el correcto guiado de la dirección (de asistencia variable) y el puesto de conducción de los nuevos Peugeot, caracterizados por un pequeÒo volante ubicado por debajo del tablero de instrumentos, una vez superado el periodo de aclimatación, agiliza las maniobras.

El ajuste de la suspensión es claramente deportivo. Con ello se evitan los balanceos de la carrocería en curva y se confiere al bastidor un todo deportivo que se sincroniza con su denominación GT.

Este tono de la amortiguación no es la mejor para la conducción urbana, pero tampoco es una tortura, salvo que la cita de asfalto este muy rota o bacheada.

Los amortiguadores pasivos vienen equipados con un tope hidráulico para mejorar el confort acústico y cuentan con rigidez progresiva del 10% al 20 % tanto en el tren delantero como en el trasero.

Para que el coche vaya más pegado al suelo la altura está rebajada en 7 milímetros en la parte delantera y 10 milímetros en la trasera en comparación con el resto de versiones de la gama familiar.

Los anchos neumáticos (225/40) montados en llanta de 18 pulgadas también contribuyen a que el coche tenga mejor contacto con el asfalto y a que la suspensión se perciba más dura.

Para los que gustan de las sensaciones deportivas, en el GT se puede acentuar el carácter del coche. Solo hay que accionar la palanca Sport, ubicada detrás de la palanca de cambios, en paralelo al botón de encendido y apagado, para llegar a conocer otra cara, la más radical de este GT.

Al accionar esta palanca del Driver Sport Pack (de serie también con el motor gasolina) la iluminación de los relojes cambia a rojo y Estos empiezan a informar sobre la potencia y el par utilizados, la presión de sobrealimentación y las aceleraciones longitudinal y transversal.

El motor suena más en el interior como un claro anticipo de lo que viene, al tiempo que el pedal del acelerador reacciona con más rapidez a la demanda del pie, igual que la caja EAT6.

El sistema de frenos está formado por discos ventilados delante (de 330 milímetros) y discos sólidos en la parte trasera de 290 milímetros, un potente equipo que permite al coche frenar en pocos metros.

Con todo este aderezo, Peugeot realza un bastidor que en el resto de las versiones de la familia, ya sea esta SW o la berlina compacta, se ha mostrado de alto nivel en todas las pruebas dinámicas.

El 308 ha sido desarrollado sobre la nueva plataforma que el grupo PSSA está utilizando en toda la renovación de productos. Ha logrado con ella un alto nivel de ingeniería que tiene sus réditos sobre el asfalto, por el momento, con una eficiencia dinámica que se ajusta a los estilos de conducción m.as exigentes.

El 308 es realmente consistente sobre el asfalto. Se percibe en línea recta y especialmente en todo tipo de curvas. El coche se puede tirar literalmente a los vértices de cada curva sin que tengamos que esperar una mala respuesta de todo el conjunto, aunque su tendencia es suavemente subviradora.

El bastidor, tal cual se ha comportado en la prueba dinámica, es capaz de admitir mayor potencia sin que se resienta la configuración exhibida en este GT.

El diseño exterior es claramente deportivo, lo que están más apreciable si el color elegido para la carrocería es el Azul magnético, exclusivo de la versión GT.

En la parte delantera, sobresalen el leÛn de la parrilla, que est· sobre tres garras horizontales, los faros de LED y el logotipo GT.

Los intermitentes, exclusivos del GT, están situados encima de las entradas de aire y provistos de indicadores LED secuenciales dinámicos.

Los retrovisores en negro se funden en los cristales laterales, que van tintados en la parte posterior, y los embellecedores de los bajos de caja y las llantas diamantadas de 18 pulgadas ensanchan visualmente el coche visto desde cualquier ángulo.

En la parte trasera, el protagonismo es para el difusor negro lacado y las decoraciones tipo doble cánula del tubo de escape, asÌ como para los faros led.

Peugeot se ha esmerado en las terminaciones exteriores y no menos en las interiores, para tratar de crear una atmósfera de mayor calidad y deportividad.

El color dominante es el negro y para dar un toque 'premium', el color antracita es el elegido para el techo y los montantes, lo que contrasta con el inoxidable de los umbrales de las puertas y el aluminio de los pedales y del reposapiés.

La emoción la pone el rojo de los pespuntes que rematan las tapicerías, los paneles del salpicadero y de las puertas, en la funda de la palanca del cambio y en las alfombrillas.

La posición de conducción es ergonómica y todo está a mano y a la vista del conductor por el "i-Cockpit", que se basa en que el cuadro de instrumentos está por encima del volante, que tiene un tamaño más pequeÒo del habitual.

Con este diseÒo se permite que la instrumentación esté en el ángulo de visión, lo que facilita no tener que apartar la vista de la carretera para consultar la instrumentación, que presenta un motivo ajedrezado.

El salpicadero está realizado con un diseÒo limpio. Solo hay un botón para subir o bajar el volumen del equipo de música, ya que el resto de funciones -navegación, climatización o ajustes del coche- se accionan desde la pantalla TFT de 9,7 pulgadas que domina la consola central del 308.

La iluminación interior es de led, lo que transmite una sensación premium a los ocupantes. Esta versión SW es amplía para cuatro personas y algo más justa para cinco.

En ningún caso van a encontrar problemas de espacio para su equipaje. El maletero se puede calificar de cueva, a pesar de que la versión GT incluye en su equipamiento de serie un equipo de música de alta fidelidad cuya instalación requiere de un subwofer atrás que impide la colocación de la rueda de repuesto.

En conclusión, Peugeot ha hecho una versión deportiva de un compacto familiar que amplía claramente la cartera de clientes de la firma del leÛn.

Sus potenciales compradores son padres de familia que no renuncian a tener un coche prestaciones para el dÌa a dÌa y que le permita alegrías a la hora de salir a la carretera, con un consumo razonable.

El precio (sin descuentos) es algo alto respecto a la media, pero la combinación que ofrece -carrocería familiar, motor de 180 CV y caja automática- no la tienen muchos de sus competidores que ofrecen propulsores menos potentes.

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Peugeot se ha esmerado en las terminaciones exteriores y no menos en las interiores, para tratar de crear una atmósfera de mayor calidad y deportividad.

El ajuste de la suspensión es claramente deportivo. Con ello se evitan los balanceos de la carrocería en curva y se confiere al bastidor un todo deportivo que se sincroniza con su denominación GT.

El 308 es realmente consistente sobre el asfalto. Se percibe en línea recta y especialmente en todo tipo de curvas. El coche se puede tirar literalmente a los vértices de cada curva sin que tengamos que esperar una mala respuesta de todo el conjunto, aunque su tendencia es suavemente subviradora.

Por Javier Millán/EFE-Reportajes


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