El narco ya infiltró penales del Distrito Federal, denuncian

+ Seguir en Seguir en Google
Nacional
/ 3 agosto 2010

Fuentes consultadas dijeron que el cártel de Los Beltrán Leyva es el que principalmente controla reclusorios como el Norte, Oriente y la penitenciaría de Santa Martha Acatitla

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de agosto.- Al igual que en otros centros penitenciarios del país, los reclusorios del Distrito Federal han sido infiltrados por grupos delincuenciales del narcotráfico.

Funcionarios de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del DF y ex funcionarios de esta dependencia revelaron a Excélsior la forma en opera la delincuencia organizada estos centros.

Las fuentes consultadas dijeron que el cártel de Los Beltrán Leyva es el que principalmente controla reclusorios como el Norte, Oriente y la penitenciaría de Santa Martha Acatitla.

"Lo de Gómez Palacio, Durango, es un reflejo de lo que ha sucedido ya últimamente en todos los reclusorios, los grandes cárteles ya van colocando a su gente y a sus mismos funcionarios de reclusorios.

Aquí en la Ciudad de México se refleja en una cuestión que se llama evasión de reo, es diferente una evasión a una fuga", señaló un funcionario penitenciario, quien pidió el anonimato.

Otro ex funcionario detalló que para "evadirse" o salir por la puerta del penal, los delincuentes cuentan con el apoyo de autoridades de los reclusorios y de la Procuraduría de Justicia del DF, quienes alteran sus sentencias.

"Normalmente lo que hacen es que alteran la papelería para que la persona salga libre compurgada; por ejemplo, si tiene 30 años de sentencia, el expediente lo alteran y le ponen siete años y cuando cumple ese término, lo sacan como si hubiera cumplido.

"O alteran las boletas de los autos de formal prisión y en lugar de ponerle auto de formal prisión, le ponen auto de libertad y lo sacan y después las autoridades los cubren, no solamente la autoridad penitenciaria, sino también la Procuraduría de Justicia del DF, están completamente infiltrados", comentó un ex directivo de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario.

Uno de los casos

Un ejemplo reciente que comentaron los entrevistados fue el de Mario Alcántara Martínez, ex subdirector jurídico del Reclusorio Norte, quien en 2008, supuestamente por error, otorgó la libertad de Rogelio Soria Milacat, procesado por secuestro y robo, a quien se vinculaba con la delincuencia organizada.

Alcántara Martínez tenía la facultad para firmar las libertades de los reos, pero el 29 de agosto de 2008, imprudencialmente permitió la salida de Soria Milacat, quien había recibido el auto de libertad por el delito de robo y un auto de formal prisión por secuestro exprés.

Este ex funcionario fue denunciado y se giró una orden de aprehensión en su contra, no obstante, semanas después fue nombrado director general de Prevención y Readaptación Social en Morelos, a pesar de que la PGJDF lo investigaba.

Sin embargo, dejó el cargo ante las agresiones de la delincuencia organizada contra diversos directores de los penales y a principios de julio de este año fue detenido y encarcelado, acusado del delito de evasión de reo.

Pagan por ser preliberados

Elena Azaola, antropóloga social y especialista en temas penitenciarios, también detalló que otra forma en que los delincuentes logran salir de las cárceles del DF es a través de la corrupción, pagando preliberaciones.

"Sabemos que también en el Distrito Federal han sido liberadas personas de manera irregular pagando al personal penitenciario, diciendo que tienen derecho a preliberación cuando no lo tienen, entonces por medio de corrupción han salido, porque esto fue reportado por el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, y que salieron incluso secuestradores de esta manera, pagando al personal penitenciario", comentó.

Advirtió que pese a que no se han reportado situaciones extremas como las de Durango, donde se les permitía salir a los reos a cometer ilícitos, en los reclusorios del DF en cualquier momento se puede dar un motín.

"Hay situaciones delicadas en las que puede haber motines, no se da suficiente comida a los presos, se les da de muy mala calidad y en cualquier momento puede estallar un motín, y las autoridades son insuficientes para poder controlar los penales, por eso permiten tanta corrupción y tanta participación de los presos en el control de las prisiones", expuso la también consejera de la Comisión de Derechos Humanos del DF.

Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.

Selección de los editores