NosotrAs: La alimentación también tiene un contexto
¿Por qué mi paciente debería ser obligado o alentado a comprar y consumir alimentos que no puede adquirir o que están fuera de su alcance económico, cultural o social?
Como nutriólogos tenemos una responsabilidad que va mucho más allá de entregar una dieta. Nuestro trabajo es acompañar, comprender y construir estrategias que se adapten a la realidad de cada persona: su economía, entorno, acceso a los alimentos, tiempo disponible, trabajo y recursos. Creo firmemente que ponerse en el lugar del paciente mejora el tratamiento nutricional; no se trata solo de decir qué comer, sino de entender cómo, cuándo y con qué recursos puede hacerlo.
México tiene una gran diversidad de alimentos y culturas que nos permite crear, modificar recetas y aprovechar los productos disponibles en cada región. No necesitamos imponer un modelo de alimentación; necesitamos aprender a adaptarlo a las circunstancias de cada persona.
Y cuando hablamos de mujeres, debemos considerar una realidad adicional. Muchas cargamos con una desigualdad de responsabilidades: trabajo, hogar, hijos, cuidado de familiares, compra y preparación de alimentos, administración del dinero y, al final, el cuidado de nosotras mismas. Se nos dice que debemos dormir más, comer mejor y reducir el estrés, pero pocas veces se habla de quién sostiene todas esas tareas.
A esto se suma la presión sobre nuestros cuerpos. Desde pequeñas aprendemos que debemos comer menos, pesar menos y evitar engordar para ser aceptadas o consideradas atractivas. La comparación constante y la cultura de la dieta pueden generar preocupación, ansiedad y una relación negativa con nuestro cuerpo y con la comida.
Por eso, comer también puede ser un acto revolucionario. Virginia Woolf escribió: “No se puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no se ha comido bien”. Alimentarnos lo suficiente no es un lujo ni una falta de disciplina: es una necesidad para pensar, trabajar, crear, cuidar y vivir.
Somos mucho más que un cuerpo. Somos creadoras, trabajadoras, cuidadoras y personas con proyectos, emociones y sueños. Necesitamos nutrirnos para poder sostener todo aquello por lo que hemos luchado.
Hablar de alimentación no significa promover el exceso, sino devolverle a la comida su valor como fuente de energía, bienestar y salud. La nutrición me ha enseñado que las calorías nunca serán más importantes que aquello que verdaderamente sostiene nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra vida.
@vita.nutricion1